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La conversión masiva de los pueblos indígenas en México (1532–1538)

En el siglo XVI, muchas personas caminaban durante días enteros, bajo el sol fuerte y atravesando montañas y barrancos, solo para recibir el bautismo. Esto no es una exageración ni una escena inventada: lo contó el fraile Fray Toribio de Benavente, llamado “Motolinía”, en su libro Historia de los Indios de la Nueva España.

Hacia el año 1536, apenas 15 años después de la caída del Imperio azteca (1521) y solo cinco años después de las apariciones de la Virgen de Guadalupe (1531), en México ocurrió un cambio religioso muy profundo que todavía hoy llama la atención de los historiadores.

Una conversión masiva nunca antes vista

Motolinía fue uno de los primeros doce frailes franciscanos que llegaron a México para evangelizar. En sus escritos dejó un dato impactante: para 1536 ya se habían bautizado alrededor de cinco millones de indígenas.

Dos años más tarde, en 1538, la cifra habría llegado a nueve millones. Según su relato, no solo los pueblos originarios recibían el bautismo, sino también muchos españoles que vivían en el territorio.

Estas cifras son debatidas por historiadores actuales, pero muestran que el proceso de conversión fue muy amplio y rápido.

El deseo voluntario de recibir el bautismo

En los primeros años después de la conquista española, muchos indígenas veían la nueva religión con desconfianza. Sin embargo, hacia mediados de la década de 1530 la actitud cambió notablemente.

Motolinía describe escenas muy fuertes:

  • Los indígenas ya no eran obligados a acercarse a los frailes; ahora caminaban largas distancias por voluntad propia para pedir el bautismo.
  • Familias enteras esperaban durante horas bajo el sol.
  • Si no alcanzaban a ser bautizados ese día, algunos lloraban y suplicaban que no se les negara lo que llamaban “el agua de Dios”.

Según el fraile, el deseo de recibir el sacramento era sincero y profundo.

Un cambio social importante: el matrimonio

Otro cambio importante fue el matrimonio cristiano. Antes de la evangelización, en muchas comunidades indígenas existía la poligamia (un hombre podía tener varias esposas).

Para los misioneros, esta práctica era uno de los mayores obstáculos para enseñar la doctrina cristiana. Sin embargo, durante estos años de fervor religioso, muchos indígenas comenzaron a aceptar voluntariamente vivir con una sola esposa.

Este cambio no fue solamente religioso. También transformó la organización familiar y social, y ayudó a formar un nuevo modelo de familia que influyó en la cultura mexicana posterior.

El papel de la Virgen de Guadalupe

Muchos creen que un factor clave de esta transformación fue la aparición de la Virgen de Guadalupe en 1531.

Según la tradición, la Virgen se presentó ante Juan Diego con rasgos mestizos y habló en lengua náhuatl. Esto generó cercanía y confianza entre los pueblos indígenas, porque no se trataba de una figura completamente extranjera, sino de una imagen que parecía comprender su cultura.

Para algunos historiadores y para el propio Motolinía, este hecho ayudó a que millones de personas aceptaran el cristianismo en pocos años.

Conclusión

Lo que ocurrió entre 1532 y 1538 no fue solo un cambio de religión. Fue un proceso profundo que transformó la sociedad.

Se inició allí el nacimiento de una cultura mestiza, resultado del encuentro —y también del conflicto— entre el mundo indígena y el español. La fe, la organización familiar y las costumbres comenzaron a mezclarse, dando origen a lo que con el tiempo sería la identidad del pueblo mexicano.

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