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Apuntes de la playlist Panquetzaliztli #31 al #36 por Candelaria Lagier

En esta parte, el Padre Eduardo Chávez analiza las investigaciones de Carmen Aguilera sobre la relación entre las apariciones de la Virgen de Guadalupe y el solsticio de invierno.

Chávez reconoce que Aguilera intuye algo importante: que existe una relación entre el momento de las apariciones (diciembre de 1531) y el solsticio de invierno, un momento muy significativo para los pueblos indígenas. Sin embargo, señala que su análisis tiene errores y contradicciones, especialmente en cómo interpreta el calendario indígena y el sentido profundo de ese momento.

Lo importante, explica Chávez, es entender que para los pueblos indígenas no era tan relevante si la fecha era del calendario juliano o gregoriano, sino que el acontecimiento coincidía con la fiesta de Panquetzaliztli, relacionada con el momento en que el sol vence a las tinieblas.

Apuntes clave

  • La investigadora Carmen Aguilera relaciona:
    • las apariciones de la Virgen
    • el solsticio de invierno
    • la fiesta indígena de Panquetzaliztli.
  • Según ella, las apariciones ocurrieron en fechas que coinciden con ese momento astronómico.
  • El Padre Chávez dice que la intuición es interesante, pero que:
    • hay errores en cómo interpreta el calendario indígena
    • confunde algunos días de la veintena (el ciclo de 20 días del calendario mexica).
  • Para los indígenas lo importante era que la fiesta máxima de Panquetzaliztli coincidía con el momento en que el sol comienza a vencer la oscuridad.

El Padre Chávez también señala algo llamativo:

  • Las apariciones de la Virgen ocurren en cuatro días consecutivos:
    • 9 de diciembre
    • 10 de diciembre
    • 11 de diciembre
    • 12 de diciembre
  • Estos días coinciden simbólicamente con un periodo importante dentro de la fiesta indígena.

El Padre Chávez rechaza una interpretación de Aguilera que sugiere que la Iglesia habría provocado o “organizado” la aparición para reemplazar cultos indígenas.

Según él, esa idea no tiene fundamento histórico.

  • Los primeros misioneros, como Bernardino de Sahagún, eran muy críticos con cualquier posible idolatría.
  • Si hubieran pensado que la imagen de Guadalupe era algo inventado o peligroso, la habrían rechazado inmediatamente.
  • La Virgen de Guadalupe no es una invención de la Iglesia.
  • Su aparición no fue una estrategia para reemplazar las religiones indígenas.
  • Más bien, su mensaje llevó a superar la idolatría, tanto en los pueblos indígenas como en los propios españoles.

Según el Padre Chávez, el acontecimiento guadalupano pone a Jesucristo en el centro, transformando el corazón de todos los pueblos.

En esta parte, el Padre Eduardo Chávez se acerca a lo que él considera la clave del acontecimiento guadalupano. Después de todo el recorrido histórico y cultural que viene explicando, intenta responder una pregunta central: ¿por qué las apariciones de la Virgen de Guadalupe ocurrieron precisamente del 9 al 12 de diciembre de 1531?

Para entender esto, primero explica algo muy importante: el significado del tiempo para los pueblos de esa época.

Tanto para los pueblos indígenas como para los europeos del siglo XVI, el calendario no era solo una organización de días, sino una forma de comprender la historia, la vida y la relación con lo sagrado. Las fechas, las fiestas y los ciclos marcaban momentos espirituales muy profundos.

En el mundo europeo, por ejemplo, el calendario estaba lleno de fiestas cristianas, celebraciones de santos y momentos de la vida de Cristo. Cada tiempo del año tenía un sentido religioso.

Pero en el mundo indígena, esto era aún más intenso:
El tiempo estaba profundamente unido a la naturaleza, al cosmos y a sus creencias religiosas.

  • Los ciclos del año
  • las lluvias y las sequías
  • las fiestas religiosas
  • incluso los sacrificios humanos

Todo formaba parte de una misma visión del mundo.

El Padre Chávez explica que, al estudiar muchas fuentes históricas —como los códices y los escritos de misioneros— encontró información dispersa sobre este tema, pero sin un hilo claro que lo explicara completamente.

Hasta que volvió a leer una fuente fundamental: Fray Toribio de Benavente, Motolinía, uno de los primeros misioneros franciscanos en Nueva España.

En los escritos de Motolinía aparece una referencia muy importante:
la fiesta indígena llamada Panquetzaliztli.

Motolinía describe esta celebración como la fiesta principal del mundo mexica, algo comparable, según su propia comparación, a lo que sería la Pascua para los cristianos.

Sin embargo, esa fiesta estaba marcada por prácticas muy duras:

  • sacrificios humanos
  • rituales sangrientos
  • una religión marcada por el miedo y la necesidad de mantener el equilibrio del cosmos mediante la sangre.

