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Acontecimiento Guadalupano – Parte I – Mons. Eduardo Chávez| Apuntes por Maylin Izaguirre

Apuntes:

Macehual, Ayate y la Tilma

¿Qué significa? Porque Juan Diego no es noble, sino que es un macehual. Un hombre común y corriente, un hombre del pueblo. Y esta cultura indígena no la podemos entender muy bien.

  • Todo el mundo se tenía que vestir igual. Era así en tiempos indígenas.
  • Solamente los nobles podían tener colores, figuras, dibujos y diseños en su vestuario.
  • Los macehuales no eran así, esto va a repercutir, en el mensaje de la Virgen de Guadalupe, en lo portentoso de su mensaje.
  • Juan Diego es un macehual, es una persona común y corriente. Por lo tanto, no podía decorar, pintar, dibujar o poner figuras en su vestuario. Tenía que ser blanco tipo marfil, digamos, de la fibra misma. No es un blanco fuerte, sino una especie de marfil.
  • Usaba una fibra vegetal de agave, no del agave de donde sale el pulque, ese es otro maguey. Tampoco es el agave del tequila. Un agave tipo palma que se llama ixtle. Esa es una palma de las agaváceas, de donde se hacía esta fibra mucho más sutil y mucho más suave, que podía soportar el cuerpo. Por eso se le llama técnicamente mejor tilma.

El Ayate

¨Oiga, padre, pero yo he escuchado que se llama ayate”.

  • El ayate es el rudo.
  • El que se hace con el maguey del pulque, más fuerte, más áspero. Como para las papas o las naranjas, ese tipo de costal. Ese sí es ayate. Ahora, si se dice “el ayate de Juan Diego”, no tengan problema, técnicamente no es lo más preciso, pero todos entendemos de qué estamos hablando. Técnicamente, el ayate es el más rudo. En cambio, la que se hace con ixtle, que es una agavácea, es sutil.

La Tilma

  • Sea ayate o tilma, es imposible que estuviera en un lugar como el Tepeyac, húmedo y salitroso, más de ocho años.
  • Se pone de ejemplo el Perú dónde hay tilmas de 500 años. Y sí, pero en zona desértica. Guadalupe es un lugar húmedo y salitroso.
  • Si se visita a México y vas al Pocito, una estructura muy hermosa colonial que está cerca de la primera ermita, se va a encontrar que todo es piedra cantera y hasta arriba hay murales en la cúpula. Bueno, esos murales están llenos de salitre y se están cayendo todavía ahora. Imagínate en el tiempo de 1531, donde todavía había un lago. Porque tienes que saber que en México todo era un lago, solamente había un islote en medio donde inicia el gran imperio azteca. Todo era un lago salado, como el mar. Poco a poco lo fueron secando y ahí se construye la Ciudad de México. Una de las razones por las que el terremoto del 1985 tantos edificios cayeron. Porque el terreno sigue siendo suave.

Los Reflejos en los Ojos de la Virgen

Los ojos de la Virgen de Guadalupe, uno mide ocho milímetros y el otro siete.

“Perfecto. Oiga, padre, deberían ser ocho y ocho milímetros para ser perfecto”. No, porque la imagen está en tres cuartos, no está mirando de frente. Por lo tanto, el ojo más lejano mide siete y el más cercano mide ocho.

Las imágenes en los ojos no están en un solo ojo, sino en los dos ojos. Las mismas manchas, las mismas imágenes. Y luego empalman al cien por ciento. No es que cortando un ojo lo empalmen con el otro así nada más. Con elementos de computadora y matemáticas puedes tomar las imágenes de un ojo, hacerlo girar y encontrar en medio el empalme perfecto entre ambos ojos.

No son figuras inventadas. Las manchas de un ojo empalman al cien por ciento con las del otro. Y si te fijas, la Virgen de Guadalupe está inclinada en tres cuartos, así que la luz y la sombra son distintas. Con la computadora levantan la cara de la imagen, la ponen de frente y entonces las manchas coinciden.

Las Estrellas del manto

Sí, es cierto. Las estrellas coinciden en el orden con el cielo de diciembre.

Las estrellas de uno de los lados del manto coinciden con las constelaciones del lado opuesto, como si levantara la imagen hacia el cielo para que coincidieran.

Y no solo eso. En el planisferio de estrellas de ese año, de ese mes y de ese día, las estrellas están exactamente como aparecen en el manto.

