Módulo 6.3.1 – Diplomado – La Verdad de Guadalupe – Instituto Guadalupano – Apuntes M. Izaguirre.
Clase del 19 de Junio 2023
Bloque 1
La Fe Indígena y la Corrección del Objeto de Fe
Los evangelizadores franciscanos observaron en las poblaciones indígenas una fe profunda, destacando que pocas personas poseían una devoción similar. El problema central no radicaba en la intensidad o virtud de su fe, sino en el objeto al que estaba dirigida: no confiaban en el Dios vivo y verdadero revelado en Jesús.
Los pueblos originarios concebían al Dios creador como un ser distante que se había olvidado de ellos o que se burlaba de su condición.
Al carecer de la revelación de la salvación, la fe no podía conducirlos a la vida eterna o a la trascendencia que anhelaban por naturaleza.
María es Modelo de Fe
María representa el prototipo de la creyente, pues concibió a Cristo en la mente, el corazón y la fe antes de concebirlo físicamente en su cuerpo.
Como mujer judía, María conocía profundamente las Sagradas Escrituras y las profecías mesiánicas, esperando activamente la llegada del Redentor.
A diferencia de grupos como los zelotes, que aguardaban a un líder guerrero y político para liberarlos del Imperio Romano, María comprendía la dimensión espiritual del Mesías expresada en los textos proféticos:
- El Emmanuel: La profecía de Isaías acerca de la virgen que dará a luz al «Dios con nosotros», descendiente de la estirpe de David.
- El Siervo Sufriente: La figura descrita en las escrituras como un «varón de dolores», desfigurado, sin apariencia humana ni atractivo externo, destinado a padecer y morir por los demás.
- Aceptación de la Misión: María no solo esperaba un salvador, sino que aceptó voluntariamente en su corazón el destino de sufrimiento que pesaría sobre su Hijo.
La bienaventuranza de María no radica únicamente en su maternidad biológica, sino en su actitud interior ante la Palabra de Dios. En el Evangelio, cuando una mujer alaba el vientre que llevó a Jesús, Él responde afirmando que son más dichosos quienes escuchan la palabra y la ponen en práctica.
- Acorger y Vivir la Palabra: Escuchar implica acoger el mensaje, hacerlo propio e integrarlo en la vida cotidiana.
- Participación Única: María está unida de forma incomparable a la persona y obra salvadora de Cristo desde su nacimiento hasta su muerte.
- La Profecía de Simeón: Durante la presentación en el templo, Simeón advierte que el Niño será signo de contradicción y anuncia a María que una espada le atravesará el corazón. El dolor físico padecido por Jesús en la cruz fue experimentado por María en su corazón.
Comparación Teológica entre San José y José de Arimatea
- La analogía del nombre y la custodia.
- Ambos hombres llamados José comparten la misión de custodiar, proteger y poner a disposición sus vidas para Cristo en momentos decisivos, obrando además en un ámbito de discreción.
- Relación con la pureza y lo inaccesible.
- San José custodia a María, la Virgen que da a luz una vida nueva.
- José de Arimatea custodia y provee una tumba nueva y «virgen», en la que nunca se había colocado a nadie y de la cual brota la vida resucitada.
- El primer José está presente en la custodia del nacimiento y en la vida oculta de Cristo. El segundo José interviene de forma determinante en la muerte, sepultura y antes de la resurrección.
- San José es un hombre justo, caracterizado por la riqueza espiritual, las virtudes y la fe.
- José de Arimatea es un hombre de buena posición económica y senador, que utiliza sus bienes materiales y su estatus para rescatar el cuerpo de Jesús y evitar que fuera arrojado a una fosa común.
- San José vive un seguimiento cotidiano y humilde dentro del hogar. José de Arimatea es un discípulo que mantenía su seguimiento de forma reservada por su posición política, pero que actúa con valentía en el momento definitivo.
La fe requiere la iluminación continua del Espíritu Santo para no perder la riqueza espiritual de la Palabra de Dios. El mismo Espíritu del bautismo, que resucitó a Jesús de entre los muertos, fortaleció a los apóstoles y llenó a María, está al alcance de todo creyente para transformar y renovar la tierra.
María como Jardín Cerrado
- Tomando la metáfora del Cantar de los Cantares ($4, 12$), se compara la virginidad y santidad de María con un «jardín cerrado». A diferencia de una selva o un bosque que crecen de forma desordenada y silvestre, el jardín es un espacio cuidadosamente cultivado, ordenado, dispuesto y podado. Dios preparó a María como ese espacio perfecto e inmaculado donde se encarna el Verbo.
- Las intervenciones cruciales de la historia de la salvación no ocurren a la intemperie desordenada, sino en ambientes íntimos, preparados y recogidos:
- La Encarnación: La visita del ángel a María y la acción del Espíritu Santo ocurren en la intimidad de su espacio.
- El Cenáculo y la Eucaristía: Antes de la pasión, en el Cenáculo cerrado, Jesús lava los pies a los discípulos e instituye la Eucaristía y el sacerdocio de la Nueva Alianza.
- El contraste entre la luz y las tinieblas: Evangelios como el de Juan remarcan el contraste espiritual cuando Judas sale del Cenáculo iluminado hacia las tinieblas de la noche exterior.
- El Sepulcro Sellado: La resurrección y el triunfo sobre la muerte se gestan en la tumba cerrada.
- Apariciones a puertas cerradas: Jesús resucitado se aparece a los discípulos en el lugar donde estaban refugiados. Al tocar el cuerpo transfigurado de Cristo, Tomás recibe la iluminación del Espíritu Santo y proclama la confesión de fe: «¡Señor mío y Dios mío!».
- Pentecostés: Según el libro de los Hechos de los Apóstoles ($1, 14$ y $2, 1-4$), los discípulos, junto con algunas mujeres, los parientes y María la madre de Jesús, permanecían íntimamente unidos en oración dentro de una casa cuando el Espíritu Santo descendió como un viento impetuoso y lenguas de fuego, dando nacimiento a la Iglesia.
María
- María es la primera en tener fe en Cristo, pues conocía las promesas bíblicas y creyó sin dudar que el niño por nacer era el Hijo del Altísimo y el Salvador.
- Fue la primera en recibir la Buena Nueva del Evangelio directamente por obra de Dios en el momento de la Anunciación.
- Define la esencia del discípulo, que no es solo un estudiante que toma apuntes o aprende teoría, sino alguien que vive con el Maestro, comparte su misma suerte, renuncia a todo por Él y asume tanto las bendiciones como las inevitables tribulaciones.
- Fue la primera persona en rendir adoración absoluta a Jesús como Dios, haciendo de su propia persona un altar, un tabernáculo y una casa sagrada para alojar a la Divinidad.
- María en los inicios comunitarios de la Iglesia.
- En pasajes como las Bodas de Caná, María actúa intercediendo y exponiendo la necesidad ante su Hijo. Tras el primer milagro, se observa a María caminando de manera natural junto a Jesús, sus discípulos y sus parientes, dando los primeros pasos de la comunidad eclesial en torno a Cristo.

