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¿Hubo “lucha con el demonio” en las apariciones de Lourdes?

Las visiones de Bernadette Soubirous que identificó como la Inmaculada Concepción, que luego fue reconocida como auténtica tras rigurosas investigaciones oficiales.
Sin embargo, a lo largo de los años han surgido interpretaciones, especulaciones y relatos extra-oficiales que sugieren que aspectos del entorno o las reacciones iniciales fueron interpretados por algunos como influencia demoníaca o sobrenatural, especialmente antes de la aprobación eclesiástica. Dado que, en el siglo XIX, cualquier fenómeno inexplicable se movía entre dos extremos: o venía de Dios… o del demonio. No había punto medio.

Bernadette y la gruta

En 1858, una chica pobre de 14 años, Bernadette Soubirous, caminaba cerca de la Gruta de Massabielle cuando relató haber visto una figura luminosa que solo ella podía ver, describiéndola como una “señora” vestida de blanco con un cinturón azul y rosas en los pies. Muchos en su entorno, incluidos sacerdotes y familiares, inicialmente desconfiaron de la naturaleza de esas visiones. Nadie le creyó de inmediato. Lo curioso es que:

  • Su hermana y amiga no vieron nada; solo Bernadette.
  • Ella llamó inicialmente a esa presencia “¡Aquero!”, literalmente “eso” en su dialecto, no “María”.
  • En su primer encuentro, cuando le tiró agua bendita para probar si era malo, la figura sonrió y se quedó.

Es decir, antes de que nadie dijera “¡es la Virgen!”, Bernadette lo describía como algo indefinido y misterioso. Su propia familia debatió si era solo una visión producto de la mente de una niña, o si, en palabras de personas de la época, podía incluso ser una “travesura del demonio” disfrazada de aparición.

Este tipo de dudas, que hoy podríamos llamar temores espirituales de la época, se dan porque en siglos pasados la Iglesia y la cultura popular interpretaban fenómenos inexplicables tanto como obra de Dios como de fuerzas contrarias. Aunque no hay documentos oficiales que digan que el demonio estuvo presente en Lourdes, sí existe registro de que se evaluó cuidadosamente cada posibilidad durante la investigación.

Interpretaciones escépticas posteriores

Con el paso de los años, y especialmente fuera de los escritos oficiales, algunos autores o sitios escépticos han sugerido ideas más radicales, como que el hecho de que solo Bernadette viera la figura y nadie más era parte de especulacion o para buscar fama. De esta forma estas hipótesis que no provienen de la Iglesia, sino de perspectivas alternativas que mezclan folklore, psicología y análisis crítico. No deben tomarse como hechos probados. Por ejemplo, algunos análisis alternativos, sin respaldo académico sólido, han relacionado la gruta con antiguas creencias populares sobre cuevas como espacios asociados a fuerzas ocultas o seres sobrenaturales.

La postura oficial de la Iglesia

La Iglesia Católica no acepta la idea de que el demonio haya estado involucrado en las apariciones de Lourdes. Tras una seria investigación entre 1858 y 1862, la comisión eclesiástica concluyó que las apariciones eran auténticas y consistentes con visiones divinas.

La aprobación episcopal formal reconoció a la figura como la Inmaculada Concepción. Desde entonces, Lourdes ha sido un lugar de peregrinación, oración y curaciones atribuidas a la fe, más allá de cualquier narrativa demoníaca o especulativa. Un detalle a tener en cuenta es que la Iglesia tardó cuatro años en aprobar oficialmente las apariciones, precisamente porque debía descartar no solo el fraude, sino también la posibilidad de engaño espiritual. Y esto deja una pregunta abierta: si incluso la Iglesia dudó durante años, ¿cuántas experiencias religiosas hoy serían descartadas antes siquiera de ser escuchadas?

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