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8º Panquetzaliztli | M. I. Cango. Dr. Eduardo Chávez. Apuntes por Maylin Izaguirre

  • El 12 de diciembre corresponde al calendario juliano usado en 1531. Ajustado al calendario actual, el último momento de Panquetzaliztli coincide con el solsticio de invierno del 21 al 22 de diciembre. El 22 de diciembre aparece como el último día de Panquetzaliztli.
  • El rumbo sur, Oztlampa, significa lugar de las espinas. El color azul representa vida y espinas, vida y penitencia. La vida requiere penitencia, como una madre que da vida a través del sufrimiento del parto. Por eso las mujeres que morían al dar a luz eran consideradas acompañantes del sol, como quienes habían realizado guerra florida dando vida. Desde la visión indígena, los sacrificios y penitencias alimentaban al sol para mantener la vida del universo. El momento en que el sol permanece más tiempo en las entrañas de la tierra se relaciona, desde la visión guadalupana, con Jesucristo encarnado en el vientre de Santa María de Guadalupe.
  • La Virgen de Guadalupe utiliza en náhuatl la expresión “Ilhuicahua Tlaltipaque”, dueño del cielo y de la tierra, expresando al Dios verdadero en un lenguaje comprensible para los indígenas.
  • El anuncio de que Dios quiere que todos se salven aparece como el querigma central: Dios se encarna, toma carne humana y trae salvación.
  • Los frailes buscaban apartar a los indígenas de la idolatría y describían sus prácticas como servicio al demonio. Los indígenas se fastidiaban al escuchar condenas constantes hacia sus creencias y rituales. Por lo que la Virgen de Guadalupe toma aquello que el ser humano busca, amor, felicidad, sentido y verdad, y lo orienta hacia Dios.
  • La conversión masiva ocurre mediante una adaptación profunda que no confirma idolatrías, sino que transforma símbolos y búsquedas humanas hacia el evangelio.
  • Los frailes describen sacrificios, penitencias, cantos, sangre y fiestas como prácticas demoníacas. Por eso resulta imposible atribuirles la invención del acontecimiento guadalupano, ya que no comprendían esa adaptación simbólica y religiosa.

“Declaraban los frailes a los indios quién era el verdadero universal Señor, creador del cielo y de la tierra, y de todas las criaturas, y cómo este Dios con su infinita sabiduría lo regía y gobernaba y daba todo el ser que tenía, y cómo por su gran bondad quiere que todos se salven. Asimismo los desengañaban y decían, quién era aquél a quien servían, y el oficio que tenía, que era llevar a perpetua condenación de penas terribles a todos los que en él creían y se confiaban. Y con esto les decían cada uno de los frailes lo más y mejor que entendía que convenía para la salvación de los indios; pero a ellos les era gran fastidio oír la palabra de Dios, y no querían entender otra cosa sino en darse a vicios y pecados, dándose a sacrificios y fiestas, comiendo y bebiendo y embeodándose en ellas y dando de comer a los ídolos de su propia sangre, la cual sacaban de sus propias orejas, lengua y brazos, y otras partes del cuerpo, como adelante diré. Era esta tierra un traslado del infierno, ver los moradores de ella de noche dar voces, unos llamando a el demonio, otros borrachos, otros cantando y bailando; tañían atabales, bocinas, cornetas y caracoles grandes, en especial en las fiestas de sus demonios.”

Benavente, T. de (Motolinía). (2007). Historia de los indios de la Nueva España (Colección “Sepan Cuantos…”, N.º 129). Editorial Porrúa. (Obra original publicada ca. 1541).

  • Los sacrificios eran vistos por los mexicas como participación en el bien y en la lucha cósmica contra las fuerzas del mal. La cosmovisión religioso-mítica mexica entendía que el universo dependía de la continuidad de la lucha del sol.
  • El centro del mundo no se busca en términos políticos o imperiales, sino en que el dueño del cielo y de la tierra habite el corazón humano.
  • Alejandra Aguirre Molina describe el autosacrificio mesoamericano mediante sangrados realizados con espinas de maguey y navajas de obsidiana en orejas, lengua, brazos, pecho y muslos. La sangre era colocada sobre papeles amate y usada en rituales y banderas.

Dice atinadamente Miguel León-Portilla al hablar de la investigación realizada por Alfonso Caso: “De esta idea fundamental, de ser «un pueblo con misión» se deriva, como lo hace ver Caso, el sentido mismo de la vida y del obrar de los aztecas: hasta cierto punto de ellos depende que el universo siga existiendo, ya que si el Sol no se alimenta no podrá continuar su lucha sin fin. Y al estar el azteca al lado del Sol, se considera al lado del Bien en un combate moral contra los poderes del Mal. Tal es, en resumen, el meollo mismo de la cosmovisión mítico religiosa de los aztecas y el resorte secreto que hizo de ellos los creadores del Imperio Mexicano y de la gran ciudad lacustre centro del mundo tenochca.”

León-Portilla, M. (1983). La filosofía náhuatl estudiada en sus fuentes (4.ª ed.). Universidad Nacional Autónoma de México. (Obra original publicada en 1556).

“Panquetzaliztli: festividad en honor a Tezcatlipoca y Huitzilopochtli. De acuerdo con Las Casas (1997, I: 187) y Motolinia (1973: 16-17), los sacrificantes eran toda la gente. Según el primero, en los templos de estas deidades se sangraban con puntas de maguey y navajas de obsidiana. […] Ambos indican que las partes del cuerpo que se sacrificaban eran las orejas, la lengua, los molledos de los brazos, el pecho y los muslos para ofrendar a dichas deidades la sangre extraída en papeles. Sahagún (1989, I: 160-166) menciona que las mujeres y los hombres dueños de los esclavos que sacrificaban en esta fiesta, se sangraban las orejas cuatro días antes de ésta con cuatro puntas de maguey…”

Aguirre Molina, A. (2004). El ritual del autosacrificio en Mesoamérica. Anales de Antropología, 38, 85.

  • Los pochtecas de Tlatelolco celebraban Panquetzaliztli mediante continencia sexual, vigilias y ayunos. Los ayunos podían durar 20, 40 e incluso 80 días, especialmente durante Panquetzaliztli.
  • Los ministros del templo realizaban penitencias extremas, alimentándose solamente de tortilla, sal y agua. Algunos enfermaban y morían durante esos ayunos.
  • El azul, las espinas y la penitencia aparecen relacionados con la vida. En la aparición de la Virgen de Guadalupe, el cerro transformado en jades, esmeraldas y turquesas también muestra nopales y espinas convertidos en oro.

Los sacrificios humanos y penitencias corporales buscaban lograr que el sol venciera las tinieblas. En ese contexto aparece la Virgen de Guadalupe anunciando el único y eterno sacrificio: Jesucristo en la cruz.

“No más sacrificios humanos. Mi hijo ya colgó de esa cruz.”

La encarnación de Jesucristo en el vientre de María alcanza plenitud en la Pascua, en la muerte y resurrección que traen vida eterna. La coincidencia con Panquetzaliztli presenta el paso del sacrificio humano al sacrificio único y eterno de Cristo.


Fuentes Citadas en el video:

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