Apunte del video Volcanes y Cerros en la Virgen de Guadalupe por M. Emilia Zuchelli
Este video es sobre una conferencia realizada por el padre Eduardo Chávez en donde nos presenta al ingeniero Carlos Gerardo Ojeda Barrero, egresado de la Universidad Anáhuac Mayab, ingeniero geoespacial e ingeniero en mecatrónica. También ha sido líder técnico de soporte en proyectos de investigación del laboratorio de control y optimización de energía del Drive Club College of Engineering, participando en el proyecto “Modelado y análisis de absorbancia solar debido a las pérdidas por polvo sobre los módulos solares”.
De lo que Ojeda nos habla es de los volcanes y flores en la Virgen de Guadalupe, contribuyendo la resolución a problemas de simulación numérica y análisis de datos.
Pero antes Cháves nos hace recordar a Mario Rojas, quien al comenzar con todo esto, puso la flor de cuatro pétalos exactamente en el Tepeyac para ver si las otras flores-cerro coincidían con los volcanes cercanos en el valle. Y el resultado fue que sí coincidían en un setenta y tantos por ciento.
Después Fernando Ojeda y su nieto Gerardo, perfeccionaron este asunto poniendo los cerros para que coincidan con las flores, a ver dónde coincide la flor de cuatro pétalos. Y esto es lo que nos explica.
Objetivo del estudio
Desde un inicio Gerardo Ojeda nos aclara que “va a ser un tema puramente científico” y que no va “a tratar de abarcar mucho más que eso”, él viene “a hablar de volcanes y cerros en el vestido de la imagen de Guadalupe”.
Pero antes de esto nos dice cuál fue el objetivo de este estudio que nos va a presentar:
“(…) yo vengo a hablar de una corroboración que se hizo por el ISEC Mérida para verificar esos estudios.”
Partimos del padre Mario Rojas. Él ya había planteado que existía la posibilidad de que los cerros y volcanes del Anáhuac estuvieran representados en base a las flores-tepetl del vestido de Guadalupe.
Esta hipótesis fue posteriormente revisada y perfeccionada por el doctor Fernando Ojeda Llanes en su libro Decodificando el Tepeyac, quien utilizó la correlación de Pearson matemáticamente para verificar si existía una correlación matemática entre estos cerros y volcanes, aunque antes se utilizó otra metodología.
Metodología del estudio inicial
Se tomó la posición de diferentes cerros y volcanes en la orografía de México. Después se dibujó un mapa sobre la imagen de la Virgen de Guadalupe, utilizando una réplica original cuyas distancias fueron tomadas directamente del camerino.
Entonces, todos los volcanes están colocados en la posición que deberían estar.
A partir de ahí se lograron localizar distintos sitios:
- La Malinche.
- El Iztaccíhuatl.
- El Popocatépetl.
- El Jocotitlán.
- Valle de Bravo.
- La Sierra de Temascaltepec.
- El Nevado de Toluca.
- Chichinautzin.
- El Cerro del Tepeyac.
- El Papayo.
- El volcán Zitácuaro–Valle de Bravo.
Además, las flores-tepetl visibles en el vestido son nueve. Pero el doctor Fernando tuvo la oportunidad de entrar al camerino y tenía la hipótesis de que existía una décima flor oculta.
Efectivamente, verificó que esta flor se encontraba en la parte del manto y agregó una única flor de cuatro pétalos ubicada en el Cerro de la Estrella el Nahui Ollin, que tiene una enorme importancia para las culturas originarias.
Es sumamente importante mencionar que el estudio se basó en proporciones geográficas. Los cerros y volcanes no fueron seleccionados al azar, sino que se tomó en cuenta la posición proporcional que guardan las distancias de la geografía en relación con la perspectiva de las flores.
La correlación matemática
Ahora sí, volvamos a la correlación matemática de Pearson que Fernando utilizó.
Tomó como variable X las distancias en centímetros entre las flores, y como variable Y las distancias en kilómetros entre los cerros y volcanes.
Es importante recalcar que esta correlación no convierte centímetros en kilómetros literalmente. Lo que hace es comparar el conjunto geométrico de posiciones de volcanes y cerros con el conjunto geométrico de flores-tepetl del vestido. Y permite ver qué tan fuerte es la relación geométrica entre ambos sistemas.
La corroboración realizada por el ISEC Mérida
En este punto de la conferencia, Gerardo Ojeda explica que el tema no fue trabajado solamente por él, sino que participaron varias personas, entre ellas David Ojeda, Ricardo Ojeda, Daniel Ojeda y Fernando Ojeda. El objetivo era comprobar científicamente si los resultados obtenidos anteriormente realmente podían verificarse.
Al intentar repetir el estudio original encontraron algunas diferencias y dificultades. La primera tenía que ver con el criterio utilizado para tomar las coordenadas de los volcanes y cerros. No era lo mismo tomar la base de un cerro, su centro o su punto más alto. Además, había zonas particularmente complejas, como la Sierra de Temascaltepec, donde no era fácil determinar un punto específico debido a la amplitud geográfica del lugar.
