Módulo 3.3 – Diplomado – La Verdad de Guadalupe – Instituto Guadalupano – Apuntes M. Izaguirre.
17 – Octubre – 2022
El Espíritu Santo inspira y va variando los caminos para que la Virgen de Guadalupe sea conocida más allá de todas las fronteras.
El Rosario del Amor Guadalupano y su Fuerza Devocional

Desde el año 2010, el Rosario del Amor Guadalupano se ha convertido en una obra ininterrumpida que ni las tormentas han podido suspender. Es una bendición que hoy se vive de forma presencial y virtual, uniendo los corazones de fieles que envían sus Avemarías desde Grecia, Brasil y África.
- Las Fechas de la Cita Sagrada: Aunque el 11 de diciembre por la tarde y la noche es el momento más complejo por la inmensa cantidad de peregrinos que colman el santuario, el mero 12 de diciembre es el día principal. Es una jornada hermosa, con una afluencia pacífica similar a la de un domingo, donde se puede rezar perfectamente. Asimismo, los 12 de octubre se han consolidado como días espectaculares de gracia y convivencia en el cerro.
- La Simbología del Rezo: En el desarrollo de esta devoción, el quinto misterio adquiere un significado muy vivencial, pues está consagrado enteramente a bendecir el Sacramento del Matrimonio.
El impulso de la fe ha llevado la presencia guadalupana a rincones muy visitados del continente europeo, estableciendo verdaderos faros de devoción:
- Francia (París y Rocamadour): En la imponente Catedral de Notre Dame de París, la imagen de la Señora del Tepeyac ocupa un lugar de honor en una capilla sumamente concurrida, donde también se entronizó una escultura metálica de San Juan Diego Cuautla.Por otro lado, al sur de Francia, muy cerca de la Costa Azul y pegando con Italia, se encuentra el Santuario de Rocamadour. Este lugar de peregrinación, configurado con una caverna al estilo de Lourdes, se ha transformado en un centro de fe donde se dictan cursos y conferencias dedicadas exclusivamente a estudiar su historia.
- Barcelonnette y Polonia: La devoción también resuena en Barcelonnette —región ligada a los orígenes familiares de Monseñor Emilio Berlie, arzobispo emérito de Yucatán— y se extiende firmemente hasta los templos de Polonia, donde la sagrada imagen ha sido entronizada para la veneración de los fieles.
- Cuando volvemos la mirada hacia Asia, descubrimos cómo el milagro guadalupano rompe barreras de una manera asombrosa, manifestándose con rasgos propios en el corazón de las comunidades orientales.
- La Comunidad China y el Puerto de Macao: En esas tierras, la comunidad local ha tomado a la Virgen como su verdadera madre. Es un auténtico milagro visual ver cómo la iconografía sagrada adopta sutiles rasgos orientales, haciendo que los fieles se reconozcan en su mirada; una devoción tan formal que los peregrinos reciben un certificado oficial redactado en chino. Para entender el trasfondo histórico, debemos viajar a los años 1500 y tantos, cuando los misioneros jesuitas entraron a Macao, un puerto estratégico que servía como cruce de caminos hacia toda Asia (donde se habla chino y portugués, a diferencia de Hong Kong donde predomina el inglés). Aquellos sacerdotes italianos buscaban estar cerca del corazón chino, adoptando sus costumbres y fisonomía, y llegaron a presentar ante la Santa Sede los llamados “ritos chinos”.
La Intervención del Papa Benedicto XIV
Fue en ese escenario donde la Iglesia tuvo que cuidar con extremo celo la pureza de la fe:
El Papa Benedicto XIV rechazó firmemente los ritos chinos de Macao para proteger a la Iglesia del sincretismo. Sin embargo, cuando el jesuita venezolano López (Francisco de Florencia) le presentó la maravillosa historia de las apariciones del Tepeyac, el Santo Padre abrió por completo su corazón a Guadalupe.
