CONFERENCIA La Imagen Virgen de Guadalupe códice y carta del Amor de Dios 8 | P. Eduardo Chávez |Por Candelaria Lagier
En esta última conferencia dedicada a observar la imagen de la Virgen de Guadalupe de cerca, el P. Eduardo Chávez retoma la idea central de todo el ciclo: la imagen no es solamente una pintura, sino un mensaje lleno de símbolos que anuncian a Jesucristo.
Según explica, el verdadero centro de la imagen es Jesús presente en el vientre de María. Por eso afirma que la Virgen no viene sola, sino que trae consigo a Cristo. Toda la imagen apunta hacia Él.
Además, compara la tilma con la condición humana: una tela llena de imperfecciones, agujeros y rasgaduras que, sin embargo, conserva intacta una belleza extraordinaria. Para él, esto refleja cómo Dios actúa también en las personas, a pesar de sus limitaciones.
Los primeros estudios sobre la imagen
El padre recuerda las Informaciones Jurídicas de 1666, realizadas para demostrar la historicidad del acontecimiento guadalupano ante la Santa Sede.
En estas investigaciones participaron:
- Ancianos de Cuautitlán que transmitían la tradición sobre Juan Diego.
- Autoridades eclesiásticas y civiles.
- Pintores que examinaron la imagen.
- Protomédicos (científicos de la época) que estudiaron el estado de la tilma.
Los especialistas ya en el siglo XVII consideraban sorprendente que la imagen siguiera conservándose en tan buen estado, especialmente debido al ambiente húmedo y salitroso de la Ciudad de México.
El oro del manto
Francisco de Florencia, sacerdote jesuita del siglo XVII, recogió testimonios de pintores que estudiaron la imagen.
Ellos afirmaban que:
- El oro de las estrellas y de los adornos parecía auténtico.
- No parecía estar aplicado como hoja de oro.
- Conservaba su brillo después de muchos años.
Al observar fotografías ampliadas, Chávez destaca que:
- No se ven pinceladas.
- El color parece estar integrado entre los hilos.
- El oro conserva una apariencia extraordinaria.
Para él, lo verdaderamente sorprendente no es que la imagen parezca flotar, sino la manera en que los colores se encuentran incorporados a la tela.
El significado del cerro, las flores y el agua-fuego
En la parte inferior del vestido aparecen diversos símbolos indígenas.
La imagen muestra:
- Un cerro florido (xochitlalpan), símbolo del paraíso.
- Flores brotando del cerro.
- Un río representado como tallo de vida.
- Elementos que unen agua y fuego.
Según la tradición náhuatl, la unión de agua y fuego expresa:
- La vida.
- La guerra florida.
- La acción divina.
- La fuerza creadora del universo.
El agua y el fuego también recuerdan las principales divinidades asociadas al sol y la lluvia dentro de la cosmovisión indígena.
La cinta de embarazo
Uno de los elementos más conocidos es la cinta oscura ubicada sobre el vientre.
Aunque habitualmente se la describe como negra, Chávez señala que en realidad tiene una tonalidad más cercana al color camote oscuro. Esta cinta era un símbolo indígena que indicaba que una mujer estaba embarazada. Por eso la imagen presenta claramente a María como una mujer que lleva un hijo en su seno.
Las manos y los detalles de la tilma
Al mostrar ampliaciones fotográficas, el conferencista insiste en que:
- La tela está llena de huecos y nudos.
- Muchas zonas tienen apenas una ligera tonalidad de color.
- Sin embargo, a distancia la imagen aparece perfectamente definida.
Según él, esto resulta especialmente llamativo en las manos, donde las imperfecciones del tejido son evidentes cuando se observan de cerca.
La flor de ocho pétalos
Debajo del brazo derecho de la Virgen aparece una flor compuesta por ocho pétalos.
Chávez destaca que:
- Está perfectamente integrada a la trama de la tela.
- No parece un agregado posterior.
- Conserva una gran precisión en sus formas.
La considera una muestra más de la complejidad simbólica de la imagen.
La flor de cuatro pétalos (Nahui Ollin)
El conferencista dedica especial atención a la flor de cuatro pétalos situada sobre el vientre de María.
Para la tradición náhuatl este símbolo corresponde al Nahui Ollin, que representa:
- El centro del universo.
- El movimiento.
- La presencia de Dios.
- El principio de la vida.
Según Chávez, esta flor constituye el mensaje central de toda la imagen porque coincide con el lugar donde se encuentra Jesús en el vientre de María.
