El simbolismo del sol y los rayos en la imagen de Guadalupe

La tilma de Juan Diego es uno de los objetos más estudiados y debatidos del cristianismo en América Latina. Se trata de un ayate de fibras vegetales, propio de una persona humilde, que según la tradición conserva la imagen de la Virgen de Guadalupe desde 1531. Su trascendencia no radica únicamente en su origen considerado milagroso, sino en su capacidad de comunicar un mensaje complejo en un contexto histórico de crisis. En un momento en que el mundo indígena había sido desarticulado tras la conquista, la imagen funciona como un punto de reconstrucción simbólica y espiritual.
“No hay sincretismo en Guadalupe porque no hay confusión de identidades. La Virgen utiliza los glifos indígenas como un alfabeto para escribir el nombre de Jesucristo. Los rayos solares son el marco de la verdadera ‘Luz del Mundo’, que es el fruto bendito de su vientre.”
Monseñor Eduardo Chavez
Lo que distingue a esta imagen es su estructura. No es una representación devocional aislada, sino un sistema de signos. Cada elemento parece responder a una lógica comunicativa que dialoga con dos universos culturales. En este sentido, diversos estudios, como los de Eduardo Chávez Sánchez, sostienen que la tilma puede leerse como un “códice”, es decir, como un texto visual que transmite un mensaje inteligible para el mundo indígena sin abandonar el núcleo del cristianismo.
Dentro de este lenguaje, el sol y sus rayos ocupan un lugar central. La Virgen aparece rodeada por una mandorla luminosa que, en la tradición cristiana, representa la gloria divina. Sin embargo, su postura redefine el significado de este elemento. No se presenta como fuente de luz. Inclina la cabeza y junta las manos en actitud de oración. Esto indica que no es objeto de adoración, sino mediadora. Es la Theotokos, la que porta a Dios.
Para la cosmovisión indígena, el sol era el centro de la vida y del orden cósmico. En la imagen, ese sol queda parcialmente cubierto por la figura de la Virgen. Este detalle introduce una reinterpretación profunda. No se elimina el símbolo, pero se desplaza su centralidad. Según Eduardo Chávez Sánchez, esto sugiere que la Virgen trae a alguien superior a aquello que antes ocupaba el lugar absoluto.
El verdadero centro de la imagen se encuentra en el vientre. Allí aparece el Nahui Ollin, la flor de cuatro pétalos que en la tradición náhuatl representa el punto donde habita la divinidad. Ubicado en esa posición, el mensaje es claro. La Virgen está en cinta, lo que también se evidencia en el cinto oscuro. No solo señala a Dios, lo introduce en la historia.
Desde esta perspectiva, los rayos solares dejan de ser una referencia a antiguas deidades y pasan a ser un marco que anuncia la llegada del “Sol de Justicia”. La imagen no propone una convivencia de creencias, sino una reorganización del sentido. Lo que antes era centro ahora se convierte en signo de algo mayor.
“La Virgen no viene a yuxtaponer una creencia sobre otra; viene a purificar la cultura. Al colocarse frente al sol, no lo está adorando ni permitiendo que se le confunda con él; está indicando que su Hijo es la Verdad que eclipsa cualquier figura cósmica que antes se tuviera por divina.”
Mons. Enrique Salazar y Salazar (Fundador del Instituto de Estudios Guadalupanos)
Guadalupe no combina religiones. Traduce el mensaje cristiano al lenguaje indígena. En el Nican Mopohua se expresa esta idea al hablar del “Dios por quien se vive”, afirmando una unicidad que reconfigura todo el sistema simbólico anterior.
Esta lectura ha sido respaldada por la tradición de la Iglesia.
El Concilio Vaticano II señala que los elementos de verdad presentes en las culturas pueden ser asumidos y orientados hacia Cristo. En la misma línea, Juan Pablo II definió a Guadalupe como el modelo más logrado de evangelización inculturada, mientras que Benedicto XVI la interpretó como la “mujer vestida de sol” que anuncia la presencia del Salvador.
En definitiva, la tilma no es solo un objeto de devoción. Es un dispositivo simbólico que articula una transición cultural profunda. El sol y sus rayos, lejos de ser el centro del mensaje, funcionan como un marco pedagógico. Permiten que una cultura reconozca en sus propios símbolos una verdad que los trasciende. Y en ese proceso, la imagen afirma con claridad que la luz que envuelve a la Virgen no es suya, sino de Aquel que viene al mundo a través de ella.
FUENTES
- Publicado en el Canal de YouTube «Nuestra Señora de Guadalupe». (2024). Titulado como «Virgen de Guadalupe Los Rayos» [Video]. YouTube. https://www.youtube.com/shorts/6vWxgiJZZSk
- Morenita.tv. (s.f.). Códice Guadalupano. https://www.morenita.tv/codice.html
- Chávez, E. [Instituto Superior de Estudios Guadalupanos ISEG]. (2024, 5 de abril). Los SÍMBOLOS de la TILMA explicados por el M. I. Cango. Dr. Eduardo Chávez [Archivo de Vídeo]. YouTube. http://www.youtube.com/watch?v=X7uFKj3zbGg
- Casillas, J. (2022, 31 de octubre). CÓDICE GUADALUPANO – LOS RAYOS DEL SOL [Archivo de Vídeo]. YouTube. http://www.youtube.com/watch?v=dseoo0jpvxk
- OMPE México. (2020, 8 de diciembre). Símbolos y significado de la imagen Guadalupana [Archivo de Vídeo]. YouTube. http://www.youtube.com/watch?v=35_2TsCtnOU
- Universidad de Monterrey. (2020, 11 de marzo). Devoción guadalupana es inculturación, no sincretismo: Postulador juandieguino. Noticias UDEM. https://new.udem.edu.mx/es/institucional/noticia/devocion-guadalupana-es-inculturacion-no-sincretismo-postulador-juandieguino