Los pueblos creían que el universo necesitaba la energía vital de los sacrificios para seguir existiendo. Por eso ofrecían corazones y sangre a sus dioses.

Aquí es donde el Padre Chávez hace una aclaración muy importante:

La Virgen de Guadalupe no toma esa fiesta ni sus sacrificios. No adopta la idolatría ni las prácticas violentas. Lo que toma es algo más profundo.

Según esta interpretación, la Virgen toma el deseo profundo de vida que estaba presente en ese momento del calendario indígena.

En la fiesta de Panquetzaliztli se manifestaba con mucha fuerza el anhelo de que la vida continuará, de que el cosmos no se destruyera. Ese deseo de vida estaba “a flor de piel”, como dice el Padre Chávez. Y es precisamente en ese momento cuando aparece la Virgen.

Pero en lugar de reforzar las creencias antiguas, les muestra el verdadero camino hacia la vida.

En lugar de sacrificios humanos, les presenta:

  • a Jesucristo, el verdadero Dios
  • el único que se entrega en sacrificio por amor
  • el que da su vida en la cruz por todos

De esta manera, el significado de ese momento del calendario cambia completamente.

  • Para los pueblos indígenas el tiempo tenía un sentido profundamente religioso.
  • Las fiestas del calendario expresaban momentos espirituales clave en la vida del pueblo.
  • La fiesta de Panquetzaliztli era una de las celebraciones más importantes del calendario mexica.
  • En ella se realizaban sacrificios humanos para sostener el universo según su cosmovisión.
  • La Virgen de Guadalupe no adopta esas prácticas ni la idolatría.
  • Lo que toma es el deseo profundo de vida del pueblo indígena.
  • Ese deseo es llevado hacia Jesucristo, el verdadero Dios por quien se vive.
  • Por eso, según el Padre Chávez:
    • la Virgen no es una diosa indígena disfrazada
    • no es un invento de los misioneros
    • ni una mezcla artificial de religiones.
  • Las fuentes históricas muestran que el acontecimiento guadalupano condujo a los pueblos indígenas hacia el Evangelio.

El momento de las apariciones no fue casual.

La Virgen aparece en un punto del calendario indígena donde el pueblo experimentaba su mayor deseo de vida y de salvación. Y justamente ahí, en ese momento cultural tan significativo, les muestra a Jesucristo como el verdadero Dios que da la vida.

Por eso el Padre Chávez habla de una inculturación perfecta del Evangelio: El mensaje cristiano entra en la cultura indígena no destruyendo todo, sino transformando su anhelo más profundo en un encuentro con Cristo.

En esta parte, el Padre Eduardo Chávez explica que la aparición de la Virgen de Guadalupe sucede en un momento muy particular para los pueblos indígenas.

Ellos vivían una etapa de mucha preocupación y miedo, porque varios fenómenos parecían indicar que el universo estaba perdiendo su equilibrio.

Entre esas señales estaban:

  • terremotos
  • la aparición de un cometa
  • un eclipse, que para ellos significaba que la luna estaba “devorando” al sol

Como se consideraban hijos del sol, todo esto generaba la sensación de que el mundo podía acabarse.

En ese contexto se acercaba una fiesta muy importante: Panquetzaliztli, relacionada con el solsticio de invierno.

Para los pueblos indígenas, ese momento era clave porque el sol parecía debilitarse. Por eso se realizaban rituales para ayudar a que el sol volviera a vencer a la oscuridad.

Justamente en esos días, del 9 al 12 de diciembre de 1531, se aparece la Virgen a Juan Diego.

  • El 9 de diciembre comienzan las apariciones.
  • El 12 de diciembre, día central de esa fiesta indígena, ocurre el milagro de la tilma.

Según explica Chávez, esto no es casual: Dios entra en la historia justo en el momento más importante del calendario indígena.

Pero el mensaje cambia completamente el sentido de los antiguos rituales.

Antes se ofrecían:

  • sangre
  • corazones
  • sacrificios humanos

para sostener el movimiento del sol.

Con el cristianismo, todo cambia:

  • Jesucristo es el único y eterno sacrificio.
  • Él entrega su vida por amor en la cruz.
  • Ya no son necesarios más sacrificios humanos.

La Virgen entonces toma el profundo anhelo de vida que tenían los pueblos indígenas y lo orienta hacia Cristo.

Por eso pide construir una “casita sagrada” (templo): un lugar donde se manifieste el verdadero Dios y donde pueda comenzar una nueva civilización basada en el amor, la misericordia y la paz.

En este sentido, la aparición de Guadalupe marca el paso de una religión basada en el miedo y el sacrificio a una fe basada en el amor de Dios.

