Monseñor Eduardo Chávez / Códice guadalupano
Monseñor Eduardo Chávez, al profundizar en el significado del Códice Guadalupano, propone una mirada rica en simbolismo, historia y espiritualidad que permite comprender la aparición de la Virgen de Guadalupe como un acontecimiento de alcance universal.
Madre de Todos
Desde el inicio, destaca que, aunque la aparición tuvo lugar en México, la Virgen no pertenece a un solo pueblo, sino que es verdaderamente la “Madre de todos”. Subraya su origen judío, al ser María de Nazaret, y menciona incluso la raíz árabe del nombre “Guadalupe”, lo que refuerza su carácter universal y cercano a todas las culturas.
Sin embargo, insiste en que el centro del mensaje no es ella misma, sino Jesús, a quien lleva en su vientre. La imagen guadalupana no apunta a la exaltación de María, sino a Cristo: ella es presentada como el “tabernáculo inmaculado”, el “arca viviente” que trae al Salvador al mundo.
Contexto histórico
El contexto histórico en el que ocurren las apariciones resulta fundamental para comprender su profundidad. Estas tuvieron lugar entre el 9 y el 12 de diciembre de 1531, fechas que coinciden con el solsticio de invierno y con la festividad indígena del Panquetzaliztli.
En ese tiempo, las culturas originarias vivían con temor ese momento del año, ya que creían que el sol podía debilitarse, y por ello realizaban sacrificios humanos para “alimentarlo”. Monseñor Chávez describe la crudeza de estos ritos para resaltar el contraste con el mensaje guadalupano: la Virgen no viene a pedir sacrificios, sino a ofrecer a su propio Hijo como el sacrificio único, perfecto y definitivo. De este modo, se pone fin a la lógica de la violencia y se inaugura un camino de amor y entrega.
Juan Diego

Otro aspecto central es la elección de Juan Diego. La Virgen no se aparece al obispo ni a una figura de poder, sino a un hombre sencillo, un laico tolteca, perteneciente a un pueblo considerado sabio. Este gesto dignifica profundamente a la persona humana, mostrando que todos tienen un valor inmenso ante Dios.
Sin embargo, a pesar de su autoridad como Madre de Dios, la Virgen no actúa al margen de la Iglesia: le pide a Juan Diego que acuda al obispo y siga sus indicaciones. Con esto, se reafirma que la construcción de una “casita sagrada”, entendida como una nueva civilización basada en el amor, debe realizarse en comunión con la autoridad eclesial.
En medio de este relato, uno de los momentos más conmovedores es el mensaje de consuelo que la Virgen dirige a Juan Diego cuando este se encuentra angustiado por la enfermedad de su tío. Sus palabras “¿No estoy yo aquí, que tengo el honor de ser tu madre?” expresan una cercanía profundamente maternal. No se trata solo de una afirmación teológica, sino de una experiencia íntima de protección, como si lo acogiera en el “hueco de su manto”. Además, el modo en que lo llama, con diminutivos afectuosos como “Juanito” o “Juan Dieguito”, refleja en la cultura latina un amor lleno de respeto y ternura, elevando aún más la dignidad de la persona.
Su misión
Finalmente, Monseñor Chávez presenta a la Virgen de Guadalupe como una “Mujer Eucarística”. Esta expresión resume toda su misión: ella lleva a Jesús en su vientre para entregarlo al mundo, del mismo modo que la Eucaristía es la presencia viva de Cristo que se ofrece por amor.
Su mensaje no queda en el pasado, sino que interpela a cada persona hoy: invita a ser reflejo de ese amor divino, a convertirse en “imagen” viva de Dios en medio de los demás.
Así, el Códice Guadalupano no es solo un relato histórico o devocional, sino una síntesis profunda de fe, cultura y humanidad, donde se revela un mensaje de esperanza, dignidad y amor universal que sigue vigente hasta nuestros días.
FUENTE
- Video Monseñor Eduardo Chávez | Códice guadalupano – Symposium Agape 2018 (3 abr. 2018), publicado en el canal de YouTube OEC.ARCHGH Evangelization and Catechesis. Canal de YouTube: https://www.youtube.com/@oec.archghevangelizationan4581

