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Saga de Panquetzaliztli #26 al #29 (Quinta A,B, C, D) – Patronato Guadalupano | P. Eduardo Chavez – Apuntes por Maylin Izaguirre

Quinta A

La Ceremonia del Fuego Nuevo y Xiutecuhtli

  • La fiesta de Xiutecuhtli, señor del fuego, se celebraba en el mismo mes que Panquetzaliztli.
  • El ocote se arrojaba en un bracero del templo que funcionaba como lámpara, permaneciendo encendido día y noche.
  • El Códice Telleriano Remensis dedica folios específicos a describir esta celebración.

“El dios elegido, Nanahuatzin, tiene que arrojarse a esa hoguera para, mediante su autoinmolación, salir convertido en Sol, iluminar y calentar el mundo, para que después los dioses continúen su acción creadora.

Este acto ejemplar divino instaura el sacrificio humano en el fuego […] La ceremonia del Fuego Nuevo en el Huizachtepetl era por lo tanto, la conmemoración de este acontecimiento, el más importante de su sistema ritual, ya que gracias a su realización los dioses les permitían a los hombres continuar viviendo. Las emociones que se jugaban en ese ritual eran un auténtico terror mortal y una alegría posterior de dimensiones cósmicas.”

SILVIA TREJO, «La ceremonia del Fuego Nuevo en el “Cerro de la Estrella”

Ella explica que antes de que apareciera la Nueva Lumbre, el pueblo vivía un terror apocalíptico. Creían que si el fuego no prendía, las estrellas se convertirían en monstruos (Tzitzimime) y devorarían a la humanidad.

Dice que el paso del miedo a la alegría cuando aparecía la primera chispa era de “dimensiones cósmicas”.

Era sentirse muerto y volver a nacer.

“Luego salían ciertos ministros de los templos de México, dos leguas a un lugar que se dice Iztapalapa, y subían a un cerrejón que allí está, sobre el cual estaba un templo del demonio […] Pues allí a la media noche, que era principio del año de la siguiente hebdómada los dichos ministros sacaban nueva lumbre de un palo que llaman palo de fuego [Mamalhuaztli], y luego encendían tea, y antes que nadie encendiese, con mucho fervor y prisa la llevaban al principal templo de México, y presta la lumbre delante de los ídolos, traían un cautivo tomado en guerra, y delante el nuevo fuego sacrificándole…”

Historia de los Indios – Fray Toribio de Benavente, Motolinia

“La ceremonia culminaba en la medianoche de la vigilia de la fiesta, con el encendimiento de un fuego sobre el pecho de un prisionero de guerra en el cerro Huixachtecatl (Cerro de la Estrella), en las inmediaciones de Iztapalapan. Lo interesante es que Sahagún describe con precisión la forma en la cual los sacerdotes mexicas determinaban la medianoche, es decir el inicio del día festivo, momento cual encendían el Fuego Nuevo cuando había de arder otros 52 años…”

Gabriel Kenrick Kruell, «Las horas en la vida cotidiana de los antiguos nahuas», en Estudios Mesoamericanos, Nueva época, Núm. 13, julio-diciembre 2012, p. 46.

Krumm explica que, aunque hoy celebramos el solsticio el 21 o 22 de diciembre, en 1531 (bajo el calendario Juliano), el solsticio de invierno caía el 12 de diciembre. Para los indígenas, este no era un día cualquiera: era el momento en que el sol estaba más “débil” y corría el riesgo de morir para siempre.

El Mamahuaztli

  • Era el instrumento tradicional indígena para encender fuego.
  • Consiste en dos maderos que se frotan o se cruzan.
  • En las imágenes de los códices que muestra el video, se ve a los sacerdotes (o incluso a Huitzilopochtli) usando estos palos con “mucho fervor y prisa” para sacar la Nueva Lumbre.
  • Representa la capacidad de generar vida y luz en medio de la oscuridad total de la medianoche.
  • Para el mundo indígena, el fuego nuevo se guardaba y se protegía.
  • Al usar términos que evocan el encendido del fuego, la Virgen les está diciendo que Ella es el lugar donde el verdadero fuego (Jesucristo) se ha encendido.

