Apunte del video Estrellas en el Manto de la Virgen de Guadalupe, Dr. David Ojeda y Lic. Daniel Ojeda | 30.07.22 por Maylin Izaguirre
Los hermanos Ojeda presentan su hipótesis
Sostienen que el manto es un registro astronómico preciso, no solo devocional
Integran astronomía, historia, matemática.
En este sentido, su análisis busca descomponer los principales argumentos presentados, evaluando tanto su coherencia metodológica como los límites entre evidencia científica e interpretación simbólica, con el objetivo de determinar hasta qué punto esta lectura puede sostenerse desde un enfoque crítico.
Corrigen la hora del acontecimiento
Revisan la hora en la que supuestamente ocurrió el hecho, comparan versiones antiguas con datos astronómicos reales y buscan una hora que sí coincida con cómo estaba el cielo
¿Por qué lo hacen?
- La hora define qué estrellas podían verse
- También explica la luz (oscuridad vs amanecer)
- Si no coincide, la hipótesis se cae
Aplicando el método científico y herramientas astronómicas modernas para validar la posición de las estrellas en el manto de la Virgen de Guadalupe.
Ellos sostienen su argumentación en la precisión temporal del acontecimiento, el uso de herramientas tecnológicas de reconstrucción astronómica, el análisis matemático de la disposición estelar y una interpretación simbólica que los autores denominan “perspectiva extracósmica”.
Uno de los aspectos que más llamó la atención fue la corrección que los investigadores hacen respecto a hipótesis previas sobre la hora de la impregnación de la imagen. Mientras estudios de décadas anteriores situaban el evento alrededor de las 10:40 de la mañana, el video demuestra que dicha propuesta resulta astronómicamente inconsistente, ya que a esa hora la visibilidad estelar sería imposible y varias constelaciones relevantes ya se encontrarían fuera del horizonte. A partir del cruce entre fuentes históricas indígenas y simulaciones astronómicas, los ponentes establecen las 06:45 AM como el momento más plausible, una hora que coincide con el alba, suficiente para explicar la luminosidad dorada del fondo, pero todavía compatible con la observación de estrellas.
Ajustan la fecha con precisión técnica
- Usan coordenadas exactas del Tepeyac
- Corrigen calendario juliano → gregoriano
- Resultado: 22 dic 1531 (solsticio de invierno)
Plantean la tesis más polémica
- Las constelaciones están invertidas (como espejo)
- No coinciden con la vista desde la Tierra
- Lo interpretan como una “visión externa” o divina
El uso de software de simulación astronómica como Stellarium y Redshift 8, que los investigadores emplean como herramientas de “arqueología astronómica”.
Estrellas Visibles
El lado derecho de la Virgen correspondería al hemisferio norte celeste, incluyendo constelaciones como Osa Mayor, Draco y Bootes, mientras que el lado izquierdo representaría el hemisferio sur con configuraciones como la Cruz del Sur, Libra, Escorpión y Centauro. Lo interesante aquí es que la disposición propuesta pretende demostrar una correspondencia sistemática entre la imagen y la bóveda celeste.
El tratamiento de la ubicación de Júpiter y la ausencia de Venus. Frente a objeciones escépticas, los autores explican que la posición astronómica de Venus en ese momento no permitía su representación dentro del espacio disponible en el manto, mientras que Júpiter sí ocupaba una posición de máxima visibilidad. Esta explicación responde a uno de los cuestionamientos más frecuentes, especialmente considerando la relevancia simbólica de Venus para la cosmovisión mexica.
Finalmente, el recurso al análisis estadístico mediante correlación de Pearson es presentado como un intento de dotar al argumento de rigor cuantitativo. Según el video, la correspondencia entre las distancias medidas en la tela y las posiciones astronómicas supera el 97%, lo que los autores interpretan como evidencia de una relación no azarosa.

