Saga de Panquetzaliztli #30 al #34 (Sexta Parte) – Patronato Guadalupano | P. Eduardo Chavez – Apuntes por Maylin Izaguirre
Sexta B
nomamalhuazco in tica?
“Ha salido el sol, el que hace la luz y el calor, el niño precioso, águila que asciende, ¿cómo seguirá su camino?, ¿cómo hará el día?, ¿acaso sucederá en nosotros, su cola, su ala? Le decían: Dígnate hacer tu oficio y cumplir con tu trabajo, señor nuestro”. Y esto se decía cada día cuando salía el sol”
MIGUEL LEÓN-PORTILLA, El destino de la palabra. De la oralidad y los glifos mesoamericanos a la escritura alfabética, Eds. FCE y El Colegio Nacional, México 1996, p. 96.
“¿Acaso no estás en el cruce de mis brazos?”
- Este término, que aparece en el Nican Mopohua (versículo 119), se traduce literalmente como “el cruce de los brazos de la madre”, con la protección maternal de María, y simbólicamente, con la constelación de Orión, interpretada como los brazos de la madre que protegen al hijo.
- Ella nos lleva con ternura en lo profundo de su ser y también, es quien participa del Fuego Nuevo, su Hijo Amado, Luz del mundo para toda la humanidad.
- La Virgen de Guadalupe no adopta la fiesta de Panquetzaliztli, sino que toma “lo bueno y verdadero”, la necesidad de vida de los indígenas.
Nahui Ollin
- El primer fuego se encendía en los templos y casas de los ministros religiosos indígenas.
- Sahagún describe al sol como quien resplandece, alumbra, da calor y hace sudar.
- Los indígenas hacían una fiesta anual al sol en el signo llamado Nahui Ollin.
- Nahui Ollin es representado por la flor de cuatro pétalos presente en la imagen de la Virgen de Guadalupe.
- Para los españoles podía parecer un simple adorno floral, pero para los indígenas era un mensaje simbólico y religioso.
- La Virgen se presenta como “Madre del verdadero Dios por quien se vive”.
- La cinta oscura en la imagen indica maternidad y se relaciona con el verdadero Sol.
- Jesucristo también es identificado simbólicamente como el “Sol que viene de lo alto” y el “Sol de Justicia”.
- Ella participa del “Fuego Nuevo” al anunciar a Jesucristo, quien vence las tinieblas del pecado y la muerte.
- Cuatro pétalos presente en la imagen de la Virgen de Guadalupe, que para los españoles era un adorno floral, pero para los indígenas representaba Nahui Ollin (el signo del sol), por lo que María es la madre del “verdadero Sol”
- “soy cola, soy ala”, refiriéndose a ser alguien del pueblo sin rango, con las palabras de Juan Diego ante la Virgen cuando se siente indigno de la misión encomendada. Pero ella lo elige.
- Fray Bernardino de Sahagún describe el rito de la “lumbre nueva”, donde los ministros de los ídolos llevaban el fuego sagrado desde México hacia distintos pueblos utilizando telas de pino a manera de antorchas.
- Carmen Aguilera, Con quién él no está de acuerdo en algunos análisis que tiene. Pero a quién si le parece importante recalcar la relación de la aparición de la Virgen, con el solsticio de invierno. Ella manifiesta esta relación del solsticio de invierno con la Virgen de Guadalupe. Esto es muy interesante para una investigación, sin embargo, ella no comprende por qué la Virgen de Guadalupe precisamente en ese momento se aparece.
‘Las deidades prehispánicas en el Tepeyac’ confirma, aunque no de manera exacta, la importancia de Panquetzaliztli, si bien capta que fue en el solsticio de invierno cuando se da la aparición, no llega a entender su significado en relación a las apariciones de la Virgen de Guadalupe: ‘La virgen del Tepeyac y el solsticio de invierno. Otro dato significativo, en relación con la fecha en que se apareció la Virgen de Guadalupe, es que ocurrió el 22 de diciembre (gregoriano o 12 juliano): esta es la fecha precisa del solsticio de invierno […] el 22 de diciembre ocurría el solsticio, pero debido al carácter inmutable del calendario solar mexica, la fiesta de este evento, dedicada a Huitzilopochtli-sol, tenía el lugar el día 20 o último de Panquetzaliztli, o sea, el 19 de diciembre (Aguilera, 1985, 205)'”
“Carmen Aguilera, ‘Las deidades prehispánicas en el Tepeyac’, en Carmen Aguilera e Ismael Arturo Montero García, Tepeyac. Estudios históricos, Ed. Universidad del Tepeyac, México 2000, p. 39.”
