Módulo 2. 2 – Diplomado – La Verdad de Guadalupe – Instituto Guadalupano – Apuntes M. Izaguirre.
Clase 18 – Julio – 2022
- Ella es Santa María de Guadalupe, así tal cual, Guadalupe. No es Tecuatlaxopeuh. Eso es un error; no malintencionado, , pero es un error, por no decir un horror, porque ella quiere el nombre y ahora resulta que alguien, por equivocación, se lo quiere quitar.
¿Quién cometió el error de traducción? ¿Por qué cometió el error?
- El que se equivoca es Luis Becerra Tanco, en su obra de 1672 (porque él muere en el 72 y, pues, por eso le ponemos el 72, pero es una obra que se publica post mortem). Un doctor que se llamaba Antonio de Gama, de Cuautitlán, que sirvió mucho y localizó a los más antiguos indígenas de Cuautitlán para cuando fue la entrevista para las informaciones jurídicas de 1666. (Así que él tenía muy buena fama dentro de la Arquidiócesis, porque en aquel entonces Cuautitlán comprendía la Arquidiócesis de México todavía.) Publica la obra de Luis Becerra Tanco y, en esa obra, la publica post mortem, como te digo, en 1675. Le pone como título: Felicidad de México.
- Esa publicación prácticamente es el texto que se usa para las informaciones jurídicas de 1666. Entonces Luis Becerra Tanco, en las informaciones jurídicas de 1666, prácticamente ya pone la esencia de su obra en algo que en ese momento le llamaban “papel”, porque era un manuscrito, tal cual. Ya después se publicó con el error en el nombre.
- El libro, tiene cosas muy buenas. Como, por ejemplo, que Juan Diego es de Tulpetlac y sale de Tulpetlac. Juan Diego es de Cuautitlán de origen, pero en el momento de la aparición de la Virgen de Guadalupe él estaba en Tulpetlac. Esto lo dice Luis Becerra Tanco en ese libro, algo positivo que nos aclara.
- el error del nombre con Luis Becerra Tanco, en otra suposición. Cuando él dice que Juan Bernardino, quien recibió el nombre completo de parte de la Virgen, es náhuatl.
- El segundo error señalado se relaciona con el nombre “Guadalupe”. Luis Becerra Tanco plantea que Juan Bernardino era hablante de náhuatl. El náhuatl no posee los sonidos equivalentes a las letras G y D del español. Por ello, quizás no escuchó exactamente “Guadalupe”. En su obra utiliza expresiones como: “Parece ser”. “Puede ser”. “Tal vez”. A partir de esta suposición propone distintas alternativas fonéticas al nombre Guadalupe. Entre ellas aparecen términos como: “Tecuatlaxopeuh” “Tecuazaluppe” u otras variantes semejantes.
- Estas propuestas buscan explicar cómo habría interpretado Juan Bernardino el nombre pronunciado por la Virgen. Luis Becerra Tanco intenta además darles un significado simbólico en náhuatl. Entre las interpretaciones sugeridas aparece la idea de:“La mujer que pisa la serpiente”. Hay rechazar también esta hipótesis. Su argumento principal es que si la Virgen hubiera querido identificarse mediante un nombre que significara “la que pisa la serpiente”, ese simbolismo debería reflejarse claramente en la imagen.
- En náhuatl efectivamente no hay sonido G ni sonido B, pero se le olvida a Luis Becerra Tanco que Juan Bernardino fue bautizado en torno al año de 1524. Juan Bernardino, Juan Diego y la esposa de Juan Diego, María Lucía, fueron bautizados en 1524 con sus nombres de pila. Y nada menos que en el nombre del anciano está la B: Juan Bernardino.
- Así que nada de eso puede tomarse como verdadero ni mucho menos. Es más, resulta patético que el mismo que propone esto.En ese libro, todo el libro habla de Guadalupe. Ahí donde propone esto que supuestamente… pues ni siquiera él lo usa así. Todo el libro es Guadalupe. Eso es patético, usar el libro para difamar el milagro.