Nueva Lumbre

Era el fuego sagrado que se encendía cada 52 años para marcar el inicio de un nuevo ciclo de vida. Significaba que los dioses habían aceptado el sacrificio humano y permitían que el sol volviera a salir, evitando el fin del mundo.

Cuando se lograba encender la “Nueva Lumbre”:

  1. Se repartía desde el Cerro de la Estrella hacia todos los templos.
  2. Desde los templos, la gente la llevaba a sus casas para encender sus hogares.
  3. Representaba la esperanza de que la vida continuaría y que las tinieblas habían sido derrotadas.

Citas del video:

Código Borbónico: https://archive.org/details/codiceborbonicom00hamy

Quinta B

El nombre Panquetzaliztli significa “Levantamiento de banderas”.

Durante esta veintena, se colocaban banderas de papel en los árboles frutales y templos.

En la escultura de la imagen anterior, el glifo muestra una bandera, lo que identifica que el evento ocurrió en este mes ritual.

“Fuego Nuevo” no es un evento aislado de medio siglo. Es una tecnología ritual de renovación constante. Cada año, al finalizar el ciclo solar, el fuego debía ser “rejuvenecido” para asegurar que el sol volviera a salir.

Grupo Borgia, estos libros sagrados muestran a sacerdotes realizando el encendido del fuego de forma anual, lo que prueba que la religión mexica era mucho más dinámica de lo que dicen las crónicas coloniales simplificadas.

“…fecha precisa dentro de los tres ciclos calendáricos del tonalpohualli (día 1 acatl), del cecempohuallapohualli (fiesta de panquetzaliztli) y del xiuhpohualli (año 2 acatl). Esto significaría que los autores de esta escultura sobreentendieron el año 2 acatl y se concentraron en el día de la fiesta de panquetzaliztli, correspondiente a 1 acatl. Lo interesante del día 1 acatl del año 2 acatl es que corresponde a algún día del mes de diciembre, cerca de solsticio de invierno.”

GABRIEL KENRICK KRUELL, «Las horas en la vida cotidiana de los antiguos nahuas», en Estudios Mesoamericanos, Nueva época, Año 7, Número 13, julio-diciembre 2012, pp. 49-50.

“Debido a la importancia calendárica del ciclo de los 52 años, generalmente se piensa que el Fuego Nuevo se celebraba en ese lapso de tiempo. Sin embargo, la realidad es que lo encendían cada año, según testimonian los códices Borgia, Vindobonensis, Laud y Nuttall, como lo ha investigado Karl A. Taube: ‘La aparición del rito de Fuego Nuevo en las láminas del portador del año del Códice Borgia, indica que hacer el fuego nuevo puede no haber estado limitado solamente a la ceremonia de los 52 años, sino que era un componente común de los rituales mexicanos de año nuevo’.”

KARL A. TAUBE, «La vasija de pulque de Bilimek, saber astral. Calendario y Cosmogonía del Posclásico tardío en México central», en Xavier Noguez y Alfredo López Austin (Coord.), De Hombres y Dioses, Fondo Editorial Edo. De México y Colegio Mexiquense, México 1997, pp. 125-126.

Karl Taube iconografistas importantes habla del ritual como un “componente común”, y explica que era una especie de “reseteo” energético para el año venidero.

  • En la cosmovisión mexica, el sacrificio no era un acto de odio, sino de entrega máxima por la comunidad. Así como una madre da la vida por su hijo, el cautivo y los sacerdotes “daban la vida” para que la humanidad entera no pereciera en la oscuridad.

La Medianoche

  • Para los nahuas, la medianoche no era solo un horario, sino una zona “liminal” o un puente. Los niños nacidos en ese instante exacto poseían una dualidad espiritual, ya que recibían la energía (tonalli) del día que terminaba y del que comenzaba, dándoles un destino excepcional y complejo.