El Padre Eduardo Chávez explica que la aparición de la Virgen de Guadalupe sucede en un momento extremadamente preciso, no sólo en sentido histórico y religioso, sino también astronómico y cultural para el mundo indígena.

Según él, el Cerro del Tepeyac funcionaba como marcador astronómico. Desde ahí los indígenas observaban el lugar exacto por donde salía el sol entre los volcanes del valle de México, especialmente cerca del Popocatépetl, el Iztaccíhuatl y el volcán Papayo.
Cuando el sol aparecía en ese punto específico, sabían que había llegado el solsticio de invierno, un momento central dentro de la fiesta indígena de Panquetzaliztli.

En la cosmovisión indígena, ese primer rayo de sol simbolizaba la victoria de la luz sobre las tinieblas y confirmaba que el universo continuaba su ciclo de vida.

Apuntes importantes:

  • El Tepeyac era un punto de observación astronómica usado por los indígenas.
  • Desde allí se veía el punto exacto donde el sol salía en el solsticio de invierno.
  • Ese momento coincidía con la gran fiesta de Panquetzaliztli, relacionada con el renacimiento del sol.
  • El primer rayo de luz simbolizaba la derrota de las tinieblas y la continuidad del universo.
  • En la tradición cristiana, la Virgen es presentada como la “estrella de la mañana”, la que anuncia la llegada del Sol, es decir, de Cristo.

El Padre Chávez señala algo sorprendente:

Cuando Juan Diego despliega su tilma ante el obispo Juan de Zumárraga, momento en que aparece la imagen guadalupana, eran aproximadamente las 6:30 de la mañana, exactamente cuando aparece el primer rayo de sol en el solsticio de invierno visto desde ese lugar.

Para Chávez, esta coincidencia muestra cómo el acontecimiento guadalupano dialoga con la cosmovisión indígena:
María aparece como la estrella que anuncia al Sol, es decir, a Cristo, inaugurando una nueva etapa en la historia de la salvación para ese pueblo.

En esta parte, el Padre Eduardo Chávez profundiza en algo impresionante: la relación entre las apariciones de la Virgen de Guadalupe, la geografía del Valle de México y los sistemas de observación astronómica que usaban los pueblos indígenas.

Primero explica el recorrido que hace Juan Diego en la madrugada del 12 de diciembre de 1531.

Juan Diego venía desde Tulpetlac y debía pasar cerca del Cerro del Tepeyac para ir hacia Tlatelolco. Pero esa madrugada intentó rodear el cerro para no encontrarse con la Virgen, porque su tío estaba muy enfermo y él quería buscar un sacerdote.

Sin embargo, la Virgen baja del cerro y lo encuentra en el camino. Allí le dice las famosas palabras:

“No tengas miedo. ¿Acaso no estoy yo aquí que soy tu madre?”

Después de ese encuentro, Juan Diego sube al cerro y recoge las flores como señal, que luego llevará al obispo Juan de Zumárraga.

El Padre Chávez explica que el recorrido hasta la casa del obispo ayuda a calcular el horario del milagro.

  • Juan Diego llega cerca de las 5 de la mañana a la casa del obispo.
  • Debe esperar aproximadamente una hora o una hora y cuarto antes de ser recibido.
  • Cuando finalmente entra y abre su tilma para mostrar las flores, se imprime la imagen de la Virgen.

Ese momento ocurre alrededor de las 6:30 de la mañana.

Y esto coincide con algo clave: Es exactamente el momento en que aparece el primer rayo de sol del solsticio de invierno visto desde esa región.

El Padre Chávez explica que el Tepeyac funcionaba como un sistema de observación astronómica en el México antiguo.

Desde ahí se podía observar el punto exacto del horizonte donde salía el sol en ciertas fechas importantes.

Uno de esos puntos es el Cerro Papayo, que servía como marcador del calendario solar prehispánico.

Investigadores como Jesús Galindo Trejo e Ismael Montero García estudiaron este sistema y mostraron que varios lugares importantes del Valle de México se alinean con estos fenómenos solares.

Entre esos puntos se encuentran:

  • el Tepeyac
  • el Templo Mayor
  • la pirámide de Cuicuilco
  • el Cerro de la Estrella

Todos forman parte de un sistema de observación relacionado con el movimiento del sol.

El Cerro de la Estrella era el lugar donde se realizaba la ceremonia del Fuego Nuevo, un ritual indígena muy importante.

  • Se celebraba al final de un ciclo calendárico.
  • Simbolizaba la renovación del mundo y el comienzo de un nuevo tiempo.
  • El fuego nuevo representaba la continuidad de la vida y del universo.

El Padre Chávez señala que todo esto ayuda a comprender mejor el mensaje guadalupano.