Mario Rojas
- Mario Rojas, ya modernamente, se le ocurrió decir algunas suposiciones erradas. Una de ellas era afirmar que quién publicó el texto fue Antonio de Gama, dice que la Virgen se imprimió en la tilma de Juan Diego cuando él traía las flores, y a base de piernazos y de rodillazos se fue haciendo la imagen.
- Algo completamente absurdo, pues te recuerdo que, estando delante del obispo, dice que extendió su blanca tilma, la imagen se pasa al otro lado, toda la imagen se pasa al otro lado.
- Viene pisando la serpiente, ¿no? Y te recuerdo que, en la perfecta aparición, la serpiente es algo bueno, no es algo malo. Por eso ella está pisando el mal, pero a los ojos indígenas es el eclipse, no es la serpiente.
- Es hasta los años setenta cuando otra vez vuelven estos documentos y algunos abren los ojos con estas interpretaciones. Esto les gusta mucho a los nahuatlatos, y entonces le gustó mucho también a Mario Rojas.
- Él había traducido muy bien el Nican Mopohua. De hecho, Miguel León-Portilla ponderó la traducción de Mario Rojas como la mejor. Miguel León-Portilla dijo que era la mejor traducción de Mario Rojas.
- Pero Mario Rojas, en una de sus publicaciones, embelesado por este supuesto de Luis Becerra Tanco de 1675, tradujo, en vez de Guadalupe como dice el original. En esa traducción comete su error y en una cosa tan importante como el nombre. Porque no es cualquier cosa. No es la traducción de cualquier detalle. El significado del nombre es tremendamente fuerte. Por eso se lo pone Jesús. El significado está ligado a su misión. Nada menos.
- El cauce del río del agua viva que es Jesús, la relación con la tradición judía, etcétera, etcétera.
El nombre de Guadalupe
No existe ninguna evidencia documental que respalde que la Virgen haya dicho otro nombre distinto a Santa María de Guadalupe.
- Quienes proponen interpretaciones en náhuatl como Tecuatlaxopeuh construyen explicaciones lingüísticas muy elaboradas, pero eso no cambia el hecho histórico de que los documentos conservados registran el nombre Guadalupe.
Para ilustrar su argumento, utiliza el ejemplo de las apariciones de Lourdes. Recuerda que cuando la Virgen se presentó a Santa Bernadette como “la Inmaculada Concepción”, Bernadette repetía constantemente esa frase para no olvidarla, aun sin comprender plenamente su significado teológico. De la misma manera, Juan Bernardino escuchó y transmitió perfectamente el nombre Guadalupe, aunque no conociera su significado completo. Lo importante era conservar fielmente el nombre recibido.
También el nombre Guadalupe no era extraño para los españoles del siglo XVI. Era un nombre conocido dentro de la tradición católica hispana y, por tanto, podía ser identificado fácilmente por las autoridades eclesiásticas. En cambio, si se hubiera presentado un nombre indígena desconocido o asociado a antiguas creencias religiosas, probablemente habría despertado sospechas de idolatría en un contexto muy sensible para la evangelización de los pueblos indígenas.
- Algunos especialistas y estudiosos del náhuatl han construido complejas interpretaciones lingüísticas para explicar cómo un supuesto término indígena podría haber derivado en Guadalupe. Sin embargo, esas construcciones filológicas no prueban que ese haya sido realmente el nombre pronunciado por la Virgen. Una explicación lingüística puede ser muy sofisticada y estar bien construida, pero eso no constituye evidencia histórica.
Para explicar esta idea se utiliza una comparación con el Evangelio. Sería como afirmar que el apóstol Pedro debería llamarse de otra manera porque otro nombre tuviera un significado más adecuado o más profundo. Jesús decidió llamarlo Pedro, y ese es el nombre que debe respetarse independientemente de las interpretaciones posteriores sobre su significado. Del mismo modo, si la Virgen dijo Guadalupe, el debate sobre posibles significados alternativos resulta secundario frente al hecho de conservar el nombre tal como fue transmitido.