Carmen Aguilera dice que para ella: ‘Otro problema para resolver, en relación con la fecha de la aparición de la Virgen de Guadalupe, es que la ceremonia del Fuego Nuevo se llevaba a cabo cada 52 años, también en solsticio de invierno, el día 20 de Panquetzaliztli, la fiesta del dios patrón Huitzilopochtli. Mixcóatl es el dios inventor del fuego y de la ceremonia sacar, con el tlecuahuitl ‘palo de fuego’, el Fuego Nuevo. Esto hace pensar en la posibilidad de que no sólo Huitzilopochtli, sino también los dioses de la Vía Láctea, Tonantzin-Cihuacóatl y Mixcóatl, tuvieron parte y fueran venerados, además del día de su respectiva fiesta de veintena, el día del solsticio de invierno. La iglesia católica, en su deseo de erradicar el culto al dios principal Huitzilopochtli, como a las deidades veneradas en el Tepeyac, movió fuerzas divinas para que la Virgen de Guadalupe se apareciera ese día’.”
Si bien capta que fue en el solsticio de invierno cuando se da la aparición, no llega a entender su significado en relación con las apariciones. Otro dato significativo, dice ella, es que ocurrió el 22 de diciembre (gregoriano) o 12 de diciembre (juliano). Esta es la fecha precisa del solsticio. Pero fíjate que el 22 de diciembre ocurría el solsticio, muy bien, pero debido al carácter inmutable del calendario solar mexica, la fiesta de este evento dedicada a Huitzilopochtli tenía lugar en la veintena de Panquetzaliztli. Ella misma se contradice.
El Códice Florentino aclara que debido a esto, los sacerdotes indígenas, que sabían exactamente cuándo ocurría el solsticio, extendían la veintena… No, no la extendían. La ponían justo en donde debe ser la veintena. Durante este período, las almas de las víctimas inmoladas en esos cuatro días en la fiesta, vagan desde el 19 al 22 de diciembre, siendo este último día cuando se esparcían sus cenizas. No deja de llamar la atención el hecho de que las cuatro apariciones de la Virgen del Tepeyac tuvieran lugar precisamente en los mismos cuatro días.
Aguilera dice que la Iglesia Católica, en su deseo de erradicar el culto al dios principal Huitzilopochtli, movió fuerzas divinas para que la Virgen de Guadalupe se apareciera ese día’. ¿A qué te refieres con eso de que ‘la Iglesia Católica movió fuerzas divinas’? ¿Como si la Virgen fuera un invento de la Iglesia Católica para erradicar a Huitzilopochtli? Eso es totalmente falso. La Iglesia Católica no inventó a la Virgen de Guadalupe.
La virgen destruyó las idolatrías
Puso a Jesucristo en el corazón del ser humano.
La virgen quita también las idolatrías de los europeos, el poder, el dinero y los robos. Ella erradicó eso de los que se decían católicos.
Para los indígenas, el tiempo, la historia y el ciclo de vida eran fundamentales porque constituían su vida misma.
Existían prácticas terribles de idolatría y sacrificios humanos (como el ofrecimiento de niños en momentos de lluvia o sequía), la Virgen de Guadalupe no tomó estos elementos. Por el contrario, ella detiene estas prácticas y ofrece al “Dios verdaderísimo por quien se vive”.
¿Por qué la Virgen de Guadalupe se apareció entre el 9 y el 12 de diciembre de 1531?
Encontró que el tiempo era clave, tanto para los indígenas y también para los europeos, quienes basaban su calendario en celebraciones católicas, santos y los momentos cruciales de Jesucristo, el Señor de la historia.
Para el franciscano fray Toribio de Benavente, Motolinia, la fiesta de Panquetzaliztli era como la celebración de la “Pascua indígena”, así lo expresó el misionero en su capítulo que intituló: “De la fiesta llamada Panquetzaliztli y los sacrificios y homicidios que en ella hacían.”
FRAY TORIBIO DE BENAVENTE, MOTOLINIA, Relaciones de la Nueva España, introducción y selección de L. Nicolau d’Olwer, UNAM, México 1964, p. 16.
Esta fiesta era considerada como la “Pascua indígena”. Afirma que la Virgen de Guadalupe no tomó la fiesta en sí (con sus sacrificios y homicidios), sino el anhelo de vida que los indígenas experimentaban en ese momento, para llevarlos hacia el amor de Dios.
