Video En Vivo – “Jesucristo es: La VERDAD DE GUADALUPE” por M. Emilia Zuchelli
El padre Chávez inicia explicando por qué la elección del título de este video es “La Verdad de Guadalupe”. Señala que la palabra “Verdad” hace referencia a Jesucristo, que es Camino, Verdad y Vida. Por ello, cuando hablamos de la Verdad de Guadalupe, estamos hablando de Jesús. El centro de Guadalupe es Jesucristo.
Sobre este tema escribió un libro que le ha servido mucho para el estudio del acontecimiento guadalupano. Este surgió gracias a la insistencia de las hermanas Plancartinas, que durante años le pidieron impartirles cursos y contar con un texto de apoyo. Mientras lo redactaba, se dio cuenta de que allí estaba prácticamente todo el material que ellas necesitaban.
«Soy la Madre del verdaderísimo Dios por quien se vive».
La raíz significa lo profundo, lo llano, lo bien arraigado, lo que está sólidamente fundamentado y sostenido. En la tradición indígena, los ancianos son la raíz del pueblo. Ellos representan la sabiduría, el gobierno y la experiencia; son aquello que permanece firme y da sustento a toda la comunidad.
Así, cuando la Virgen quiere su casita sagrada en el llano, en lo más profundo, está expresando una realidad muy significativa. Todo posee un sentido simbólico de gran importancia.
Cuando Juan Diego rodeó el cerro, fue precisamente en uno de esos puntos donde la Virgen lo interceptó y donde posteriormente se construyó la primera ermita, en el llano del Tepeyac, porque todos sabían que ese era el lugar que ella había pedido.
Con el paso del tiempo, la cantidad de fieles aumentó. Había más criollos, más mestizos y más indígenas. Se necesitaba un templo más amplio. Por ello se identificó un terreno un poco más al sur, donde hoy se encuentra la antigua Basílica de Guadalupe.
Sin embargo, querían ser absolutamente fieles al deseo de la Virgen. Para comprobarlo, colocaron allí una imagen de Nuestra Señora y dijeron: «Si la imagen regresa milagrosamente a la primera ermita, significará que este lugar no le agrada; pero si permanece aquí, entenderemos que está de acuerdo».
La imagen permaneció en el nuevo sitio y allí comenzó la construcción del santuario. Las obras iniciaron a finales del siglo XVI, se interrumpieron por falta de recursos, se retomaron en 1609 y finalmente fueron consagradas en 1622.
Posteriormente, aquel edificio fue demolido para dar paso a la construcción de la antigua Basílica que conocemos actualmente. El problema es que se edificó sobre un terreno parcialmente asentado sobre los antiguos suelos lacustres del lago de Texcoco. Debido a ello, la parte frontal comenzó a hundirse mientras la posterior permanecía apoyada sobre terreno más firme, cercano al cerro del Tepeyac. Esa es la razón por la que el edificio presenta la inclinación que hoy observamos.
Los estudios de la tilma
La tilma permaneció durante más de 116 años sin ningún tipo de protección. No había vidrio, ni vitrina, ni resguardo alguno. Millones de personas la tocaron, la besaron, acercaron rosarios, imágenes religiosas, agua bendita, humo de incienso y veladoras; todo aquello que normalmente deterioraría una tela. Sin embargo, la imagen guadalupana permaneció intacta.
El padre explica que fue postulador de la causa de canonización de san Juan Diego y que, cuando este fue canonizado, colocaron una imagen suya para que los fieles pudieran verla de cerca. No tenía vidrio; solamente una protección mínima. Ese día la gente la tocó constantemente y, en apenas dos meses, estaba muy deteriorada. Por eso resulta impresionante que la imagen de la Virgen de Guadalupe haya permanecido más de un siglo expuesta a esas condiciones y siga conservándose.
Incluso hoy pueden observarse rastros de cera de veladoras y otras señales de los acontecimientos que ha atravesado a lo largo de los siglos. Existe, por ejemplo, una mancha producida en 1791, cuando accidentalmente cayó ácido sobre la tilma mientras se limpiaba el marco de oro y plata que la rodeaba.
La narración del incidente se conserva en documentos históricos. Según se cuenta, el artesano responsable quedó tan impactado por lo sucedido que temieron por su salud. Todos pensaron que la imagen había quedado destruida. Sin embargo, la tilma no sufrió daños significativos y la mancha simplemente quedó como testimonio del accidente.
Otro ejemplo fue el atentado del 14 de noviembre de 1921. Aquel día, Luciano Pérez colocó un ramo de flores que ocultaba una carga de dinamita. La explosión fue tremenda. Dobló el crucifijo que se encontraba cerca, dañó el altar de mármol y provocó numerosos destrozos. Pero la imagen de la Virgen no sufrió absolutamente nada. Ni siquiera el vidrio que la protegía entonces resultó afectado.