- La discusión no debe resolverse únicamente mediante especulaciones lingüísticas, sino mediante el estudio de las fuentes históricas. Deben revisar todos los documentos anteriores a 1675, pues ellos muestran consistentemente el uso del nombre Guadalupe. La evidencia documental tiene más peso que las hipótesis formuladas siglos después.
La relación entre la Virgen María, la Iglesia, San Juan Diego y el acontecimiento guadalupano, vinculándolas con la teología mariana y eclesiológica.
- La canonización de San Juan Pablo II en el Vaticano. Este hecho tiene un significado especial porque fue precisamente Juan Pablo II quien años antes canonizó a San Juan Diego Cuauhtlatoatzin. Una coincidencia histórica excepcional y difícilmente repetible: un papa que canoniza a Juan Diego y que posteriormente también es canonizado. Un acontecimiento único que difícilmente volverá a verse.
«Mujer, ahí está tu hijo».
«Hijo, ahí está tu madre».
Evangelio de Juan (capítulo 19, 26-27).
Podría pensarse que Jesús está preocupado por el futuro de María y por eso la confía al cuidado del discípulo amado. Sin embargo, la lectura teológica que presenta es exactamente la contraria.
La idea central es que no se trata de una mujer necesitada que queda bajo la protección de un hombre, sino de un discípulo que queda bajo la protección de una madre.
Por tanto:
- María no es entregada al discípulo para que él la cuide.
- El discípulo es entregado a María para que ella lo cuide.
- María recibe una misión maternal sobre los discípulos de Cristo.
El padre Chávez afirma que esta interpretación ya la había explicado anteriormente con otras palabras, pero considera que esta formulación es especialmente clara.
- El discípulo amado representa a toda la Iglesia.
- María representa a la Madre de todos los creyentes.
- Cuando Jesús entrega María al discípulo, está entregando María a toda la Iglesia.
- María cuida a la Iglesia.
- María acompaña a la Iglesia.
- María ejerce una maternidad espiritual sobre todos los cristianos.
Pentecostés
María está presente cuando el Espíritu Santo desciende sobre los apóstoles.
Según su explicación:
- Pentecostés es el nacimiento visible de la Iglesia.
- María preside espiritualmente ese momento.
- La comunidad cristiana surge reunida alrededor de María.
La Cruz
Aunque cronológicamente ocurre antes de Pentecostés, no debe analizarse únicamente desde una perspectiva temporal.
Afirma que ambos acontecimientos forman parte de un único misterio salvífico.
Por eso sostiene que:
- En la cruz nace la Iglesia.
- En Pentecostés la Iglesia se manifiesta plenamente.
- Ambos momentos están unidos espiritualmente.
Explica además que cuando Cristo es atravesado por la lanza y brotan agua y sangre de su costado, la tradición cristiana ha visto allí el nacimiento sacramental de la Iglesia.
Las imágenes simbolizan:
- El Bautismo (agua).
- La Eucaristía (sangre).
Por ello muchos teólogos afirman que la Iglesia nace del costado abierto de Cristo.
Cuando Jesús se entrega totalmente en la cruz, también entrega a la humanidad a aquella que fue su madre.
Recuerda que durante la Encarnación:
- María alimentó físicamente a Jesús.
- María lo sostuvo en su vientre.
- María lo nutrió a través del cordón umbilical.
Por eso considera profundamente significativo que Cristo entregue precisamente a María como madre de los creyentes.
- Durante la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe, se presenta un texto de los obispos latinoamericanos reunidos en la ciudad de Aparecida.
Con la expresión de
«Santa María de Guadalupe y el humilde Juan Diego presiden el Pentecostés de nuestro continente».
María puede ser presentada como quien preside el Pentecostés de América. La expresión incluye también a Juan Diego.
Los obispos percibieron correctamente la profundidad del acontecimiento guadalupano.
Para él, el evento de Guadalupe constituye una especie de Pentecostés para América.
La razón es que allí se produce un encuentro extraordinario entre:
- El Evangelio.
- Los pueblos indígenas.
- La Iglesia.
- La cultura americana.