- La Virgen de Guadalupe no toma la fiesta del Panquetzaliztli en su totalidad, ni mucho menos los sacrificios y homicidios que en ella se realizaban.
- Ella toma el anhelo de vida que se vivía a flor de piel en ese momento, un anhelo profundo por parte de los indígenas, y ella lo toma para llevarlo hacia quien es verdaderamente la vida: el amor y la misericordia.
- Si se habla de sacrificios humanos, es Jesucristo nuestro Señor quien se entrega en la cruz para dar su vida, su corazón, su sangre, su ser; es ahí donde nos ofrece también a María como madre. Todo cambia. La Virgen toma el momento de mayor intensidad de ese Panquetzaliztli, y no en otros años como 1529 o 1503, sino específicamente en 1531.
- En 1529 les fue muy mal a los misioneros, a los buenos cristianos; los querían asesinar.
- En 1530 hubo tres terremotos; para los indígenas, según sus mitos, al cuarto terremoto todo se acababa.
- Estaban esperando ese último terremoto. Y para colmo, en 1531 aparece un cometa. Hablando desde la mentalidad indígena, el universo se estaba desmoronando, ya no tenían sangre ni corazones que ofrecer, y comienza el caos: el cometa, el eclipse, la luna devorando al sol. Ellos son hijos del sol; el eclipse era una señal terrible.
- No más sacrificios humanos; mi hijo es el único, el eterno sacerdote, víctima y altar. ¿Te das cuenta de cómo esto es la clave de la libertad y de la inculturación?
- En los registros de Fray Toribio de Benavente, Motolinía, fue donde captó que era importantísimo ese 12 de diciembre de 1531 como pascua o fiesta principal. Él describe detalladamente cómo realizaban sacrificios de sangre, la celebración máxima dedicada a los dioses de México, mayormente a Huitzilopochtli, el dios de la guerra para matar, destruir, vencer y sujetar. Aquí estamos ante el verdadero Dios, que no es el dios de la guerra para destruir, sino para vencer el mal, el pecado y la muerte.
- Se celebra la pascua con el fuego nuevo, algo increíble que tiene que ver con los sacramentos, como la eucaristía, donde un anciano decía mandamientos a todo el pueblo.
- Tenían algo como el Santísimo Sacramento: la estatua que hacían con semillas de amaranto (llamada “alegría”), que luego se comían como una manera de comunión.
- Ahora entendemos por qué ella se aparece del 9 al 12 de diciembre de 1531: porque Jesucristo nuestro Señor viene al encuentro con el ser humano a través de su madre santísima.
Marcador Astronómico
El cerro del Tepeyac integraba un marcador astronómico. Desde el cerro del Tepeyac, los indígenas vislumbraban el cerro-volcán Papayo para saber el momento exacto del Solsticio de invierno, en la gran fiesta de Panquetzaliztli, para después enviar mensajeros al Cerro de la Estrella, al sur de la Ciudad de México, en Iztapalapa, donde se encendía el Fuego Nuevo.
En aquel entonces, el Tepeyac (de unos 40 metros de altura) y el cerro de los Gachupines (más grande, con 70 metros de altura) formaban un solo macizo.
- Actualmente están divididos por una calzada donde se extraía cantera.
Desde este macizo, los indígenas observaban hacia el oriente, específicamente el volcán Papayo (que se distingue en la cordillera junto al Popocatépetl e Iztaccíhuatl).
Cuando el sol surgía exactamente por ese punto, sabían que era el momento del solsticio de invierno (durante la fiesta de Panquetzaliztli), que marca el punto más al sur donde surge el sol en el oriente.
Al identificar este primer rayo de luz, que representa el triunfo sobre las tinieblas, enviaban mensajeros al Cerro de la Estrella en Iztapalapa para encender el Fuego Nuevo, asegurando así la continuación del ciclo de vida.
Recorrido de Juan Diego
- Desde Tulpetlac, pasando por el cerro de los Gachupines, hasta la zona donde se encontraba la residencia de Fray Juan de Zumárraga (cerca de lo que hoy es la Catedral).
- Según los testimonios indígenas recopilados en el Nican Mopohua, Juan Diego llegó allí cuando aún estaba muy oscuro, esperando cerca de una hora y cuarto antes de ser recibido por el obispo, momento que coincide con la salida del primer rayo de luz.