“Destacar el lugar privilegiado que ocupaba la medianoche para los antiguos nahuas. Se trataba del umbral a través del cual se transitaba de un día a otro, en el cual los niños que entonces nacían estaban en el medio (nepantla) y gozaban del privilegio de dos tonalli diferentes. Los sacerdotes llamaban esta hora tlatlapitzalizpan, porque con el sonido de las trompetas comenzaba un nuevo día marcado por importantes actividades nocturnas. Yohualnepantla era la hora en la que, en el frío de las noches invernales, Yohualteuctli Yacahuiztli Yohualitqui, como se apodaba el Mamalhuaztli [Bastón para sacar fuego], alcanzaba el cenit y, al revés, Tonatiuh llegaba a su nadir.”

GABRIEL KENRICK KRUELL, «Las horas en la vida cotidiana de los antiguos nahuas», p. 52.

El Mamalhuaztli y las Estrellas

Apodos sagrados para el Mamalhuaztli (los palos para hacer fuego), vinculándolos con las estrellas (probablemente la constelación de Orión).

Cuando estas estrellas llegaban al punto más alto (cenit), era la señal física de que el Sol (Tonatiuh) estaba en el punto más profundo del inframundo (nadir).

El tonalli era la fuerza vital y el signo astrológico que definía la personalidad y el futuro de cada individuo.

El “bastón para sacar fuego” no era solo un objeto de madera, sino una representación de deidades estelares que guiaban el tiempo.

Iztapalapa

Era el señorío situado al pie del cerro. Los habitantes de Iztapalapa tenían el honor y la responsabilidad de recibir a los sacerdotes de Tenochtitlan y escoltarlos hacia la cima. Era la “puerta de entrada” al ritual.

Culhuacán

Era la ciudad con el linaje más antiguo y prestigioso. Su importancia radicaba en que poseían la tradición tolteca; sin la bendición de los sabios de Culhuacán, el fuego no tenía legitimidad histórica ni divina.

El Cautivo: El recipiente de la vida

No se elegía a cualquier persona. El cautivo era un guerrero capturado en una “Guerra Floris” (Xochiyaoyotl). Debía ser un hombre valiente, de nombre noble y sin defectos físicos.

  • Para los mexicas, él no era una víctima, sino un mensajero.
  • Se le trataba con honor hasta el último momento, pues su cuerpo se convertía en el “altar” donde la humanidad negociaba con el cosmos su supervivencia por otros 52 años.
  • Su cuerpo luego lo dejaban caer.

Quinta C

La Virgen, Mujer Eucarística.

• María ofrece a su propio Hijo como el único y eterno sacrificio, sustituyendo la necesidad de cualquier otro sacrificio humano.

• Se presenta como quien entiende el dolor del sacrificio, pero anuncia que el de su Hijo es el definitivo.

• Jesús se entrega a nosotros desde ese “hágase en mí tu palabra”.

• Ella le ha dado su espacio, tiempo, calor, alimento y, sobre todo, su amor.

• “Bendita tú entre todas las mujeres”. Le dice su prima.

• En la cruz hay un ofrecimiento total: Dios Padre ofrece a su Hijo, el Espíritu Santo ofrece a su Hijo, Jesús ofrece su vida y ella ofrece a su amor en persona.

• Dios la quería a ella para que participara en ese tiempo perfecto, para que tomara las semillas del Verbo.

Dios es el que toma los tiempos: El tiempo en Guadalupe

  • Dios nos crea en este tiempo, por una razón.
  • Dios es amor misericordioso que se entrega más allá de los tiempos y espacios.
  • Dios, con su misericordiosa manera de proceder, toca la historia y la convierte en eternidad.
  • Él es quien toma la iniciativa en la encarnación y quien permite al ser humano participar en la historia de la salvación.
  • Él es el “Dueño del cielo” que trae vida eterna.
  • La Virgen de Guadalupe no es un instrumento pasivo; ella es la madre que ha dado a Dios su corazón, su cuidado, su espacio y todo su amor.
  • Gracias al sí de María nos hace parte de la vida eterna.