Pero lo que más destaca es la figura del indígena Juan Diego.
- Resulta históricamente sorprendente que en el siglo XVI un indígena recién bautizado aparezca ocupando un papel central en el relato.
Si la historia hubiera sido una invención española, lo lógico habría sido que los protagonistas principales fueran:
- Los conquistadores.
- Los misioneros.
- Las autoridades eclesiásticas.
Sin embargo, ocurre exactamente lo contrario.
El personaje principal es un indígena humilde que recibe un mensaje de la Virgen y es enviado nada menos que ante el obispo de México para comunicarle lo que debe hacerse. Muy significativo porque contradice la mentalidad predominante de muchos textos religiosos del siglo XVI. Ya que gran parte de la literatura evangelizadora de la época tenía un tono muy distinto.
Los misioneros solían insistir en ideas como:
- Abandonar las antiguas idolatrías.
- Rechazar los cultos prehispánicos.
- Aceptar la fe cristiana.
Por eso considera extraordinario que el relato guadalupano coloque en el centro de la historia precisamente a un indígena humilde.
Un humilde indígena que apenas se está formando, recién bautizado, es el que le va a decir al obispo que ha visto a la Virgen.
Imposible. Y todavía más: ¿quién va a inventar una narrativa en la cual, al final de todo, el obispo se hinca llorando delante de un laico?
La Virgen de Guadalupe pondera precisamente al laico.
- Los obispos reunidos en Brasil tuvieron una inspiración maravillosa de parte del Espíritu Santo cuando afirmaron que la Iglesia comienza en el continente como un Pentecostés presidido por la Virgen Santísima de Guadalupe y el humilde Juan Diego.
- La canonización de Juan Diego se dio después de tantos años. Porque antes no se habría valorado suficientemente al laico dentro de la Iglesia.
Como decía la mamá de José Luis Guerrero:
“¿Para qué canonizar a Juan Diego si ya está en el cielo?”.
Y tan es así que San Juan Pablo II puso la fiesta de Juan Diego el 9 de diciembre.
¿Y por qué crees que la puso el 9 de diciembre? Porque es la fecha en que entró al Paraíso. Los santos se celebran el día de su muerte, porque para nosotros ese es el día de su nacimiento al cielo.
Es el día en que entran al Paraíso.
El verdadero sentido de la canonización que tenía que darse en el momento justo y adecuado.
No podía darse en cualquier época.
Existieron muchas discusiones:
- Que si existió.
- Que si no existió.
- Que si había pruebas.
- Que si no había pruebas.
- Opositores.
La canonización es una confirmación solemne realizada bajo el dogma de la infalibilidad del Papa.
Lo que significa es que la Iglesia confirmó solemnemente que ya estaba en el cielo.
Junto con esa confirmación sucede algo más. ¿Qué hace el Papa al canonizar a Juan Diego? Indirectamente, también canoniza el acontecimiento guadalupano porque:
- ¿Cómo conocemos a Juan Diego si no es por el acontecimiento guadalupano?
- ¿Y cómo conocemos el acontecimiento guadalupano si no es por lo que nos dice Juan Diego?
Es una relación mutua.
- Conocemos a Juan Diego gracias al acontecimiento guadalupano.
- Y conocemos el acontecimiento guadalupano gracias a Juan Diego.
El momento de los laicos
Los laicos nos enseñan el camino hacia el Paraíso. Los laicos nos muestran cómo vivir la santidad. Los laicos forman una parte importantísima de la Iglesia desde sus mismos orígenes. Por eso era tan importante esta canonización.
El dogma de la infalibilidad papal, la Visitación, la Encarnación y diversas implicaciones teológicas y pastorales.
No está hablando del llamado “quinto dogma mariano”, sino de otra cuestión distinta. La fórmula utilizada por el Papa para canonizar a Juan Diego es la misma fórmula solemne utilizada en todas las canonizaciones, invocando a la Santísima Trinidad y ejerciendo la autoridad propia del ministerio petrino. Por ello invita a reflexionar sobre una idea: si se canoniza a Juan Diego, cuya fama de santidad está inseparablemente ligada a Guadalupe, de algún modo también se está confirmando la verdad histórica del acontecimiento guadalupano.
