Video #4 “Las Claves más Importantes del Acontecimiento Guadalupano” por M. Emilia Zuchelli
En este cuarto vídeo entramos en una segunda clave muy importante y es un tema que se difunde hace tiempo: la idea de que la imagen de la Virgen de Guadalupe del Tepeyac fue traída desde Extremadura, España, junto con toda su devoción.
Si no leíste los anteriores apuntes, recomendamos leerlos ya que tratan sobre la primera clave importante que es Fray Juan de Zumárraga (links en las fuentes1).
Entonces, de este tema se habla mucho y hay muchos historiadores que afirman que esta imagen de la Virgen de Guadalupe ya era conocida en Europa, señalando que existen numerosos diseños y dibujos franceses, alemanes y españoles que presentan semejanzas con la imagen guadalupana. A partir de ello concluyen que alguien proveniente de Europa vino y la pintó o dibujó, y que todo provenía de Europa.
Pero el padre Chávez sostiene que la Virgen de Guadalupe del Tepeyac es una verdadera aparición. Como lo han afirmado numerosos papas, entre ellos Juan Pablo II en su encíclica Ecclesia in America, donde habla claramente del acontecimiento ocurrido en 1531 en el Tepeyac ante el indígena Juan Diego, a quien él mismo canonizó en esta Basílica.
Y así lo han confirmado muchos otros: que se trata de un acontecimiento histórico que tuvo lugar del 9 al 12 de diciembre de 1531 en el cerro del Tepeyac, ante el humilde Juan Diego, ante Fray Juan de Zumárraga y también ante Juan Bernardino, el anciano tío de Juan Diego, a quien igualmente se apareció la Virgen otorgándole la salud.
Fue precisamente a Juan Bernardino a quien la Virgen reveló su nombre completo: Santa María de Guadalupe.
Las imágenes europeas de la Inmaculada Concepción
El padre Eduardo repite muchas veces que todos aquellos pintores y dibujantes de Europa (alemanes, franceses y españoles) que representaron a la Inmaculada Concepción lo hicieron tomando como base el capítulo 12 del Apocalipsis:
“Una mujer vestida de sol, con la luna bajo sus pies y que está a punto de dar a luz.”
Además, querían expresar la doctrina de la Inmaculada Concepción, es decir, una mujer libre de todo pecado. Para ello recurrían también al capítulo 3 del Génesis, donde aparece la mujer que aplasta la cabeza de la serpiente.
Apoyados en estos textos bíblicos, los pintores europeos desarrollaron numerosas representaciones marianas. Y, Eduardo, como artista entiende ese proceso en donde se preguntan:
“¿Cómo represento visualmente que esta mujer pertenece completamente a Dios?”
Por ello comenzaron a pintar mantos azules llenos de estrellas que envolvían el cuerpo de María, indicando que estaba asociada al cielo.
Pero todo esto surge de una reflexión basada en la Sagrada Escritura. Y eso es justamente lo que describe perfectamente la imagen de la Virgen de Guadalupe: una mujer vestida de sol, con la luna bajo sus pies y próxima a dar a luz.
¿Por qué la Virgen de Guadalupe no pisa una serpiente?
Aquí surge una diferencia importante, porque la imagen de Guadalupe representa el Apocalipsis 12, pero no el Génesis: la Virgen no aparece pisando una serpiente.
El padre Chávez nos explica que esta razón es porque, para los indígenas, la serpiente no tenía un significado negativo. Mientras que en Europa la serpiente simboliza al demonio o al mal, para los pueblos indígenas representaba realidades positivas:
- El agua.
- La sangre.
- La fertilidad.
- La fecundidad.
- El primer rayo de luz del sol.
- La vida que produce fruto.
Por eso la Virgen de Guadalupe, como una perfecta inculturación, no podía aparecer aplastando algo que para los indígenas era símbolo de vida.
El significado de la luna
La Virgen aparece sobre la luna. En náhuatl, México puede interpretarse como “en medio de la luna” o, más profundamente, “en el ombligo de la luna”.
Eduardo toma esta última expresión “en el ombligo de la luna”, porque no se refiere únicamente a una posición geográfica, sino al lugar donde comienza la vida. Para los indígenas, México era el punto desde el cual surgían los cuatro rumbos del universo, en otras palabras, era el centro cósmico.
