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#11 – Secretos del Tepeyac La verdad de Juan Diego y la Virgen de Guadalupe | Apuntes de Maylin Izaguirre

Producción de Juan Diego Network en colaboración con el Instituto Superior de Estudios Guadalupanos.

Investigación realizada por Eduardo Chávez.

Podcast 11

Coatlicue

Una figura de una mujer que en vez de cabeza tenía dos serpientes que se encuentran de frente.Las serpientes se hacen presentes también en su falda y sustituyendo otras partes de su anatomía, y en sus talones se presenta otro ser sosteniendo dos cráneos.

Esta figura es una de las representaciones más conocidas de la diosa Coatlicue, perteneciente a la mitología mexica y es la madre del dios patrono de este pueblo, Huitzilopochtli. Es ella a quien supuestamente habría tomado algún misionero español para disfrazarla de la Virgen de Guadalupe y así facilitar la conversión de los indígenas que la adoraban al cristianismo.

Los franciscanos entendían la evangelización como una lucha espiritual contra el demonio y no como un intento de adaptar o fusionar símbolos indígenas con figuras cristianas.

“Procuré yo con toda la ternura de mis entrañas y continuos sollozos de mi corazón librar de la cabeza del dragón infernal las ánimas redimidas con la preciosísima sangre de nuestro señor Jesucristo y que engañadas con la astucia de Satanás viven en la sombra de la muerte detenidas en la vanidad de los ídolos y hacerlas que militen debajo de la bandera de la cruz”.

Fray Francisco de Los Ángeles Quiñones, ministro general de la orden franciscana y también cardenal. (Fue él el que envía a los primeros 12 sacerdotes franciscanos a México)

No existe ningún documento de la época donde se mencione que un misionero haya decidido disfrazar una deidad indígena como la Virgen de Guadalupe.

Quienes defienden la teoría de la Coatlicue disfrazada no pueden señalar un autor, una carta o un testimonio contemporáneo que lo confirme. En contraste, sí existen numerosos textos de los primeros franciscanos donde condenan explícitamente la idolatría indígena y llaman a destruirla.

Lo que sí existe, es una carta de Fray Juan de Zumárraga enviada al rey de España en 1529, apenas dos años antes de las apariciones guadalupanas. En ella se menciona la destrucción de más de quinientos templos y veinte mil ídolos indígenas. Los misioneros estaban impulsando activamente la eliminación de los cultos prehispánicos, no su conservación.

Resulta contradictorio pensar que los mismos religiosos que destruían templos e ídolos estuvieran simultáneamente intentando ocultarlos bajo símbolos cristianos.

Existe una carta de Fray Martín de Valencia al rey Carlos V en 1532. Allí el franciscano explica que era “necesario” conocer los errores y supersticiones indígenas para detectar si seguían practicándose después de la conversión.

Esto muestra la preocupación de los misioneros por evitar cualquier permanencia de las antiguas creencias dentro del cristianismo indígena.

La prioridad franciscana era vigilar y corregir posibles mezclas religiosas, no promoverlas. Hablar de una Virgen construida sobre una diosa mexica contradice directamente la lógica evangelizadora del momento.

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