“Pues son tantas estrellas en el cielo que alguna va a coincidir”. Y ellos me respondieron: “No, padre, no sea usted tonto. No es cualquier estrella, es el orden de las constelaciones”.

Coincide exactamente con la hora en que se plasma la imagen de la Virgen de Guadalupe en la tilma de Juan Diego. A las 6:45 de la mañana del 12 de diciembre de 1531 están todas las estrellas.

Los astrónomos, que se decían ateos, después de estudiar todo esto quedaron impresionados.

Lo más importante es la conexión con el Evangelio. Todo centrado en Jesucristo Nuestro Señor.

La Virgen

Ella está embarazada, con este cinturón oscuro (que si uno se acerca bien es púrpura, aunque de lejos parece negro), indicador de que está en cinta.

Ella es madre, lo dice a Juan Diego: “Yo soy la madre de Dios”. Pero al mismo tiempo es virgen. ¿Cómo lo sabemos? Por el pelo.

En los códices indígenas, las mujeres casadas llevaban un trenzado especial, como dos cuernos. Esa era la manera de decir que estaban casadas. En cambio, una doncella o virgen tenía el pelo peinado hacia abajo a ambos lados. Así la ven los indígenas: virgen y madre.

Y en la imagen aparece la única flor de cuatro pétalos a la altura del vientre. Eso tiene un significado profundísimo. Todo esto muestra que la imagen es cristocéntrica. Lo más importante de su mensaje es Jesucristo Nuestro Señor. Todo gira alrededor de Él.

Es sábado 9 de diciembre de 1531, estamos ante un evento verdaderamente histórico. Lo ocurrido con la Virgen de Guadalupe representa una auténtica evangelización, donde se unen mediante una “poesía” espiritual que toma lo bueno y verdadero de ambas culturas.

Ella pone a Jesucristo en el corazón de todo ser humano.

El Evangelio no es una idea abstracta, sino Cristo mismo, y que la inculturación consiste precisamente en introducir a Jesús dentro de cada cultura humana sin destruirla, sino llevándola a su plenitud.

Toma las semillas de verdad que Dios ya sembró en cada pueblo y las conduce hacia Cristo.

Ella recoge lo bueno y verdadero que ya existe en el corazón humano y lo perfecciona en Jesucristo. Por eso aclara que Guadalupe no representa un sincretismo religioso. Define el sincretismo como una mezcla indiscriminada de elementos contradictorios o heréticos para sacar provecho, mientras que la Virgen, afirma el Evangelio.

Las fechas

La importancia de las fechas del 9 al 12 de diciembre de 1531, son fundamentales para comprender el proceso de máxima conversión en América.

La canonización de San Juan Diego, se dió en 1981, cuando comenzó oficialmente el proceso para su canonización y que este era importante no solo para declarar santo al vidente, sino para confirmar históricamente la verdad de las apariciones y limpiar muchas ideas erróneas que se habían añadido con el paso de los siglos.

Luis Becerra Tanco, quien en el siglo XVII propuso que el nombre “Guadalupe” en realidad provenía de una expresión náhuatl porque ciertas letras como la “g” no existían en esa lengua. Debemos rechazar esa teoría pues Juan Bernardino y Juan Diego ya eran cristianos bautizados desde 1524 y conocían perfectamente esos sonidos. Además, todos los documentos históricos, incluso los escritos en náhuatl, utilizan el nombre Guadalupe.

La Virgen quiso llamarse explícitamente Santa María de Guadalupe y no fue un nombre impuesto por los españoles.

Muchos de los primeros misioneros no querían que la imagen recibiera el nombre de Guadalupe porque ya existía una Virgen de Guadalupe en Extremadura, España. Incluso un jerónimo venido de Extremadura aseguró que la imagen mexicana no se parecía en nada a la española.

Además a Fray Bernardino de Sahagún, quien llegó a sospechar si aquella devoción podía tener algo problemático o incluso “satánico”.

El significado simbólico del nombre María y del nombre Guadalupe.

María significa “la elegida por Dios”, “la iluminadora” y “la más hermosa”, mientras que Guadalupe representa “el cauce del río”, es decir, aquello que porta el agua sin ser el agua misma.

Jesús es el agua viva y María el cauce que conduce hacia Él.

El nombre une raíces judías y árabes, presentando a Guadalupe como un símbolo de armonía y unidad entre culturas religiosas históricamente enfrentadas.

Más adelante explica cómo el proceso de Guadalupe ayudó a depurar interpretaciones incorrectas y fundamentar históricamente la figura de Juan Diego.

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