Existen además numerosas investigaciones realizadas por especialistas, químicos y expertos en conservación, que han analizado este fenómeno desde distintas perspectivas científicas. Ya en documentos antiguos se habla de la extraordinaria preservación de la imagen. En algunos textos del siglo XVII se la describe incluso como un «ayate incorrupto».
José Ignacio Bartolache fue uno de los investigadores que analizó este fenómeno. Mandó a realizar reproducciones de la imagen utilizando materiales semejantes. Ninguna de ellas resistió el paso del tiempo. En pocos años los colores se apagaron y las telas comenzaron a deteriorarse.
El padre Chávez también menciona algunas investigaciones muy interesantes relacionadas con la música y habla sobre Fernando Ojeda, miembro del Instituto Superior de Estudios Guadalupanos, campus Mérida, cuyas investigaciones parten de análisis matemáticos previamente desarrollados sobre la imagen.
Por ejemplo, se ha observado que ciertas formas presentes en ambos ojos de la Virgen coinciden matemáticamente en un porcentaje cercano al 98 %, lo que significa que los mismos patrones aparecen simultáneamente en ambos ojos.
Esto es importante porque demuestra que no se trata simplemente de interpretaciones subjetivas o de figuras imaginarias que alguien cree ver, sino de elementos que pueden analizarse y compararse objetivamente.
Diversos oftalmólogos han estudiado estas características y han señalado fenómenos ópticos muy interesantes relacionados con la anatomía del ojo humano.
A partir de estos análisis matemáticos surgieron otras investigaciones sobre las estrellas presentes en el manto de la Virgen, las flores de su túnica y diversas relaciones geométricas que aparecen en la imagen.
Fernando Ojeda continuó profundizando en estas proporciones y llegó a una pregunta fascinante: si las matemáticas están presentes en la imagen, y si la música también es una expresión matemática, ¿podría existir una estructura musical escondida en ella?
Así, tomó las posiciones de las estrellas y de las flores principales de la tilma, determinó sus centros geométricos y comenzó a trabajar con esos datos como si se tratara de una partitura matemática.
Fernando Ojeda transformó todos esos datos matemáticos en una secuencia armónica. Al principio no era todavía una melodía propiamente dicha, sino una armonía perfectamente estructurada. Después, otro especialista introdujo esos datos en una computadora y el resultado fue verdaderamente sorprendente.
¿Sustitución de la imagen original de la Virgen?
En el video le preguntan al padre Chávez: «¿Es cierto que durante la Cristiada la imagen original de la Virgen de Guadalupe fue sustituida por una copia por temor a que la destruyeran?».
Él responde que sí y explica que, luego del atentado del 14 de noviembre de 1921, cuando intentaron destruir la imagen mediante una bomba, existía una enorme preocupación por la seguridad de la tilma.
Aunque la persecución religiosa aún no era completamente abierta, el ambiente era cada vez más hostil. La Constitución de 1917 había impuesto severas restricciones a la Iglesia y la situación se volvía cada vez más tensa.
Cuando comenzó formalmente la persecución de 1926, el riesgo de un nuevo atentado era real. Por ello se tomó la decisión de realizar una copia.
El encargado fue Rafael Aguirre, un pintor especializado en imágenes de la Virgen de Guadalupe. Realizó una reproducción de gran calidad sobre lienzo y utilizando óleo.
La tilma auténtica, en cambio, presenta características muy diferentes. Diversos estudios han señalado que gran parte de ella parece realizada mediante técnicas al temple, es decir, pinturas a base de agua. Esto constituye uno de los grandes misterios del ayate, ya que sus fibras no poseen la preparación habitual necesaria para soportar ese tipo de pigmentos.
Entonces se retiró la imagen original y se la guardó dentro de un antiguo ropero chino de doble fondo ante notarios y testigos. La familia Murguía fue la encargada de custodiar este tesoro. Se les pidió guardar absoluto silencio y durante años nadie supo dónde se encontraba.
Mientras tanto, la copia de Rafael Aguirre ocupó su lugar en la Basílica. Como estaba pintada al óleo y brillaba más que la auténtica, incluso tuvieron que ahumar ligeramente el vidrio protector para disimular las diferencias.
La tilma permaneció oculta durante todo el periodo más crítico de la persecución y, según diversos testimonios, durante esos años se produjeron numerosos favores y gracias atribuidos a la Virgen en la casa donde permanecía resguardada.
Finalmente, en 1929, la tilma original regresó solemnemente a la Basílica de Guadalupe.
FUENTE
- Video En Vivo – “Jesucristo es: La VERDAD DE GUADALUPE” | Padre Eduardo Chávez (20 may. 2026), publicado en el Canal de YouTube Instituto Superior de Estudios Guadalupanos. Canal: https://www.youtube.com/@guadalupecodice Sitio Web: https://www.morenita.tv/