Los pueblos indígenas esperaban con mucha angustia que el sol siguiera su camino y que el mundo no terminará. El primer rayo del sol en el solsticio de invierno era una señal de esperanza: la luz volvía a vencer a la oscuridad.

Por eso, el momento en que aparece la imagen de la Virgen coincide simbólicamente con ese instante.

  • María es llamada “estrella de la mañana”, porque anuncia la llegada del sol.
  • Ese sol verdadero es Jesucristo, el Señor de la historia y del universo.

Así, el acontecimiento de Guadalupe habla directamente al corazón de esa cultura: lo que antes era el deseo de que el sol continuará su camino ahora se transforma en el anuncio de una vida nueva y eterna que viene de Cristo.

En esta última parte, el Padre Eduardo Chávez retoma todo lo que se explicó antes para mostrar la clave principal del acontecimiento guadalupano: la inculturación del Evangelio.

Cita a Juan Pablo II, quien describió a Nuestra Señora de Guadalupe como un ejemplo perfecto de inculturación.
Esto significa que la Virgen toma los símbolos, anhelos y lenguaje cultural de los pueblos indígenas para llevarlos hacia Jesucristo, el verdadero centro de la fe.

La Virgen no adopta la idolatría indígena, sino que toma las “semillas del Verbo” presentes en esa cultura —el deseo de vida, de luz y de salvación— y los orienta hacia Cristo.

El Padre Chávez conecta el acontecimiento guadalupano con la Pascua bíblica.

En el libro del Éxodo se narra cómo el pueblo de Israel fue liberado de la esclavitud de Egipto. Para esa liberación se sacrificaba un cordero y su sangre se colocaba en las puertas de las casas.

Esto anuncia lo que después sucederá con Jesucristo, quien se convierte en:

  • la víctima
  • el sacerdote
  • el altar

Jesús celebra la Pascua con sus apóstoles en la Última Cena y luego muere en la cruz justamente en la hora en que se sacrificaban los corderos pascuales.

Por eso Cristo es el verdadero Cordero, el sacrificio definitivo que trae la libertad del pecado y de la muerte.

En esta perspectiva, Santa María de Guadalupe tiene un papel central.

  • Ella lleva en su vientre a Jesucristo.
  • Presenta al mundo el verdadero sacrificio.
  • Por eso el Padre Chávez la llama “mujer eucarística”.

Jesús es el único sacrificio eterno, y todos los sacramentos, especialmente la Eucaristía, giran alrededor de ese misterio.

El Padre Chávez también recuerda los signos que acompañan la muerte de Cristo según los Evangelios:

  • oscuridad sobre la tierra
  • el sol que se oculta
  • terremoto
  • rocas que se parten
  • sepulcros que se abren

Estos signos muestran que toda la creación participa en el acontecimiento de la salvación.

El centro del anuncio cristiano es:

  • la encarnación
  • la pasión
  • la muerte
  • la resurrección de Cristo

Y María aparece siempre unida a ese misterio:
está al pie de la cruz, y también presente con los discípulos en Pentecostés.

El Padre Chávez vuelve a la fiesta indígena de Panquetzaliztli, una de las celebraciones más importantes del mundo mexica.

Muchos cronistas del siglo XVI observaron que algunos de sus símbolos recordaban ciertos elementos del cristianismo.

Entre ellos se encuentran:

  • Toribio de Benavente Motolinía
  • Juan de Torquemada
  • Bernardino de Sahagún

Esto no significa que la Virgen adopte esa religión, sino que toma el profundo anhelo de vida presente en esa cultura y lo dirige hacia Cristo.

Por eso el acontecimiento guadalupano ocurre precisamente en ese contexto simbólico, cuando los pueblos esperaban el renacimiento de la luz.

El Padre Chávez explica que todo este estudio se basa en numerosas fuentes históricas, arqueológicas y cronistas antiguos, entre ellos:

  • Miguel León‑Portilla
  • Eduardo Matos Moctezuma
  • Jesús Galindo Trejo
  • Ismael Montero García

También se utilizan códices y crónicas coloniales que ayudan a comprender mejor la cosmovisión indígena y el contexto del acontecimiento guadalupano.

El Padre Chávez concluye que todo el acontecimiento de Guadalupe muestra una verdad profunda:

  • Dios quiso estar en medio de su pueblo.
  • La Virgen conduce siempre hacia Jesucristo, el “verdadero Dios por quien se vive”.

El mensaje guadalupano recuerda algo central:

  • María es madre que acompaña a sus hijos.
  • Ella presenta al mundo la luz verdadera que vence toda oscuridad.

Y por eso se repite la frase que resume todo el mensaje de Guadalupe:

“No tengas miedo. ¿Acaso no estoy yo aquí que soy tu madre?”

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