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Saga de Panquetzaliztli #22 al #25 – Patronato Guadalupano | P. Eduardo Chavez – Apuntes por Maylin Izaguirre

  • Los misioneros llamaron a este ritual “fuego nuevo” por su asombrosa similitud con la Vigilia Pascual.
  • En ambas tradiciones, se apagan todas las luces para que una única luz bendecida (el Cirio Pascual en el catolicismo) ilumine a la asamblea y se distribuya a todos.
  • Mientras que el ritual indígena buscaba “pagar una deuda” de sangre para que el sol no muriera, el mensaje cristiano introducido por Guadalupe presenta a un Dios que entrega su propia sangre y cuerpo para que el ser humano tenga vida plena
  • Anhelo de vida, incluso los que sobreviven al suicidio tienen plenitud de vida, los toltecas mexicas.
  • El día más pequeño de vida asumieron que tenían una deuda para que el cosmos pudiera continuar, por que buscan la vida.
  • La virgen no toma Panquetzalitski, la virgen toma el anhelo de vida de los indígenas ese 12 de diciembre.

celebraban la pascua.

  • La Virgen de Guadalupe realiza un milagro perfecto cuyo objetivo central es la evangelización, poniendo a Jesucristo en el corazón de las personas y respondiendo al anhelo universal de vida plena y paz.
  • Los indígenas vivían un vacío espiritual, sus celebraciones habían sido desmanteladas. Guadalupe aparece en 1531, un momento de desesperación donde el deseo de supervivencia estaba a flor de piel.

La Batalla del Sol

  • Para los mexicas, el sol perdía su fuerza en el día más corto del año.
  • Creían que el astro necesitaba energía vital (sangre y corazones) para derrotar a las tinieblas y permitir que el ciclo de la vida continuara.
  • Sin este sacrificio, el cosmos entero se detendría.

“En este mismo mes se hacia la fiesta que llaman Xiutlecutli que es el señor del fuego y hacianla de esta manera (que tomaban cuatro sacerdotes, cada uno su manojo de ocotl y avisaban del alto del templo y con ciertas ceremonias que hacían a la parte del poniente y luego a la del norte y al poniente y después al medio día y echaban el ocote en un brasero que tenían en los templos y allí se quemaba y esto le servia como de lámpara, porque nunca se apagaba de noche ni de día el bracero.”

En la segunda parte del folio del códice Telleriano Remensis dedicado a la fiesta de Panquetzaliztli Códice Telleriano Remensis, f. 5r.

El Ritual del Fuego Nuevo

  • Oscuridad Absoluta, se apagaban todas las luces de la ciudad, incluyendo los hogares y los braseros de los templos que normalmente ardían día y noche. Mantener un carbón encendido durante este tiempo era castigado con la muerte.
  • El fuego se encendía mediante el sacrificio de una víctima.
  • Los sacerdotes extraían el corazón y, en el pecho abierto del sacrificado.
  • se colocaba el ocote para generar la lumbre nueva.
  • Participaban cuatro sacerdotes que saludaban a los cuatro puntos cardinales (poniente, norte, sur y oriente) con bastones de fuego antes de colocar la lumbre en el brasero del templo.

“Los viejos mexicanos dijeron al rey Moctezuma que, viejos guardadores de los reportorios y acabamientos de años que llaman toxinmolpilli, […] que tan solamente faltaban cuatro días para escurecerse el sol, como agora se dice eclipse del sol y luna, y para ello se ha de hacer lumbre nueva, como decir que es el cirio pascual, que se saca la lumbre de dos trozos de leños rollizos y se iba a sacar de noche de encima del cerro de Huixachtecatl, que es el cerro de Iztapalapan y Culhuacan…”

La Virgen aparece en diciembre de 1531, en el solsticio de invierno, un momento de crisis total donde los indígenas temían el fin del mundo porque sus rituales habían sido prohibidos.

Se asumían como deudores que debían entregar esta ofrenda para que el cosmos y el ciclo de la vida pudieran continuar; sin ello, el universo se detendría.

Los “Huehuetéotl, Xiuhtecuhtli, el “Señor del Fuego”. Durante su fiesta:

  • Cuatro sacerdotes (el número 4 era sagrado) participaban en la ceremonia.
  • Cada uno portaba un bastón de fuego elaborado con cuatro palos.
  • Realizaban ceremonias orientadas a los puntos cardinales: poniente, norte y mediodía (sur).
  • Encendían el ocote en un brasero del templo que debía permanecer encendido día y noche como una lámpara perpetua
  • Existía el terror de que, si no se lograba encender el fuego nuevo, las mujeres embarazadas se transformarían en “fieros animales” (fábulas de figuras bellas pero terribles) que devorarían a los hombres y mujeres.
  • Por ello, les ponían una carátula de penca de maguey en el rostro y las encerraban en trojes (graneros)

El Cerro

Se identifica como el cerro de Huixachtécatl (o Huizachtécatl).

Conocido actualmente como el Cerro de la Estrella, ubicado en Iztapalapa y Culhuacán.

Era el escenario principal para la ceremonia del Fuego Nuevo que marcaba el cierre de un ciclo de 52 años.

