María, Mediadora de la Gracia: Una aclaración de Juan Pablo II en “Redemptoris Mater”
San Juan Pablo II, en su encíclica “Redemptoris Mater”, presenta a la Santísima Virgen María como una figura clave en la distribución de la gracia divina, pero siempre en una relación de subordinación total a la única mediación de Jesucristo. Este es un punto fundamental que el Papa subraya.

El Papa explica que:
Cristo es el Único Mediador: La encíclica reafirma: “Hay un solo Dios, y también un solo mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jesús” (RM, 38, citando 1 Tm 2, 5-6). La mediación de María no opaca la de Cristo; al contrario, “sirve para demostrar su poder” (RM, 38). Todo su influjo proviene de los méritos de Cristo.
Mediación Materna y Continua: La mediación de María es de un “carácter específicamente materno” (RM, 38) y “perdura sin interrupción” (RM, 40). Incluso desde el cielo, ella “continúa obteniéndonos los dones de la salvación eterna” (RM, 40) a través de su “múltiple intercesión”.
Fomenta la Unión con Cristo: Lejos de ser un obstáculo, la mediación de María “fomenta” nuestra unión con Cristo (RM, 38). La Iglesia la invoca como “Abogada, Auxiliadora, Socorro, Mediadora” porque su protección nos acerca al “Mediador y Salvador” (RM, 38, 40).
En definitiva, Juan Pablo II presenta a María como una mediadora que, por su singular unión con Cristo y su amor maternal, coopera en la distribución de las gracias divinas. En este sentido, la Iglesia la reconoce como nuestra Madre en el orden de la gracia, cuya mediación es siempre subordinada, dependiente y totalmente orientada a la única mediación de Jesucristo, fuente de toda gracia y salvación.
FUENTE
- “Redemptoris Mater” información publicada en el Vaticano por “Juan Pablo II. (1987)”. Sitio web: https://www.vatican.va/content/john-paul-ii/es/encyclicals/documents/hf_jp-ii_enc_25031987_redemptoris-mater.html

