Video #1 “Las Claves más Importantes del Acontecimiento Guadalupano” por M. Emilia Zuchelli
Este es el primer video de la serie “Las Claves más Importantes del Acontecimiento Guadalupano” realizadas por el padre Eduardo Chávez, teólogo y especialista guadalupano de la Basílica de Guadalupe, director general del Instituto Superior de Estudios Guadalupanos y postulador oficial de la causa de canonización de San Juan Diego.
Esta serie no trata de exponer linealmente los hechos sino de ir reflexionando sobre temas fundamentales que permiten entender con mayor profundidad el significado de las apariciones de la Virgen de Guadalupe.
Aquí va a iniciar presentando la supuesta ausencia de escritos de fray Juan de Zumárraga acerca de las apariciones. A menudo se afirma que fray Juan de Zumárraga no dejó ningún testimonio escrito sobre la Virgen de Guadalupe y que, por lo tanto, las apariciones serían dudosas. Sin embargo, para comprender esta cuestión es necesario conocer primero quién era realmente este personaje y cuál era la situación que vivía la Nueva España antes de 1531.
Fray Juan de Zumárraga: el hombre elegido para México
Fray Juan de Zumárraga era un franciscano vasco, humilde y austero, que se desempeñaba como prior del convento de Abrojo, en España. En 1527 recibió allí al emperador Carlos V, quien deseaba pasar la Semana Santa en un ambiente de recogimiento espiritual.
Durante aquella estancia, el emperador quedó profundamente impresionado por la personalidad de Zumárraga. Además de ser un hombre de oración y gran sencillez, poseía una sólida formación intelectual.
Carlos V también pudo apreciar su extraordinaria caridad. Cuando el convento recibió importantes regalos enviados por el monarca, Zumárraga los distribuyó entre los pobres. Más tarde, cuando surgieron problemas relacionados con supuestas prácticas de brujería en Navarra, fue enviado para atender la situación y cumplió su misión de manera ejemplar.
Por ello, cuando se necesitó un obispo para México, el emperador pensó inmediatamente en él. Aunque Zumárraga se resistió porque consideraba que Abrojo sería el lugar donde concluiría su vida religiosa, Carlos V insistió y prácticamente lo obligó a aceptar.
Las dificultades políticas entre el emperador y el papa impidieron que fuera confirmado inmediatamente como obispo. Sin embargo, fue enviado igualmente a la Nueva España en diciembre de 1527, llegando a México un año después, en diciembre de 1528.
La dramática situación de la Nueva España
Al llegar, Zumárraga descubrió una realidad extremadamente compleja. Los primeros franciscanos apenas habían comenzado la evangelización y se enfrentaban a enormes dificultades: desconocían las lenguas indígenas, las costumbres, las formas de pensamiento y la inmensidad del territorio.
A ello se sumaba la situación creada por los integrantes de la Primera Audiencia, presidida por Nuño de Guzmán, quienes cometían abusos gravísimos contra los indígenas. Algunos incluso se oponían a que fueran bautizados, porque el bautismo reconocía plenamente su dignidad humana y, para ellos, los indígenas podían ser tratados como seres inferiores, carentes de derechos. De esta manera pretendían justificar robos, secuestros, trabajos forzados y toda clase de atropellos.
Zumárraga llegó también con el encargo de la Corona de desempeñarse como Protector de Indios. Por ello escuchaba constantemente las denuncias de los pueblos indígenas, que acudían a él para relatarle las injusticias que sufrían.
La defensa de los indígenas
Un episodio importante ocurrió durante una misa donde los franciscanos, encabezados por Zumárraga, decidieron denunciar públicamente los abusos que sufrían los indígenas. Para ello eligieron como predicador al fraile Antonio Ortiz, conocido por su fervor y valentía.
En esa misma misa se encontraban varios funcionarios de la Audiencia que al escuchar lo que se denunciaba se indignaron y Nuño de Guzmán interrumpió al predicador gritándole que hablara de otra cosa o guardara silencio. Como el fraile continuó denunciando los abusos, Guzmán ordenó a Diego Delgadillo y a varios soldados que lo bajaran del púlpito.
Ante la mirada atónita de toda la asamblea, los soldados derribaron al fraile a patadas en plena celebración litúrgica. Y Nuño de Guzmán decretó pena de muerte para cualquier indígena que se acercara al obispo.
El enfrentamiento con la Primera Audiencia
Los conflictos continuaron agravándose. Mientras Nuño de Guzmán partía hacia el norte para emprender nuevas campañas de conquista, dejó la Ciudad de México bajo la autoridad de Diego Delgadillo.
En aquel momento, dos españoles vinculados a Hernán Cortés se encontraban encarcelados y sometidos a terribles torturas, y Zumárraga decidió intervenir organizando una procesión destinada a exigir la liberación de los prisioneros.
Delgadillo respondió enviando soldados para dispersarlos, pero la situación se volvió extremadamente violenta porque los religiosos fueron golpeados y maltratados. Además, el propio Delgadillo apareció armado con una lanza y arremetió contra Zumárraga que, según los relatos históricos, la lanza pasó tan cerca de su corazón que únicamente logró salvarse levantando el brazo en el último instante.
El famoso informe a la Corona
Antes de estos acontecimientos, Zumárraga ya había elaborado un extenso informe dirigido al rey, describiendo los abusos que sufrían los indígenas y el clima de corrupción existente en la Nueva España. Pero los documentos no lograron salir de México ya que fueron interceptados por la Primera Audiencia.
Decidido a que la verdad llegará a la Corona, Zumárraga caminó personalmente hasta Veracruz. Allí, con ayuda de un compatriota vasco, el documento fue colocado dentro de una envoltura de cera impermeable, introducido en un barril perfectamente sellado y atado al exterior de una embarcación para que flotara sobre el agua. De esta forma logró escapar de las inspecciones realizadas por los funcionarios de la Audiencia.
En ese informe, redactado en 1529, escribió una frase que el padre Eduardo Chávez considera fundamental para comprender el acontecimiento guadalupano:
“Si Dios no provee con remedio de su mano, está la tierra en punto de perderse totalmente”.
La clave del acontecimiento guadalupano
Para el padre Eduardo Chávez, esta frase constituye una de las claves más importantes para comprender la aparición de la Virgen de Guadalupe.
Zumárraga se había convertido en la voz de quienes no tenían voz: los indígenas, los pobres, los perseguidos e incluso los mismos misioneros que luchaban por defender la dignidad humana.
Su clamor llegó hasta Dios. Y, según esta interpretación, Dios respondió personalmente a través de la Virgen de Guadalupe.
Por eso, la aparición de Santa María de Guadalupe no puede entenderse separada del contexto histórico de sufrimiento, injusticia y desesperanza que vivía la Nueva España. La presencia de la Virgen fue la respuesta providencial al grito de auxilio de un pueblo entero y al llamado de su obispo, fray Juan de Zumárraga.
FUENTE
- Video #1 “Las Claves más Importantes del Acontecimiento Guadalupano” | P. Eduardo Chávez – Podcast (19 mar. 2025), publicado en el canal de YouTube Instituto Superior de Estudios Guadalupanos – ISEG. Canal: https://www.youtube.com/@guadalupecodice Sitio Web: https://www.morenita.tv/

