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Santuario de Nuestra Señora de Lourdes en Buenos Aires: un rincón de fe y arquitectura

En el corazón de Santos Lugares, en el partido de Tres de Febrero, se levanta el imponente Santuario de Nuestra Señora de Lourdes, uno de los espacios religiosos más emblemáticos del conurbano bonaerense.

Desde su origen, el santuario se ha destacado tanto por su estética neogótica como por su histórica gruta. Gracias a ello, atrae durante todo el año a miles de fieles y visitantes que buscan un momento de paz, agradecimiento o contemplación.

El proyecto, impulsado por los padres asuncionistas, tenía como objetivo reproducir en Argentina un espacio devocional similar al de la Gruta de Lourdes en Francia. Para lograrlo, convocaron al arquitecto francés Etienne Quichet, residente en Buenos Aires, quien diseñó un templo de estilo neogótico y de proporciones poco comunes para la época.

Entre sus características principales, se destaca su torre central, que alcanza aproximadamente 72,5 metros de altura. De este modo, el santuario se convirtió en un hito visual inconfundible dentro del paisaje urbano de Tres de Febrero.

Breve historia

En cuanto a su historia, el santuario comenzó a principios del siglo XX, y su primera piedra fue colocada en 1922, marcando el inicio de una obra que se extendería durante varias décadas. Finalmente, la construcción se completó hacia 1967.

En cuanto a su estructura, la iglesia cuenta con dos templos superpuestos: un templo inferior de estilo románico y un templo superior neogótico. Asimismo, la imagen principal de la Virgen, traída desde Lyon, Francia, mide 1,70 metros y pesa alrededor de 400 kilos, lo que refuerza su carácter monumental.

Una arquitectura que marca el paisaje

Desde el punto de vista arquitectónico, el interior del complejo revela una organización singular, basada en la coexistencia de dos templos claramente diferenciados.

Por un lado, el templo inferior, de estilo románico, se presenta como un espacio sobrio y recogido. En este ámbito, las líneas simples, los muros robustos y la escasa ornamentación generan una atmósfera íntima, ideal para la oración silenciosa y la celebración de las misas cotidianas.

Además, prevalece una estética austera que remite a las primeras basílicas cristianas, con arcos semicirculares y un diseño funcional que envuelve al visitante en un clima de serenidad y contemplación.

En contraste, el templo superior despliega toda la grandeza del neogótico. Con una nave elevada, vitrales coloridos y arcos apuntados que conducen la mirada hacia lo alto, este espacio se impone visualmente sobre el resto del conjunto.

De hecho, este sector del santuario puede compararse con una verdadera catedral, tanto por su magnitud como por su riqueza artística. La luz filtrada a través de los vitrales crea un ambiente vibrante y solemne. Al mismo tiempo, el gran mural de Juan Antonio Ballester Molina, una obra monumental que corona el presbiterio, aporta una dimensión narrativa en la que se combinan devoción y arte.

Cómo llegar:

En cuanto a su ubicación, el santuario se encuentra en Avenida La Plata 3757, en Santos Lugares, partido de Tres de Febrero. Se trata de una zona de fácil acceso, cercana tanto a estaciones de tren como a paradas de colectivos.

Desde la Ciudad de Buenos Aires, es posible llegar de manera sencilla:

  • Tren: Ferrocarril San Martín, estaciones Santos Lugares o Lourdes.
  • Colectivos: líneas 105, 123, 161 y 343.
  • A pie: desde cualquiera de las estaciones, el santuario se alcanza caminando en pocos minutos.

Un espacio para el peregrino

Además del templo principal, el predio ofrece múltiples espacios de interés. En primer lugar, la gruta, réplica de la de Lourdes, constituye el punto de mayor devoción para los fieles.

Asimismo, el templo inferior alberga misas diarias, mientras que el templo superior impresiona por su arquitectura neogótica, sus vitrales y el mural del artista Juan Antonio Ballester Molina.

Por otra parte, los visitantes pueden recorrer el área arbolada conocida como el descanso del peregrino, acceder a canillas de agua bendita, comprar recuerdos en la santería y disfrutar de un entorno tranquilo y familiar.

Actualmente, el santuario abre todos los días de 09:00 a 20:00.
Las misas se celebran de lunes a sábado a las 08:00 y 17:00, y los domingos en múltiples horarios.

Finalmente, cada día 11 del mes —y especialmente el 11 de febrero, festividad de la Virgen de Lourdes— se realizan celebraciones especiales, bendiciones y peregrinaciones que convocan a miles de fieles.

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