#14 al #16 – Secretos del Tepeyac La verdad de Juan Diego y la Virgen de Guadalupe | Apuntes de Maylin Izaguirre
Podcast 14
Muchas civilizaciones antiguas no construyeron su legado mediante libros o documentos escritos, sino a través de relatos transmitidos de generación en generación. La tradición oral es descrita como un “río ancestral” que transportaba la esencia de los pueblos, conectando pasado y presente mediante historias, mitos y enseñanzas conservadas en la memoria colectiva.
- Hoy la palabra escrita domina la transmisión del conocimiento, no se debe despreciar aquello que las antiguas culturas preservaron “de boca en boca”, porque en esas narraciones permanece viva la identidad de civilizaciones enteras.
- El relato guadalupano también sobrevivió inicialmente gracias a la tradición oral.
- Los sucesos relacionados con la Virgen de Guadalupe eran conocidos tanto entre indígenas como entre españoles incluso antes de quedar formalmente escritos. La historia no surgió como una invención posterior ni como una “novela evangelizadora”, sino que circulaba ampliamente en la memoria colectiva del pueblo.
Nican Mopohua
- Miguel Sánchez únicamente fue el primero en publicarlo en 1648.
- El verdadero autor fue Antonio Valeriano, un sabio indígena nahua formado en el Colegio de la Santa Cruz de Tlatelolco. Valeriano habría escrito el texto alrededor de 1545 o 1546, apenas unos años después de las apariciones de 1531.
- Antonio Valeriano fue discípulo de Fray Bernardino de Sahagún y alumno del Colegio de la Santa Cruz, inaugurado en 1536 por Fray Juan de Zumárraga y Sahagún.
- Valeriano tenía alrededor de 16 años cuando ingresó al colegio y que ya conocía profundamente la cultura nahua antes de aprender latín, español y escritura latina. Gracias a ello, pudo recoger directamente testimonios cercanos al entorno de Juan Diego y conservarlos en la lengua indígena original.
- Uno de los aspectos más importantes del episodio es la explicación de cómo fue escrito el Nican Mopohua. Ya que Antonio Valeriano utilizó caracteres latinos, pero manteniendo el idioma náhuatl y su sonoridad original. Es decir, el texto podía leerse visualmente como alfabeto europeo, aunque el contenido seguía siendo plenamente indígena. Chávez pone como ejemplo el título “Nican Mopohua”, que significa “Aquí se narra”. Según él, esta forma de escritura provocó una situación peculiar: los españoles podían leer las letras, pero no entendían el idioma, mientras que muchos indígenas entendían el náhuatl hablado, pero no sabían leer caracteres latinos.
- Por ello, el manuscrito pasó relativamente desapercibido durante mucho tiempo.
- Era un documento manuscrito y personal, no de una publicación destinada a grandes audiencias. Muy pocas personas tuvieron acceso directo al texto original. Sin embargo, insiste en que la historia guadalupana ya era ampliamente conocida gracias a la tradición oral y a otros escritos tempranos que circulaban en la Nueva España.
- Hasta 1648 cuando Miguel Sánchez publicó por primera vez el relato en español. No obstante, Sánchez no reprodujo literalmente el manuscrito de Antonio Valeriano, sino que transmitió el contenido “a su modo”.
- Un año después, en 1649, el sacerdote Luis Lasso de la Vega publicó otra versión del Nican Mopohua, esta vez impresa en náhuatl con caracteres latinos, permitiendo una difusión mucho más amplia y legible.
- Una de las copias más conocidas del Nican Mopohua se encuentra actualmente en la New York Public Library. Sin embargo, monseñor lamenta que el documento haya sido mutilado porque alguien arrancó varias páginas finales. Según él, la sección robada contenía uno de los pasajes más célebres del relato, donde la Virgen le dice a Juan Diego: “No tengas miedo… ¿Acaso no estoy yo aquí que tengo el honor y la dicha de ser tu madre?”. Aun así, gracias a la publicación de Luis Lasso de la Vega, el contenido faltante pudo conservarse íntegro.
Nican Motecpana
- Escrito en 1590 por Fernando de Alva Ixtlilxóchitl.
- Este texto recoge milagros atribuidos a la Virgen de Guadalupe y contiene referencias explícitas al manuscrito de Antonio Valeriano. Monseñor cita fragmentos donde se habla de “un cuaderno escrito con letras de nuestro alfabeto en lengua mexicana” redactado por un indígena del Colegio de la Santa Cruz.
- Estas referencias funcionan como evidencia histórica sólida de que el Nican Mopohua existía desde el siglo XVI.
Lenguaje náhuatl y la cortesía indígena
- Muchas expresiones aparentemente sencillas poseen significados culturales profundos imposibles de traducir literalmente al español.
- El sufijo reverencial “-tzin”, usado en palabras como “Juanito” o “Juan Dieguito”. Ese diminutivo no expresa únicamente cariño, sino también honor, dignidad y reconocimiento espiritual. A partir de esto, monseñor propone reinterpretar varias frases famosas del relato guadalupano.
- La frase tradicionalmente traducida como “¿No estoy yo aquí que soy tu madre?” en realidad tendría un sentido más profundo dentro de la cortesía indígena: “¿Acaso no estoy yo aquí que tengo el honor y la dicha de ser tu madre?”. Este detalle demuestra que la Virgen no se presenta desde una posición distante de superioridad, sino elevando la dignidad de Juan Diego mediante el lenguaje indígena de respeto y ternura.
Que Antonio Valeriano escribiera el relato en náhuatl fue providencial, porque permitió conservar toda una carga simbólica y cultural que se perdería en una traducción estrictamente española. Muchos conceptos espirituales presentes en el Nican Mopohua todavía no han sido comprendidos del todo y que el idioma original sigue revelando nuevas dimensiones del acontecimiento guadalupano.
Podcast 15
FUENTES
- Video Secretos del Tepeyac La verdad de Juan Diego y la Virgen de Guadalupe | Podcast 14 publicado en la página Instituto Superior de Estudios Guadalupanos ISEG. Sitio web: https://www.youtube.com/@guadalupecodice
- Video Secretos del Tepeyac La verdad de Juan Diego y la Virgen de Guadalupe | Podcast 15 publicado en la página Instituto Superior de Estudios Guadalupanos ISEG. Sitio web: https://www.youtube.com/@guadalupecodice