El Pontífice no vio en el acontecimiento mexicano una confusión de ritos, sino un milagro purísimo de Dios. Por ello, aprobó todo su patronato, validó sus decretos y pronunció la célebre frase: “Non fecit taliter omni nationi” (Dios no ha hecho cosa igual con ninguna otra nación).
Filipinas
Donde la Virgen se manifiesta como una auténtica chulada en tallas de marfil. Allí, la fuerza del milagro guadalupano es tan profunda que desborda los templos: en las parroquias evangelizadas, la devoción se tomó las calles, y hoy en día, cada casa, en su entrada principal, está resguardada por la sagrada imagen de la Virgen de Guadalupe.
Reducir el Acontecimiento
Existe una corriente de pensamiento, promovida por autores de ciertos sectores académicos de la UNAM, que intenta reducir el acontecimiento guadalupano a un mero invento literario surgido en 1648 con la publicación del libro de Miguel Sánchez. Por el amor de Dios, la propia geografía y la historia pulverizan ese argumento.
Algunos autores, especialmente desde ciertos sectores académicos, han intentado presentar el acontecimiento guadalupano como una construcción tardía. Entre ellos destaca Francisco de la Maza, quien llegó a afirmar que los “evangelistas” de la Virgen de Guadalupe fueron Miguel Sánchez, Luis Lasso de la Vega, Luis Becerra Tanco y Francisco de Florencia. Con esta expresión buscaba sugerir que ellos habrían creado o difundido una narrativa inexistente hasta entonces. Sin embargo, esta interpretación ignora que los propios autores mencionados explican claramente que sus escritos se basaron en documentos anteriores y en una tradición oral ya consolidada.
Tanto Luis Lasso de la Vega como Luis Becerra Tanco y Francisco de Florencia afirman haber utilizado manuscritos previos escritos por indígenas en lengua náhuatl utilizando caracteres latinos. Estas referencias apuntan constantemente a Antonio Valeriano, indígena educado en el Colegio de Santa Cruz de Tlatelolco y autor de importantes textos en el siglo XVI. Por ello, la idea de que los escritores del siglo XVII inventaron el relato carece de fundamento cuando ellos mismos señalan fuentes anteriores de las que obtuvieron la información.
- La Evidencia de la Entronización (1688): Para que una imagen de la Señora del Tepeyac cruzara el océano y fuera solemnemente entronizada en un rincón tan lejano como las Islas Filipinas el 12 de diciembre de 1688, tuvo que transcurrir más de un siglo de sólida devoción previa en México. Ningún libro recién impreso genera un impacto de ese tenor en la otra mitad del mundo de la noche a la mañana.
- La Defensa de Miguel Sánchez: El mismo Miguel Sánchez lo dejó por escrito: él acudió a las fuentes, y aunque al principio no encontraba el hilo, después descubrió un raudal de documentación y una tradición general universal que respaldaban la verdad de las apariciones.
- La Falacia de “Los Evangelistas” de Francisco de la Masa: Con astucia, el historiador Francisco de la Masa acuñó el término de “los evangelistas de la Virgen de Guadalupe” para agrupar a Miguel Sánchez, Luis Lasso de la Vega, Luis Becerra Tanco y Francisco de Florencia. Su intención era mañosa: hacer creer que este grupo de autores inventó el relato en el siglo XVII.
- El Origen Indígena del Siglo XVI: La realidad que ellos mismos documentan es muy distinta. Estos autores no inventaron nada; se basaron estrictamente en la tradición oral y, fundamentalmente, en un manuscrito indígena del siglo XVI, escrito en caracteres latinos pero en sonido náhuatl: el Nican Mopohua. ¿Y quién fue el sabio indígena que lo escribió? Nada menos que Antonio Valeriano, un hombre ilustre formado en el célebre Colegio de la Santa Cruz de Tlatelolco.
- El Error de Edmundo O’Gorman: En su obra Destierro de sombras, un historiador tan respetable como O’Gorman termina tropezando. Desgraciadamente, cuando está más cerca de rozar la verdad, se lanza al vacío con puros supuestos. Si uno lee su libro con atención, se da cuenta de que carece de fundamentos sólidos; recurre constantemente al “es plausible”, al “tal vez” y al “supongo”, sembrando afirmaciones que carecen de veracidad histórica.
