Las mujeres indígenas: supervivencia, colapso y abortos
Autora: Stefani Campos
Cuando ocurrieron los abortos, por qué y qué relación tienen con los primeros años del mundo colonial
Hablar de abortos o decisiones reproductivas extremas en mujeres indígenas durante la conquista no es abordar una práctica generalizada ni cultural, sino un fenómeno históricamente localizado en uno de los momentos más críticos de la historia americana: las primeras décadas tras la llegada europea.
Para entenderlo correctamente, hay que situarlo en el tiempo, el contexto y las condiciones reales en las que vivían estas mujeres.
Los abortos antes y durante los primeros años tras la conquista
En las sociedades indígenas de Mesoamérica, antes de la llegada de los españoles, existían conocimientos médicos y herbolarios que incluían prácticas para regular la fertilidad. Entre ellas se encontraba la interrupción del embarazo. Estas prácticas estaban integradas en sistemas de salud tradicionales conocidas por curanderas y parteras. Documento de esto es el Códice Florentino del siglo XVI, que presenta conocimientos médicos indígenas y el uso de plantas para la salud. Este abarca la salud reproductiva e incluso la salud espiritual, entre otras.1
Con la conquista y la formación de la Nueva España a partir de 1521, el contexto cambió drásticamente: primero con la violencia y las epidemias,2 luego con la explotación laboral y la desestructuración social que generaron condiciones de crisis que pudieron intensificar o resignificar estas prácticas.
Aunque la evidencia no permite afirmar un aumento generalizado y cuantificable, algunos estudios sugieren que, en contextos de extrema presión, los abortos pudieron convertirse en una estrategia vinculada a la supervivencia, el control del propio cuerpo o la evitación de traer hijos a situaciones de sometimiento.
El impacto humano de la conquista según la carta de Zumárraga
En su carta al rey de 1529, Juan de Zumárraga describe una situación de grave deterioro entre los pueblos indígenas de la Nueva España. Señala que el maltrato era tal que algunas comunidades, junto con sus mayores, consideraban abandonar sus asentamientos y retirarse a zonas montañosas. Incluso evitando la convivencia con sus mujeres para impedir la reproducción, al percibir que su descendencia solo incrementaría la mano de obra forzada. También relata desplazamientos forzados de gran magnitud, en los que grupos enteros recorrían largas distancias en condiciones extremas, provocando numerosas muertes, mientras solicitaban amparo a este fray ante la imposibilidad de sostener su situación3.
El obispo informa además que, en este contexto de coerción y desestructuración social, se produjeron suicidios y abortos. Estos eran respuestas extremas frente al colapso de sus condiciones de vida, los cuales deben entenderse como reacciones situacionales y no como prácticas culturales generalizadas.
Zumárraga también denuncia la falta de respuesta efectiva de las autoridades civiles, en particular de la Primera Audiencia, cuyos conflictos con los frailes y órdenes de no obedecerles agravaban el maltrato y la desorganización comunitaria.
En conjunto, su testimonio refleja una profunda crisis social marcada por el desarraigo, la coerción laboral y la erosión de las formas tradicionales de vida indígena.
La supervivencia del mundo indígena antes del fenómeno guadalupano
Las fuentes coloniales tempranas registran decisiones extremas en algunas comunidades indígenas, como los procesos nombrados anteriormente de abortos, migraciones, etc. Estos procesos implicaron la pérdida acelerada del control sobre los territorios, la desarticulación de las formas tradicionales de organización política y la fragmentación de las estructuras familiares, afectando directamente la reproducción social de las comunidades4.
Al mismo tiempo, el trabajo indígena fue incorporado de manera forzada a la economía colonial. Tanto en actividades agrícolas como domésticas y productivas, sin una compensación equitativa ni control sobre lo producido. El desarraigo territorial no solo implicó desplazamientos físicos, sino también la ruptura de espacios rituales, redes de parentesco y mecanismos comunitarios de protección.
La reorganización impuesta de los pueblos y las exigencias laborales separaron frecuentemente a familias enteras, debilitando los vínculos sociales previos. En este contexto de coerción estructural, aunque injustamente no siempre formalizada como esclavitud, se sitúan las reformas posteriores de las Leyes Nuevas de 1542. Estas leyes buscaron corregir abusos cuando gran parte del daño ya se había consolidado.
El sistema colonial y la presión sobre la maternidad
Durante estas primeras décadas, sistemas como la encomienda afectaron directamente la vida de las mujeres:
- Trabajo obligatorio: las mujeres asumieron nuevas cargas laborales además de sus tareas tradicionales, provocandoles agotamiento, imposición y pérdida de control.
- Explotación económica: el trabajo doméstico, agrícola o productivo, sostenía la economía colonial sin una retribución justa ni control sobre los recursos generados. Estos eran apropiados por encomenderos o autoridades coloniales.
- Desarraigo territorial: implicó desplazamientos físicos, ruptura de vínculos con el espacio comunitario, los lugares rituales y las redes de parentesco que organizaban la vida social indígena. Todo ello alterado por la reubicación forzada, la reorganización de pueblos y la ocupación colonial del territorio.