En el episodio en que Juan Diego intenta rodear el cerro para evitar encontrarse con la Virgen debido a la enfermedad de su tío Juan Bernardino. En ese momento María le dirige una de las frases más conocidas de la tradición guadalupana:
“¿No estoy yo aquí que tengo el honor de ser tu madre?”
La expresión concreta de una maternidad activa que acompaña, protege y sostiene a los creyentes en medio de las dificultades.
La vida cristiana no consiste simplemente en acumular datos, recuerdos o conocimientos. Si lo importante fuera únicamente tener una memoria extraordinaria, entonces habría que canonizar computadoras. Lo verdaderamente importante es el encuentro vivo con Dios a través de la Virgen, de la Iglesia y de la comunidad creyente.
En el capítulo primero del Evangelio de Lucas. El momento en que Isabel escucha el saludo de María y el niño salta de alegría en su vientre. Tal detalle es fundamental porque muestra que el encuentro con Dios produce una respuesta concreta y visible. El salto de Juan el Bautista en el vientre de Isabel expresa alegría, reconocimiento y gozo espiritual.
En la danza del rey David delante del Arca de la Alianza. Recuerda que David baila, canta y celebra cuando el Arca llega a su presencia porque reconoce la cercanía de Dios.
- María es la nueva Arca de la Alianza.
- Lleva en su vientre a Jesucristo.
- Cuando visita a Isabel, es Dios mismo quien visita a su pueblo.
En Guadalupe ocurre algo semejante.
- María de Guadalupe visita América.
- Lleva a Cristo en su vientre.
- Cristo viene al encuentro de los pueblos a través de ella.
Por eso considera que el acontecimiento de Guadalupe debe entenderse a la luz de la Visitación.
La frase pronunciada por el obispo Zumárraga antes de las apariciones:
“Si Dios no provee con remedio de su mano, esta tierra está en peligro de perderse.”
Dios responde a esa situación interviniendo personalmente mediante la Virgen de Guadalupe.
- El obispo pide ayuda divina.
- Dios escucha esa súplica.
- Dios interviene.
- Y lo hace a través de María, que es el Arca viviente de la Alianza.
Hay una reflexión simbólica relacionada con la identidad de Cristo y el significado universal de Guadalupe.
Comenta que muchas personas desean que sus hijos nazcan en algún lugar de nacimiento les otorga una determinada ciudadanía. Tomando esa idea como ejemplo, sostiene que la Virgen de Guadalupe aparece embarazada y próxima a dar a luz para expresar simbólicamente que Cristo quiere nacer en esta tierra.
México
Aclara que no está hablando únicamente de México como Estado moderno, sino del significado indígena del término México.
- El centro del mundo.
- El ombligo de la luna.
- La fuente de los cuatro rumbos del universo.
Por eso interpreta que Guadalupe presenta a Cristo como alguien que viene para todos los pueblos.
Ella quiere expresar que Cristo no pertenece exclusivamente a un grupo étnico o nacional.
- Cristo es para todos.
- Cristo pertenece a toda la humanidad.
- Cristo reúne a todos los pueblos en un solo cuerpo.
- la Virgen trae a Jesús para que nazca en el corazón de cada persona, sin fronteras ni exclusiones.
Los sacrificios humanos prehispánicos, la Encarnación y la historia de la salvación.
El acontecimiento guadalupano presenta a Jesucristo como el sacrificio definitivo que sustituye todos los sacrificios humanos y ofrece una nueva comprensión de la relación entre Dios y la humanidad.
Comienza planteando una idea muy fuerte desde la perspectiva indígena, es como si la Virgen de Guadalupe estuviera diciéndoles a los pueblos originarios:
“No más sangre. No más corazones.”
Durante siglos los sacrificios humanos habían sido entendidos como necesarios para sostener el orden del universo. Sin embargo, con la llegada de Cristo, ya no son necesarios los corazones ni la sangre de los seres humanos. Ahora el único sacrificio válido es el de Jesucristo.
