Skip to main content
Imprimir

Cuando el negocio frenó la educación de los pueblos indígenas

Durante la colonización española en América, no todos los intereses iban en la misma dirección. Mientras algunos religiosos intentaban enseñar y educar a los pueblos indígenas, muchos colonos españoles veían a esas comunidades como una fuente de trabajo barato. El sistema de la encomienda funcionaba de esta manera: los españoles recibían grupos de indígenas para que trabajaran para ellos, con la excusa de enseñarles la religión. Segun el investigador Noriega explica que los indígenas eran entregados a los españoles “para que os sirváis dellos y enseñadles las cosas de nuestra santa fe católica” (Ortega Noriega, 2010, p. 45).

Este sistema terminó siendo un gran problema para la educación y la convivencia. Los indígenas sufrían malos tratos, trabajos forzados y abusos, lo que generó rechazo y desconfianza hacia los españoles y todo lo que representaban. Según el texto, “la encomienda hizo odiosa la dominación española y fue un gran obstáculo para que los indígenas aceptaran la religión de los conquistadores” (Ortega Noriega, 2010, p. 45). En lugar de aprender en un clima de respeto, muchos pueblos asociaron la enseñanza con el castigo y la explotación.

Además, los colonos no solo se beneficiaban del trabajo indígena, sino también de los productos que estos generaban. El documento señala que los españoles obtenían ganancias a través de impuestos, pagos obligatorios y comercio injusto, ya que “sus productos pasaban a poder de los conquistadores a través del tributo, del diezmo y del comercio a precios excesivamente bajos” (Ortega Noriega, 2010, p. 48). Para los colonos, lo más importante era producir y ganar dinero, no educar ni proteger a las comunidades indígenas.

Frente a esta realidad, muchos misioneros intentaron defender a los pueblos indígenas y alejarlos de la explotación. En especial, los jesuitas buscaron crear comunidades más protegidas, donde los indígenas pudieran aprender y organizar su vida sin ser usados como mano de obra. Sin embargo, esta intención chocaba con los intereses económicos de los españoles, ya que, como reconoce el texto, “no era éste el objetivo de las autoridades civiles, sino que el trabajo de los indios cristianos sirviera a las empresas de los españoles” (Ortega Noriega, 2010, p. 53). De este modo, queda claro que la búsqueda de riqueza fue una de las principales razones por las que se dificultó la educación y la integración de los pueblos indígenas.

FUENTE


Tabla de contenidos