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Nuestra Señora de Guadalupe, Estrella de la Nueva Evangelización

En el año 2013, el sacerdote mexicano Eduardo Chávez ofreció una conferencia centrada en el misterio, el significado y el impacto de la Virgen de Guadalupe, la patrona de México. A lo largo de su conferencia, combinó distintos elementos tanto históricos y científicos como teológicos para explicar por qué esta imagen sigue siendo tan relevante en la actualidad. El padre Chavez tiene una forma de expresarse muy apasionada y directa, capturando a su audiencia al nivel de que estos le piden que se exceda del tiempo que estaba determinado para la conferencia. 

Uno de los aspectos más impactantes que destacó Chávez es el carácter inexplicable de la imagen de Guadalupe desde el punto de vista material. El explica que su hobbie personal es la pintura, y que agradece tener conocimientos de eso ya que con esa sabiduría puede entender lo tan increíble que es la tilma de Guadalupe. La pintura, según explicó, parece estar realizada con una técnica similar al temple a base de huevo y agua. Sin embargo, esto resulta problemático, ya que una tela como la tilma, hecha de fibras vegetales, no debería resistir pintura al agua sin deteriorarse rápidamente, ya que la tilma la absorbería y se borraría.

El padre Chavez también suma más información inexplicable de la Virgen. La imagen presenta una temperatura similar a la del cuerpo humano, a diferencia de la tela en sí, que debería tener temperatura ambiente. Además, los ojos de la Virgen contienen reflejos con características humanas, respetando la curvatura esférica del ojo, como si reflejaran escenas reales. El padre Chavez se emociona al explicar estos hechos que refuerzan la verdad del milagro de la Virgen de Guadalupe. 

Otro dato significativo es su durabilidad, ya que mientras otras imágenes realizadas en tilmas, en condiciones similares, como en el ambiente húmedo del Tepeyac, apenas duran tan solo 8 años, la tilma de Guadalupe se ha conservado durante 494 años.

Las apariciones de la Virgen en 1531 al indígena Juan Diego no solo tienen un valor religioso, sino también cultural muy grande. Chávez subraya que la Virgen realiza un proceso de “inculturación”: toma elementos propios de la cosmovisión azteca y los resignifica para transmitir el mensaje cristiano.

El año 1531 coincide con el año “13 caña” en el calendario indígena, interpretado como el inicio de una nueva etapa llena de la sabiduría de Dios. A la vez, el 12 de diciembre, fecha central de la devoción guadalupana ya que es el dia en el que ocurrió el milagro de la tilma, se relaciona con el solsticio de invierno en el calendario indígena (que hoy corresponde al 22 de diciembre ya que antes de que los europeos impusieron su calendario, su calendario estaba desfasado.) Para estos pueblos, este momento de solsticio simbolizaba la luz sobre las tinieblas, la luz se hace más grande.

La Virgen aparece embarazada, en una actitud de espera similar al Adviento cristiano, llevando en su seno a Jesús. En este día también hacían el ritual del fuego nuevo, como los cristianos en la vigilia pascual. De este modo, retoma el simbolismo del sol de las religiones indígenas y lo orienta hacia Cristo, presentado como el verdadero “sol de justicia”. 

La imagen de la Virgen de Guadalupe está cargada de símbolos comprensibles para los pueblos originarios:

  • La flor de cuatro pétalos en su vientre representa el centro del universo y la verdad: indica que está embarazada de Dios.
  • Su manto y vestimenta comunican jerarquía: el color verde azulado era propio de los emperadores, lo que llevó a Juan Diego a reconocerla como una figura de emperatriz.
  • La Virgen se encuentra sobre la luna, símbolo que significa México, Para los indígenas, México es el lugar que es el hogar del dios omnipotente. Jesus, a través de su madre santísima hace un eclipse marcando el final y el nuevo comienzo, por eso la luna está oscura. 

Chávez también profundiza en las creencias prehispánicas de los aztecas y los toltecas. Cerca de Cancún está Chichen Itza, ahí es donde habitaba la tribu Tolteca. Los aztecas siempre quisieron tener descendencia Tolteca ya que esta era la gran tribu de los sabios por eso siempre buscaban mezclarse con ellos. Esta tribu llegó a creer en un solo Dios. El indio Juan Diego, quien presenció la aparición de la Virgen, era de origen Tolteca. El padre Chavez habla también de los aztecas. Ellos eran politeístas y tenían una relación recíproca con sus Dioses, ellos tenían que otorgarles cosas a los dioses para que estos mantengan el balance universal. Sacrificaban para ofrecerle a sus dioses lo más importante del ser humano, el corazón y la sangre. Incluso en las guerras, los aztecas tomaban prisioneros para ofrecer sus corazones a los Dioses. Por ejemplo, los sacrificios para el Dios de la lluvia Tláloc se basaban en ir a buscar niños a los distintos pueblos para sacarles las uñas para que lloren. Lo torturaban punzando el cuerpo del niño para que llore lo más que se pueda. Finalmente lo ahogaban o le sacaban el corazón del pecho para ofrecerlo a Tláloc. 