Por eso reformula el mensaje de manera simbólica:
Ya no son sus corazones ni su sangre los que alimentan al mundo, sino el corazón y la sangre del Verdaderísimo Dios por quien se vive.
Jesucristo es el único y eterno sacrificio. Él es quien sostiene la creación, quien hace palpitar todo lo que existe y quien alimenta verdaderamente a la humanidad.
La fiesta indígena de Panquetzaliztli, celebrada en honor de Huitzilopochtli, el acontecimiento guadalupano se presenta precisamente en ese contexto cultural para ofrecer una nueva respuesta: donde antes había sacrificios humanos, ahora aparece Cristo como pan de vida y sacrificio definitivo.
Se ofrece:
- A Jesucristo como camino.
- A Jesucristo como verdad.
- A Jesucristo como vida.
Después pasa al Evangelio y cita el episodio de la Presentación del Niño Jesús en el Templo. Recuerda las palabras del anciano Simeón:
“Este niño ha sido puesto para caída y elevación de muchos en Israel y como signo de contradicción.”
Y añade la profecía dirigida a María:
“Y a ti misma una espada te atravesará el alma.”
Los sacrificios de niños en algunas culturas prehispánicas.
Diversos pueblos indígenas realizaban sacrificios infantiles vinculados a la petición de lluvia y fertilidad.
No era una práctica exclusiva de México, sino que también se documenta en otras regiones de América, incluido el antiguo Perú, así como en diversas culturas del mundo antiguo.
Los padres no entregaban a sus hijos con alegría. Lo hacían desde una convicción religiosa muy profunda y con enorme sufrimiento.
Se elegían niños de aproximadamente cuatro años de edad. El número cuatro poseía una enorme importancia simbólica para los pueblos mesoamericanos porque representaba los cuatro rumbos del universo.
Las descripciones históricas de rituales sacrificiales extremadamente violentos incluían:
- Arrancamiento de uñas.
- Laceraciones con espinas de maguey.
- Torturas destinadas a provocar llanto.
- Decapitación en algunos casos.
- Extracción del corazón y de la sangre en otros.
El llanto de los niños era considerado especialmente valioso porque se asociaba simbólicamente con la lluvia que se esperaba obtener.
Tras la caída de México-Tenochtitlan en 1521, los sacrificios humanos fueron prohibidos por conquistadores y misioneros. Entonces plantea una pregunta:
¿Qué ocurrió después? La lluvia siguió llegando. El sol siguió saliendo. La vida continuó.
Por eso invita a imaginar el drama interior de aquellos padres indígenas que años antes habían entregado a sus hijos creyendo que esos sacrificios eran indispensables para la supervivencia del mundo.
“¿Qué madre hoy me entregaría a su hijo para ser torturado hasta el desmayo y luego asesinado?”
Ninguna.
Sin embargo, María sí estuvo presente cuando su Hijo fue entregado. La participación dolorosa de María al pie de la cruz.
Le impresiona especialmente pensar que:
- Jesús pasó haciendo el bien.
- Sanó enfermos.
- Alimentó multitudes.
- Resucitó muertos.
Y, sin embargo, terminó siendo torturado y crucificado.
María demuestra un acto radical de confianza.
Vincula esta actitud con el momento de la Anunciación.
Así como María no comprendió plenamente cómo sería posible la Encarnación cuando respondió:
“Hágase en mí según tu palabra”,
También permaneció fiel ante el misterio de la cruz, aunque no pudiera comprender completamente lo que estaba ocurriendo. Muchas veces las personas no entienden los acontecimientos de su vida.
No comprenden el sufrimiento. No comprenden los planes de Dios. Sin embargo, la fe consiste precisamente en confiar incluso cuando no se entiende. Nadie está donde está por accidente. Cada persona forma parte de una historia de salvación.
No sabe exactamente cómo, cuándo o de qué manera concreta actúa Dios en cada vida, pero Dios llama a cada persona a participar activamente en su plan salvífico.

