Video #3 de La Virgen de Guadalupe: Esperanza Viva por Maylin Izaguirre
La Virgen tiene que tocar nuestros corazones. No es sincretismo. Ella sabe poner a Jesús en el corazón del ser humano.
Custodios del sol.
En la cosmovisión mexica (azteca), los Custodios del Sol eran las almas de aquellos que, por su forma de morir, tenían el honor de acompañar al Sol (Tonatiuh) en su recorrido diario por la bóveda celeste durante 4 años.
El Padre Eduardo Chávez menciona este concepto para contrastarlo con la idea cristiana de vida eterna, ya que para los indígenas este estado no era permanente ni personal. No tenían idea de que la vida eterna era posible. Y eso, llega a cambiar la Virgen.
No se llegaba a este estado por portarse bien , sino por la forma de morir:
- Los Guerreros: Aquellos que morían en combate o eran sacrificados (la “Guerra Florida”). Ellos acompañaban al sol desde el amanecer hasta el cenit (el punto más alto).
- Las Mujeres que morían en el parto: Eran consideradas guerreras que morían capturando un “prisionero” (su bebé) para la vida. Ellas acompañaban al sol desde el cenit hasta el atardecer.
- Acompañaban al Sol durante 4 años.
- Se creía que, después de ese tiempo, sus almas se transformaban en aves de plumaje precioso (como colibríes) para alimentarse del néctar de las flores en la tierra.
- Finalmente, su ser individual se disolvía en el universo.
La Tilma
Para el indígena, ser envuelto en su tilma al morir significaba que esta prenda era su última protección.
“Si el difunto era una persona humilde, se le envolvía en su petate con algunas mantas. Si pertenecía a la nobleza, la mortaja consistía en atavíos de dioses. Durante esta ceremonia se vertía agua sobre el cuerpo, se colocaban banderas de papel sobre la mortaja y se le hablaba al difunto. Se le colocaba en la boca una piedra de jade o de obsidiana según su nivel social.”
- Si la persona era humilde, se usaba su tilma y un petate.
- Si era noble, la mortaja se decoraba para que el difunto se presentara ante la divinidad con los “atavíos de los dioses”.
Al estar la Virgen en la tilma, está presente en el “lecho de muerte” del pueblo indígena para decirles que la muerte ha sido vencida por el niño que ella lleva en su vientre (Jesús). Por eso, cuando el indígena ve a la Virgen en la tilma, entiende que ya no está destinado a la nada, sino a la vida eterna.
“En cuyos mantos se veían entretejidas las imágenes que indicaban los cargos que tenían que desempeñar” y mas adelante “el empleo que les correspondía estaba dibujado en las mantas”
Francisco Hernández, Antigüedades de la Nueva España, Ed. Dastin, Madrid 2003, p. 96.
Ella toma el anhelo de verdad que ya tenían los indígenas (las “semillas del Verbo”) y lo limpia de lo que era erróneo (como los sacrificios humanos o la desesperanza).
Cuando la Virgen se estampa en la tilma de Juan Diego, está “dibujando” en él una nueva identidad. Su “empleo” o “misión” ahora es ser el mensajero de Dios. Por eso, el ser cristiano no es algo que se dice, es algo que se porta y se vive (es una “misión”).
“Esta sí es hueso de mis huesos y carne de mi carne”
Adán dice “Esta sí es hueso de mis huesos y carne de mi carne” (Génesis 2:23), lo hace para explicar que la Virgen no es una “imposición” española, sino alguien que el indígena reconoce como su propia sangre.
La sangre se produce en la médula ósea (dentro del hueso). Al decir “hueso de mis huesos”, Adán está hablando de la fuente misma de la vida, de lo más profundo.
Se refiere a que la Virgen, al tener la piel mestiza y usar símbolos que ellos entendían (como el color de su manto o la cinta en su vientre), les está diciendo: “Soy de tu misma sangre, entiendo tu dolor y tu cultura desde lo más profundo de tu ser (tu médula)”.
“¿Acaso no estás en el cruce de mis brazos?”
- Esta frase es la respuesta de la Virgen a Juan Diego cuando él está angustiado por la enfermedad de su tío Juan Bernardino.
- No es solo un abrazo superficial. Al estar en el “cruce”, Juan Diego queda situado justo frente al vientre de la Virgen.
- Como ella está embarazada, el lugar de consuelo de Juan Diego es el mismo lugar donde está Jesús.
- Lo más impresionante es que, mientras ella consuela a Juan Diego con esta frase, se le aparece simultáneamente al tío Juan Bernardino para sanarlo.
El Nombre de Guadalupe
El nombre “Santa María de Guadalupe” es unidad absoluta:
- María (Origen Judío): Significa “La iluminadora”. El Padre aclara que ella no es la luz, sino que ilumina porque refleja a su hijo.
- Guadalupe (Origen Árabe): Proviene del árabe Wadi-al-Lubb (“Cauce del río” o “Río de piedras negras”).
- Así como ella no es la luz (es María), ella tampoco es el agua (es Guadalupe). Porque la luz y el agua es su hijo.
- El Agua Viva es Jesús; ella es el canal, el recipiente o el cauce que permite que esa agua llegue a nosotros.
- Unión de enemigos: Al unir un nombre judío y uno árabe, la Virgen está uniendo a dos pueblos históricamente enfrentados..