Aclara además algo importante:
No existe ningún estudio científico que demuestre que se escuche el corazón del Niño Jesús en la imagen. Lo que sí señala es que el símbolo está ubicado precisamente en la zona donde un médico colocaría un estetoscopio para escuchar los latidos de un bebé en gestación.
La conservación inexplicable de los colores
El autor cita repetidamente al investigador Philip Callahan.
Aunque critica varias de sus hipótesis, coincide con él en algunos puntos:
- La tilma no posee preparación previa.
- No tiene barniz protector.
- Los colores conservan una intensidad extraordinaria.
Callahan sostenía que:
- Ningún pigmento común expuesto durante siglos a la luz solar debería mantenerse de esa manera.
- La técnica empleada resulta difícil de explicar.
- El rostro, las manos, el vestido y el manto presentan características inusuales.
Chávez utiliza estas observaciones para insistir en el carácter excepcional de la imagen.
El rostro de la Virgen
Una parte importante de la conferencia está dedicada al rostro.
Según los estudios citados:
- Las sombras son extremadamente sutiles.
- Pocas líneas bastan para dar expresión y profundidad.
- Los relieves naturales de la tela colaboran en la formación del rostro.
Callahan describía la imagen como:
- Reverente y serena.
- Dulce y meditativa.
- De una belleza difícil de explicar desde la técnica pictórica conocida.
Chávez añade una observación curiosa: un diácono de origen chino comentó que el rostro le parecía oriental, algo que él relaciona con la maternidad universal de María.
La imagen vista por detrás
Los protomédicos de 1666 estudiaron también el reverso de la tilma.
Según sus testimonios:
- Los colores parecen atravesar la tela.
- Se observan tonalidades desde la parte posterior.
- La textura del reverso es áspera, mientras que la parte frontal resulta mucho más suave.
Para ellos, estas características eran difíciles de comprender con los conocimientos de la época. Chávez muestra fotografías del reverso donde pueden distinguirse partes de las manos y del ángel.
La tradición histórica del acontecimiento guadalupano
El conferencista rechaza la idea de un supuesto “siglo de silencio” sobre Guadalupe. Afirma que existen numerosas fuentes tempranas:
- Tradición oral transmitida desde Juan Diego.
- Escritos de Antonio Valeriano.
- Manuscritos de Fernando de Alva Ixtlilxóchitl.
- La Relación Primitiva.
- Otros documentos conservados en archivos históricos.
Por eso sostiene que la memoria del acontecimiento nunca desapareció.
¿La Virgen tuvo corona?
Uno de los temas discutidos es la supuesta corona de la Virgen.
Chávez explica que:
- Originalmente la imagen no tenía una corona propiamente dicha.
- Existía una franja dorada añadida posteriormente.
- Esa franja se fue deteriorando con el tiempo debido a la humedad y al salitre.
Por lo tanto, considera incorrecto afirmar que la imagen original incluía una corona.
La Virgen en el centro del universo
Hacia el final de la conferencia, el padre vuelve a la interpretación simbólica de la imagen.
Para la mentalidad indígena:
- La luna representaba el centro del cosmos.
- De ella partían los cuatro rumbos del universo.
La Virgen aparece precisamente sobre la luna y llevando en su vientre a Cristo.
Por eso Chávez interpreta que:
- María trae al verdadero Dios.
- Cristo es sacerdote, víctima y altar.
- El mensaje está dirigido a todos los pueblos sin excepción.
Incluso llama a María “mujer eucarística”, porque lleva en su seno a Jesús, del mismo modo que una custodia contiene la Eucaristía.
Reflexión
La conferencia concluye con una reflexión profundamente espiritual. Chávez recuerda las palabras que la Virgen dirige a Juan Diego:
“¿No estoy yo aquí que soy tu madre?”
Y relaciona ese mensaje con una antigua expresión indígena utilizada por los padres hacia sus hijos:
- “Tú eres mi sangre.”
- “Tú eres mi color.”
- “Tú eres mi imagen.”
A partir de ello propone una idea final: así como los indígenas decían a sus hijos que eran su imagen, cada persona es también imagen de Dios.
La Virgen de Guadalupe, entonces, no solo muestra quién es ella, sino que recuerda a cada ser humano su propia dignidad como hijo de Dios.
FUENTES
- Video CONFERENCIA La Imagen Virgen de Guadalupe códice y carta del Amor de Dios 8 | P. Eduardo Chávez, publicado en la página de SCTJM – TV. Sitio web: https://www.youtube.com/@SCTJM-TV