- Desintegración familiar: sistemas como la encomienda, el trabajo forzado y los desplazamientos reorganizaron la vida doméstica indígena. Se separaban a mujeres de sus parejas, hijos o parientes, o imponiendo nuevas formas de convivencia bajo control colonial, debilitando las redes de cuidado y protección tradicionales.
Aunque no siempre eran esclavas formales, vivían bajo condiciones de fuerte coerción.
El plan de los frailes vs el plan de los colonos
Los religiosos esperaban contar con el apoyo de sus compatriotas católicos en la defensa de los naturales. Pero en muchos casos ocurrió lo contrario, ya que algunos sectores coloniales obstaculizaban esa tarea e incluso preferían que los indígenas no fueran bautizados. De esta manera, su permanencia en esa situación facilitaba la continuidad de la explotación económica. Los colonizadores encontraban alivio en tratar a los naturales como animales5.
En ese clima de tensión creciente, circularon noticias transmitidas por Fray Martín de Valencia sobre la posibilidad de un levantamiento indígena. Aumentando así la preocupación de los religiosos, quienes temían que un conflicto generalizado pusiera un riesgo mortal para sus vidas y la estabilidad del territorio.
La gravedad del momento se refleja en las advertencias dirigidas por Zumárraga a la Corona ya nombradas anteriormente.
Una reacción extrema, no una identidad cultural
Después de la aparición María Guadalupe, el padre Eduardo Chávez señala la existencia de un silencio documental posterior en torno a este mismo contexto, ya que no se han encontrado escritos explícitos de Juan de Zumárraga sobre el acontecimiento. Y es posible que tales documentos hayan existido y no se hayan conservado o permanezcan aún en archivos no identificados. Esta ausencia de fuentes directas ha generado dudas sobre su participación inmediata en el episodio. Pero la fe, la confianza y el impacto de Nuestra Señora, se ve reflejado en este fraile cuando el da como indicio la aprobación de la construcción de la primera ermita vinculada a la tradición guadalupana: La Casita Sagrada6.
Lo que sugeriría una intervención institucional posterior dentro del desarrollo del culto. Años más tarde, en una carta de 1539 dirigida a Carlos V, Zumárraga retoma su preocupación por la situación de la Nueva España, advirtiendo nuevamente que la tierra podía perderse si no se aplicaban remedios urgentes. Esta reiteración evidencia que su percepción de la crisis indígena y colonial no se limitó al periodo previo, sino que se mantuvo en el tiempo como un problema estructural aún sin resolver tras la aparición guadalupana.
En conjunto, esta continuidad epistolar permite entender que las tensiones sociales descritas en 1529 no desaparecieron de forma inmediata, sino que formaron parte de un proceso prolongado en la primera etapa colonial.
FUENTES
- Artículo La farmacia, la medicina y la herbolaria en el códice florentino, publicado en Scielo. La información se encuentra bajo el subtítulo: “La Medicina y la Farmacia en el Códice Florentino”, párrafo 26: “Lo anterior pone de manifiesto que…“. Sitio Web: https://www.scielo.org.mx/ ↩︎
- Artículo Columbian Exchange, publicado en Britiannica. La información se encuentra bajo el subtítulo de “Enfermedades”, primer párrafo: “Antes de 1492, los nativos americanos (amerindios) no albergaban ninguna de las enfermedades infecciosas agudas…”. Sitio Web: https://www.britannica.com ↩︎
- Video de YouTube, encontrado en el canal Instituto Superior de Estudios Guadalupanos ISEG, titulado #2 “Las Claves más Importantes del Acontecimiento Guadalupano” | P. Eduardo Chávez – Podcast. En el minuto 04:36. Canal: https://www.youtube.com/@guadalupecodice Sitio Web: https://www.morenita.tv/ ↩︎
- Video de YouTube, encontrado en el canal Instituto Superior de Estudios Guadalupanos ISEG, titulado #2 “Las Claves más Importantes del Acontecimiento Guadalupano” | P. Eduardo Chávez – Podcast. En el minuto 05:40. Canal: https://www.youtube.com/@guadalupecodice Sitio Web: https://www.morenita.tv/ ↩︎
- Video de YouTube, encontrado en el canal Instituto Superior de Estudios Guadalupanos ISEG, titulado #2 “Las Claves más Importantes del Acontecimiento Guadalupano” | P. Eduardo Chávez – Podcast. En el minuto 08:20. Canal: https://www.youtube.com/@guadalupecodice Sitio Web: https://www.morenita.tv/ ↩︎
- Video de YouTube, encontrado en el canal Instituto Superior de Estudios Guadalupanos ISEG, titulado #2 “Las Claves más Importantes del Acontecimiento Guadalupano” | P. Eduardo Chávez – Podcast. En el minuto 10:00. Canal: https://www.youtube.com/@guadalupecodice Sitio Web: https://www.morenita.tv/ ↩︎