Las representaciones de la Imagen
La Reconstrucción (1958): Lejos de amilanarse, los católicos mexicanos contribuyeron para levantar de nuevo el altar. Enviaron una hermosa imagen de tamaño natural tallada en nuestra ciudad de Guadalupe.
La Importancia Artística y Simbólica: A diferencia de la mayoría de las representaciones, esta no es una imagen pintada, sino una obra magistralmente esculpida en estatua. Fue cincelada por las manos del artista Ramón Barreto, originario de Toluca. Es una auténtica chulada de obra, de una dificultad inmensa por la complejidad que reviste llevar las líneas de la Guadalupana a la escultura. Hoy en día se erige majestuosa, engalanada con su propio manto y ropajes, siendo coronada solemnemente por la dignidad episcopal.

Las Islas Marianas y los Jesuitas
- Ubicación: Un archipiélago situado a mitad del Océano Pacífico, un punto estratégico que históricamente ha servido como cruce en tiempos de guerra.
- Génesis de la Devoción (1768): La fe llegó a este recodo del océano de la mano de los misioneros de la Compañía de Jesús. La Virgen de Guadalupe es venerada con fervor en las Islas Marianas desde mediados del siglo XVIII, consolidando el milagro de su presencia en la inmensidad del mar.

Macao y Vietnam
- Santuario Nacional de Macao: Custodia también un altar dedicado a la Madre de América en tierras orientales.
- Vietnam y la Semiótica Universal: La fuerza de la imagen es tan universal que despierta el intelecto de las culturas más distantes. Destaca el caso de un seminarista y erudito de origen chino que dedicó una profunda tesis académica escrita en inglés para analizar la riqueza de la Virgen de Guadalupe. Este intelectual quedó cautivado por la observación de la imagen y su semiótica, demostrando que el Tepeyac es una fuente inagotable de estudio.
Vertientes de Estudio para las Ciencias Sagradas
Para aquellos que deseen profundizar en la grandeza de este acontecimiento, el Archivo Histórico de Guadalupe (ubicado en el quinto piso, al cual se accede con la credencial del instituto) y su biblioteca custodian los tesoros bibliográficos originales de Luis Lasso de la Vega y Miguel Sánchez. El milagro guadalupano no se agota, y abre miles de caminos para ser abordado científicamente a través de diversas disciplinas teológicas y pastorales:
- La Simbología y Semiótica: Se centra en el análisis profundo de la imagen, sus códices, colores y cada uno de los elementos visuales que configuran el mensaje del Tepeyac.
- La Teología Dogmática: Dedicada a estudiar el papel de la Santísima Virgen en la historia de la salvación a la luz de esta manifestación.
- Las Sagradas Escrituras: Analiza los paralelismos bíblicos presentes en su figura, como la resonancia de la mujer vestida de sol descrita en el libro del Apocalipsis.
- El Milagro Histórico: Se enfoca en el estudio riguroso del contexto y el ambiente social del siglo XVI en el momento exacto de las apariciones.
- El Magisterio de la Iglesia y los Concilios: Examina el reconocimiento oficial de los pontífices, los decretos eclesiales y las declaraciones de los concilios respecto a la devoción guadalupana.

La presencia de la Virgen de Guadalupe se extiende por todo el mundo y puede encontrarse en lugares tan diversos como África, Tierra Santa, Canadá y Estados Unidos. En Sierra Leona, por ejemplo, existe una representación del momento en que María recibe las flores de Juan Diego para colocarlas en su tilma. Cada cultura y cada artista han interpretado la escena de manera particular, conservando siempre los elementos esenciales del acontecimiento guadalupano.