Los Toltecas, por otro lado, llegaron a creer en un solo Dios. Creían que este dios los tenía olvidados, que no los escuchaba, les mandaba maldades y que su único destino era la muerte. Entonces, cuando se le aparece la Virgen a Juan Diego y le revela que ella es la madre de este Dios y que quiere hacer una casita para darles a las personas todo su amor en persona, y esa persona es Jesus. Ella le explica que él viene a quedarse con ellos, no viene nada más a visitarlos, viene a quedarse en ellos. Le pide con todo su amor a Juan Diego que no tenga miedo. 

En este contexto, la aparición de la Virgen representa un cambio radical. Ella se presenta como la madre de ese Dios, un Dios cercano que no abandona a su pueblo y que desea habitar en cada persona. Su mensaje a Juan Diego “no tengas miedo” muestra el amor incondicional de la Virgen a las personas. 

La Virgen de Guadalupe no solo deja una imagen, sino también una identidad. como dice Chávez, su figura une a los pueblos de América bajo una misma fe, generando un sentido de pertenencia: “Somos guadalupanos”. Esta identidad trasciende fronteras y culturas.

Ejemplos de esta expansión se encuentran en distintas partes del mundo. En Santa Fe se encuentra el santuario guadalupano más antiguo de Estados Unidos, donde la devoción sigue viva. También en Italia, en Santo Stefano d’Aveto, se construyó un santuario en agradecimiento a la Virgen ya que el pueblo le había rogado a ella que las personas de su pueblo regresaran de la segunda guerra mundial, lo cual se cumplió tras el regreso sano y salvo de sus habitantes.

Incluso se ha llevado su imagen en una estampita al espacio, mostrando el alcance global de esta devoción.

Chavez, también habla sobre cuando Juan Pablo II, hizo la beatificación del indio Juan Diego el 6 de mayo de 1990. El milagro que se le atribuye al indio Juan Diego sucedió cuando un joven de veintipocos años llamado Juan José Barragán Silva, que era drogadicto, en la desesperación intentó suicidarse con un cuchillo. Su madre lo escucha e intenta sacarle el cuchillo, entonces el chico se escapa, corre y se tira desde el balcón de su casa que tenía unos 10 metros de altura. Su madre entonces invocó a Juan Diego gritando “Juan Diego, Juan Diego mi hijo!” Bajó corriendo y vio los sesos de su hijo desparramados. La gente rodeó al chico y le pusieron una sábana encima proclamando como muerto, ya que no había manera de que un niño con el cráneo roto y sin pulso estuviera vivo. De pronto, mientras todos lloraban y lamentaban la muerte de Juan Jose, el chico, reviviendo de la muerte y  dice “Mamá que golpazo me di”. Los doctores llegan a las apuradas, ven que su cráneo está roto y no encuentran explicación por la que ese chico estaba vivo. El 6 de mayo, durante la beatificación de Juan Diegob en el vaticano, en otra parte del mundo, el hospital donde estaba internado José Barragán Silva, el chico se levanta después de estar en cómo y estar casi declarado como muerto. El chico empieza a comer, justo cuando la enfermera llega y lo ve. Sin poder creerlo va a llamar a los doctores que le realizan muchos estudios y asombrados determinan que el cráneo del chico había sanado a la perfección, sin razón lógica de cómo el chico sobrevivió a eso.  

Finalmente, Chávez destaca que el mensaje guadalupano sigue siendo profundamente actual. La Virgen no destruye las culturas, sino que toma lo bueno de cada una y lo orienta hacia Dios. Invita a dejar atrás las idolatrías modernas como el poder, el dinero, el placer, para reencontrarse con lo esencial.

Su nombre mismo refleja esta unión cultural: “María”, de raíz judía, significa la elegida y la iluminadora, mientras que “Guadalupe”, de origen árabe, significa “ el cauce del río”, es decir, aquello que conduce al agua. Y el “agua viva” que conduce es Cristo.

Así, la Virgen de Guadalupe se presenta como puente entre culturas, religiones y pueblos, proponiendo una “civilización del amor” basada en que los humanos nos tratemos como hermanos y que compartamos nuestra fe. 

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