La “lumbre nueva” se extraía de noche en la cima del cerro utilizando dos trozos de leños rollizos (un método de fricción manual).

Los ancianos indígenas profetizaron a Moctezuma que, días antes del “acabamiento de los años”, el sol se oscurecería (un eclipse), lo que obligaba a realizar el ritual en el cerro para asegurar la continuidad de la vida.

Línea de tiempo:

  • 1530: Año marcado por presagios naturales
  • 1531 (Año de las Apariciones):
    • Paso de un cometa: Registrado en los códices como un signo de cambio.
    • Eclipse de sol: Mencionado como un evento que generó gran temor, pues los sabios habían advertido a Moctezuma que el sol se oscurecería cerca del cierre de un ciclo.
    • 12 de diciembre: Coincidencia con el solsticio de invierno (según el ajuste de la época). Es el momento en que el día es más corto y la noche más larga, simbolizando el punto máximo de oscuridad antes del triunfo del sol. Guadalupe.
  • Post-1531: nuevo ciclo de vida, bajo una nueva sabiduría.

Moctezuma , estaba desesperado, sumido en una mustia total y un mar de lágrimas. Su desesperación nacía de la interpretación de los presagios (como el eclipse y el cometa) que señalaban el regreso de Quetzalcóatl y el fin de su trono.

El contexto era de una tristeza profunda. Los sabios indígenas decían a los sacerdotes católicos: “Déjennos morir, nuestros dioses han muerto”

La Virgen de Guadalupe no ofrece una idolatría, sino que ofrece a su hijo, Jesucristo, la verdadera Pascua Florida, señor del tiempo, y del universo.

1529: Un año de caos social y político. El obispo fray Juan de Zumárraga escribió: “Si Dios no provee con remedio de su mano, está la tierra en punto de perderse totalmente”. Esto debido a los crímenes de la Primera Audiencia y la suspensión de sacramentos en la Ciudad de México.

1530: Año marcado por la naturaleza con la ocurrencia de tres terremotos

1531: El año del “choque” de signos:

  • El paso de un cometa y un eclipse de sol
  • Los indígenas creían que el sol no podría vencer a las tinieblas porque ya no había sacrificios humanos masivos (prohibidos tras la conquista en 1521)
  • Las apariciones ocurren en el solsticio de invierno, el eje del calendario indígena.

“Y llegado el día y noche, estando ya todos encima del cerro de Huixachtecatl, que no es verdad que tal cosa había de permitir el muy alto y verdadero Jesucristo Señor, sino cosas ordenadas del demonio” y que a media noche “hecha la lumbre nueva sacada de los dos maderos […] Comienzan luego de ir de todos los pueblos comarcados a subir por lumbre nueva, inventada del gran diablo Huitzilopochtli; y en saliendo el Lucero de la mañana, cesan todos de ir por más lumbre.”

HERNANDO DE ALVARADO TEZOZOMOC, Crónica Mexicana, Ed. de Gonzalo Díaz Migoyo y Germán Vázquez Chamorro, España 1997, p. 412.

El Calendario

Para los mexicas, el calendario no era un registro práctico, sino vital. Su vida dependía de ajustar perfectamente los tiempos de lluvia, sequía y solsticios.

“Esta coincidencia del año 1507 podría ser un indicio de que los mexicas ajustaban su calendario anual cada 52 años, durante el año ome acatl y al final de la veintena de panquetzaliztli, haciendo coincidir perfectamente el nacimiento de Huitzilopochtli con el solsticio de invierno”

GABRIEL KENRICK KRUELL, «La concepción del tiempo y de la historia», en Estudios Mesoamericanos, Nueva época, Año 7, Número 13, julio-diciembre 2012, pp. 10-11.

La fiesta de Panquetzaliztli era el eje para colocar y ordenar sus calendarios. Al aparecerse la Virgen con esta fecha clave, los indígenas “captaron e intuyeron” inmediatamente que estaban ante el dueño del cielo y de la tierra

Cerro de Huixachtécatl

También llamado Huixachtécatl o Huixachtecatl, es el actual Cerro de la Estrella.

Era el lugar sagrado donde se realizaba la ceremonia más importante del calendario mexica: el encendido del Fuego Nuevo.

El cronista dominico fray Diego Durán describe que el encendido de la “lumbre nueva” en este cerro se hacía de una manera sorprendentemente similar a como la Iglesia Católica enciende el Cirio Pascual durante la Vigilia.

¿Por qué el lugar era importante para los indígenas?

Durante cuatro días antes de la ceremonia (el número cuatro vuelve a ser clave), se ordenaba apagar todas las lumbres en las provincias cercanas a México.

Los indígenas subían a lo que el video llama el “macizo del Tepeyac” (que originalmente incluía varios cerros unidos) para observar hacia el oriente la salida del sol.

Su punto de referencia visual era el volcán del Papayo.

Una suerte de triángulo simbólico entre el Cerro de la Estrella (donde nace el fuego), el macizo del Tepeyac (punto de observación) y el volcán del Papayo (punto de referencia solar), formando el eje de la esperanza de vida para el mundo indígena.

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