En Tierra Santa, dentro de la Iglesia de la Asunción, se encuentra un mural dedicado a la Virgen de Guadalupe. También está presente en el eremitorio de Lavra, donde se conserva una imagen a color ante la cual los monjes oran con gran devoción. Los cristianos orientales y los padres ortodoxos suelen destacar que la imagen guadalupana constituye un ícono perfecto de María. La contemplan como aquella que señala y presenta a Jesucristo, entendiendo que María es el trono o la cátedra desde la cual enseña el verdadero Maestro, Jesucristo Nuestro Señor.
La devoción guadalupana también está profundamente arraigada en África. Existen imágenes de la Virgen de Guadalupe en Mozambique, Nairobi, Kenia, Nigeria y Sudáfrica. Algunas se encuentran en mosaicos permanentes colocados en parajes naturales, mientras que otras forman parte de templos, procesiones y celebraciones populares. En Nigeria, por ejemplo, destacan representaciones de gran belleza que muestran tanto a la Virgen como a Juan Diego, reflejando el cariño y la cercanía con que las comunidades locales han acogido el mensaje guadalupano.
En muchos lugares del continente africano las procesiones ocupan un papel central en la vida religiosa. Las imágenes de la Virgen recorren calles y comunidades acompañadas por cantos, oraciones y expresiones de alegría. La devoción no se limita a la contemplación de la imagen, sino que se convierte en una experiencia comunitaria que fortalece la fe de quienes participan en ella.
Canadá ofrece otro ejemplo notable de la expansión de esta devoción. Allí existen iglesias, monasterios y comunidades dedicadas a Nuestra Señora de Guadalupe. Incluso algunos obispos de rito oriental llevan en sus cruces pectorales la imagen de la Virgen, manifestando públicamente su veneración. En varias representaciones artísticas aparecen elementos propios de la tradición guadalupana, como el ángel y las flores, adaptados al lenguaje cultural y artístico de cada región.
Una historia especialmente significativa ocurrió cuando una imagen de la Virgen de Guadalupe fue trasladada a Estados Unidos. Durante el proceso surgieron dificultades relacionadas con los permisos de ingreso, situación que dio origen a numerosas anécdotas entre quienes participaron en el traslado. Finalmente, la imagen llegó a su destino y fue recibida con una celebración multitudinaria. Personas de distintas nacionalidades y tradiciones religiosas acudieron para cantarle y rendirle homenaje. Entre los últimos grupos en participar estuvieron comunidades vietnamitas, reflejo del carácter universal de la devoción guadalupana.
El sacerdote que impulsó aquel proyecto era de origen vietnamita. Cuando le preguntaron por qué había dedicado tantos esfuerzos a promover la presencia de la Virgen de Guadalupe, respondió con sencillez: “Porque es mi mamá”. Su respuesta expresa la relación filial que millones de personas de diferentes culturas sienten hacia María, más allá de las fronteras nacionales o lingüísticas.
En Santa Fe, Estados Unidos, se conserva una impresionante pintura de la Virgen de Guadalupe realizada en el siglo XVIII. La obra fue trasladada desde México en varias secciones transportadas por mulas, para posteriormente ser restaurada y ensamblada en su lugar actual. La magnitud del esfuerzo requerido para llevar esta imagen hasta su destino muestra la importancia que la devoción guadalupana tenía ya en aquella época.
La ciudad también alberga diversas expresiones artísticas inspiradas en la Virgen. Entre ellas destacan pinturas populares y obras de estilo ingenuo, características del arte tradicional de la región. Aunque poseen una estética sencilla, estas piezas son altamente valoradas por coleccionistas y especialistas debido a su riqueza cultural y simbólica.
En la catedral de Santa Fe ocupa un lugar destacado una imagen de la Virgen de Guadalupe. Con el paso del tiempo, la devoción guadalupana llegó a adquirir una relevancia especial dentro de la vida religiosa local, integrándose plenamente en la identidad espiritual de la comunidad. Murales, esculturas y pinturas continúan dando testimonio de la profunda influencia que el acontecimiento guadalupano ha ejercido en pueblos y culturas de todo el mundo.