Recordemos que su cosmovisión estaba profundamente ligada a los sacrificios humanos. Ellos creían que la sangre y los corazones ofrecidos alimentaban a los dioses y sostenían el universo. Por eso México ocupaba un lugar central en su visión religiosa.
La Virgen aparece precisamente en ese “ombligo de la luna”, en el centro simbólico del cosmos. Y, dice el padre, si entendemos el significado del ombligo como vínculo con la vida, la inculturación resulta todavía más impresionante.
Jesús es el centro de la imagen
Otro detalle es que la Virgen aparece embarazada. La cinta oscura colocada sobre el vientre era, dentro de la cultura indígena, el signo de una mujer encinta. Por eso Jesús es el verdadero centro de la imagen, dice el padre Chávez. La señal solicitada por el obispo era precisamente ésta: una doncella que es al mismo tiempo madre.
Es la gran señal anunciada en la Escritura. La mujer del Apocalipsis: “Vestida de sol, con la luna bajo sus pies y a punto de dar a luz.”. ¿Y a quién está por dar a luz? A Jesucristo, Nuestro Señor.
Además, la propia Virgen, según la tradición guadalupana, se presenta ante Juan Diego diciendo:
“Yo soy María, la Madre del verdadero Dios por quien se vive, del Dueño del cielo y de la tierra.”
Ella viene precisamente llevando en su vientre al Verdaderísimo Dios por quien se vive.
Y aquí aparece otro detalle extraordinario para Eduardo: no solamente carga a Jesús, lo sustenta. Está unida a Él por el cordón umbilical. Jesús recibe de María la vida humana; María recibe de Jesús la salvación. La sangre y la vida fluyen entre ambos. Por eso la imagen expresa una profunda unidad entre la Madre y el Hijo.
Lo negro de la luna y el eclipse
Respecto a la luna, hay otro aspecto interesante. La Virgen no pisa la luna en sí misma. Pisa la parte negra de la luna.
Para los indígenas, esa zona oscura representaba un eclipse, y para ellos, según los códices, el eclipse aparece precisamente como una oscuridad que parece devorar al sol, simbolizando el negro como la muerte.
Es por esta razón que al aparecer sobre esa oscuridad, la Virgen manifiesta que está siendo librada de la muerte. Y según el padre, es Cristo quien la salva. Es por esto que la Virgen dice:
“Él es mi mirada misericordiosa; Él es mi auxilio; Él es mi salvación.”
La permanencia milagrosa de la tilma
Otra cosa a considerar y que contradice esa idea de que un artista la pintó es el material de donde está plasmada la imagen: una tilma de fibra de maguey, tela extremadamente frágil.
Esta tilma no presenta preparación pictórica adecuada para sostener la pintura. La superficie está llena de poros y, en condiciones normales, cualquier pigmento se correría o penetraría de forma irregular.
Sin embargo, la imagen permanece durante casi cinco siglos. Una tilma de esa naturaleza, en un ambiente húmedo y salitroso como el de la Ciudad de México, difícilmente habría durado siquiera algunos años.
Es cierto que muchos pintores europeos realizaron magníficas representaciones inspiradas en la Palabra de Dios. Pero la imagen de Guadalupe va más allá porque, tomando precisamente esa misma Palabra de Dios, dice el padre, se presenta como una obra de Dios mismo.
FUENTES
- Artículos Video #1 “Las Claves más Importantes del Acontecimiento Guadalupano” por M. Emilia Zuchelli, Video #2 “Las Claves más Importantes del Acontecimiento Guadalupano” por M. Emilia Zuchelli y Video #3 “Las Claves más Importantes del Acontecimiento Guadalupano” por M. Emilia Zuchelli, publicados aquí en Aidsky. ↩︎
- Video #4 “Las Claves más Importantes del Acontecimiento Guadalupano” | P. Eduardo Chávez – Podcast (9 abr. 2025), publicado en el canal de YouTube Instituto Superior de Estudios Guadalupanos – ISEG. Canal: https://www.youtube.com/@guadalupecodice Sitio Web: https://www.morenita.tv/