Sobre los sacrificios

“los caballeros y comendadores del sol, que se llamaban Cuacauhtin, que quiere decir águilas, hacían la fiesta del sol, que llamaban Nauholin […] era sacrificar un indio en nombre del sol, todo embijado de colorado […] y empezaba a subir por el templo, puesto de pies en la piedra del sol en el medio día della, que era hacer el medio día, llegaban los sacrificadores y sacrificábanlo allí, abriéndole el pecho por medio, y sacábanle el corazón ofreciéndolo al sol, y rociando con sangre, hacia arriba al mesmo sol, luego para representar la cayda del sol hacia Occidente, dejaban caer el cuerpo muerto por las gradas abajo.”

FRAY DIEGO DURÁN, Historia de las Indias de Nueva España e Islas de Tierra Firme, 1579, Ed. CONACULTA, México 2002, pp. 247-248.

“Destacar el lugar privilegiado que ocupaba la medianoche para los antiguos nahuas. Se trataba del umbral a través del cual se transitaba de un día a otro, en el cual los niños que entonces nacían estaban en el medio (nepantla) y gozaban del privilegio de dos tonalli diferentes. Los sacerdotes llamaban esta hora tlatlapitzalizpan, porque con el sonido de las trompetas comenzaba un nuevo día marcado por importantes actividades nocturnas. Yohualnepantla era la hora en la que, en el frío de las noches invernales, Yohualteuctli Yacahuiztli Yohualitqui, como se apodaba el Mamalhuaztli [Bastón para sacar fuego], alcanzaba el cenit y, al revés, Tonatiuh llegaba a su nadir.”

GABRIEL KENRICK KRUELL, «Las horas en la vida cotidiana de los antiguos nahuas», p. 52.

Quinta D

Flor de cuatro pétalos en el vientre de Guadalupe

Es un glifo que les recuerda a la mentalidad indígena, que les hablaba de Nahui Oli.

Gabriel Kenrich confirma que era el momento del nacimiento de Nahui Olin en lo más profundo de las entrañas de la tierra, cuando en el cielo nocturno el dios Mixcoatl encendía el fuego y permitía que el Quinto Sol, exhausto y casi apagado, pudiera seguir su recorrido por otros 18.980 días. Era el instante crucial en el cual nacía Huitzilopochtli del vientre de Coatlicue, acompañado del Xiuhcóatl [serpiente de fuego, serpiente brillante, serpiente solar] y del Mamalhuaztli [bastón para sacar fuego], armas gracias a las cuales derrotaba a su hermana Coyolxauhqui y hacía huir a sus tíos, los innumerables Huitznahuaque.

La virgen NO TOMA IDOLATRÍAS, toma aquella necesidad de vida que tienen los indígenas.

Para los indígenas sus sacrificios eran necesarios para salvar el universo.

Toman el sol que surge de las entrañas de la tierra, y lo manifestaban de aquellas maneras.

Las serpientes en los mitos:

Las serpientes eran algo bueno para los indígenas.

Era el instrumento para derrocar las sombras.

Las serpientes eran el líquido precioso, el agua y la sangre.

Las serpientes de Fuego eran algo bueno.

“El instrumento principal de la derrota de las fuerzas obscuras, la terrible Serpiente de Fuego empuñada por Huitzilopochtli en el mito, encuentra su dramática celebración en la quema de papeles en el Cuauhxicalco: se trata del rayo solar, un arma de la cual el dios se proveyó antes de nacer, cuando todavía estaba en el vientre de la tierra, lugar de la serpiente y del fuego.” El bastón para sacar fuego y la Serpiente de Fuego son las armas con las cuales derrota a su hermana. La Serpiente de Fuego es el primer rayo del sol anunciando esa nueva era llena de la sabiduría divina.

GABRIEL KENRICK KRUELL, «Panquetzaliztli. El nacimiento de Huitzilopochtli y la caída de Tezcatlipoca», en Estudios Mesoamericanos, Nueva época, 10, enero-junio 2011, p. 87.

La veía como arma gracias a las cuales derrotaba el sol [Huitzilopochtli] a las tinieblas.

Bastón para sacar el Fuego y la Serpiente de Fuego, con esto vence a las tinieblas, esto significa el primer rayo del sol anunciando esa nueva era llena de la sabiduría divina.

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