Por esta razón decidieron realizar una investigación de campo en 2019.
Investigación de campo en 2019
El grupo recorrió distintas zonas relacionadas con los volcanes y cerros identificados en el estudio inicial. Entre los lugares visitados estuvieron:
- Valle de Bravo.
- Cerro Gordo.
- Cerro de los Tres Reyes.
- Sierra de Juan Luis.
- Cerro Pelón.
- Cerro Peñón.
- San Lucas del Pulque.
- Zitácuaro.
- Donato Guerra.
- Cerro La Silla.
- Cerro La Guacamaya.
- Cerro Cacique.
La intención era obtener coordenadas reales mediante GPS y compararlas posteriormente con las coordenadas utilizadas en Google Earth.
Ojeda explica que utilizaron un GPS Garmin eTrex, suficiente para el tipo de medición que estaban realizando, ya que trabajaban sobre distancias de kilómetros y no necesitaban precisión milimétrica.
La metodología consistía en:
- Buscar los puntos de referencia en Google Earth.
- Acercarse físicamente a esos lugares.
- Obtener señales GPS suficientes.
- Registrar las coordenadas.
- Compararlas con las obtenidas digitalmente.
Según relata, el viaje también les permitió darse cuenta de las limitaciones visuales de los programas satelitales. Muchos cerros que en Google parecían pequeños accidentes geográficos resultaban ser enormes elevaciones montañosas al verlas directamente en campo.
Resultados de la investigación
Después de realizar las mediciones y compararlas con Google Earth, descubrieron que las coordenadas digitales eran prácticamente idénticas a las obtenidas en campo. Esto significó que no era necesario rehacer completamente el modelo ni realizar interpolaciones matemáticas adicionales.
A partir de ahí comenzaron a trabajar nuevamente con la correlación matemática.
Ojeda dedica una parte importante de la conferencia a explicar, de manera sencilla, cómo funciona el cálculo de distancias entre coordenadas geográficas. Primero aclara que la Tierra se modela matemáticamente como un geoide y que, para hacer mediciones precisas, las coordenadas geográficas deben convertirse en coordenadas UTM, que permiten trabajar sobre superficies planas.
Una vez convertidas las coordenadas, utilizaron la fórmula clásica de distancia entre dos puntos para calcular las distancias entre volcanes y cerros.
Con estos resultados pudieron volver a comparar:
- Las distancias entre las flores del vestido de la Virgen.
- Las distancias entre los volcanes y cerros reales.
El resultado obtenido fue una correlación de Pearson del 92.13%.
¿Qué significa este resultado?
Ojeda explica que matemáticamente una correlación superior al 80% ya es considerada muy alta. Por eso, obtener un 92.13% implica una coincidencia geométrica extremadamente precisa entre ambos conjuntos.
Según sus palabras, esto significa que “la imagen geográficamente es casi perfecta con la radiografía de México”.
Para mostrarlo, durante la conferencia enseñan gráficos donde puede verse cómo las proporciones de las flores coinciden con las proporciones geográficas de los volcanes y cerros identificados.
La conclusión final del estudio es que la investigación realizada originalmente por Fernando Ojeda fue validada por el equipo del ISEC Mérida, tanto mediante comprobación matemática como mediante verificación en campo.
Reflexión final del padre Eduardo Chávez
Después de la exposición científica, el padre Eduardo Chávez realiza una reflexión más simbólica y espiritual sobre el significado de la flor de cuatro pétalos, el Nahui Ollin.
Explica que esta flor tiene una enorme importancia dentro del pensamiento indígena, ya que representa movimiento, vida, verdad divina y la presencia de Dios.
El padre Chávez relaciona especialmente esta flor con el Cerro de la Estrella, lugar donde los antiguos mexicas celebraban el Fuego Nuevo y la renovación del ciclo del tiempo.
Por eso considera significativo que la flor de cuatro pétalos aparezca precisamente vinculada a ese lugar dentro de la imagen guadalupana.
A partir de ahí desarrolla una interpretación simbólica de la Virgen de Guadalupe embarazada. Según explica, para el mundo indígena una mujer embarazada representaba la síntesis de la energía dispersa en el universo, porque llevaba dentro de sí la vida.
Sin embargo, afirma que la Virgen de Guadalupe no lleva simplemente “la síntesis de la energía del universo”, sino al mismo “Dueño del cielo y de la tierra”, retomando las palabras atribuidas a la Virgen en el Nican Mopohua:
“Soy la madre del verdaderísimo Dios por quien se vive”.
De esta manera, la conferencia termina uniendo dos perspectivas distintas: por un lado, la investigación matemática y geográfica; y por otro, la interpretación simbólica y espiritual de la imagen de Guadalupe.
FUENTE
- Video Volcanes y Cerros en la Virgen de Guadalupe, Ing. Gerardo Ojeda | Congreso, 30 de julio 2022 (7 oct. 2022), publicado en el canal de YouTube Instituto Superior de Estudios Guadalupanos – ISEG. Canal: https://www.youtube.com/@guadalupecodice Sitio Web: https://www.morenita.tv/

